[Desde la Ciencia] ¿Vacunar o no vacunar?

by Óscar Cárdenas Hernández 221

07/septiembre/2017 Autlán de Navarro, Jalisco (LF) La oposición a las vacunas surgió desde el momento en que éstas comenzaron a utilizarse. La historia moderna de las vacunas refiere al inglés Edward Jenner -a quien muchos consideran como el “padre de la inmunología”, como el primero que empezó a utilizarlas con el objetivo de hacer inmunes a las personas contra la viruela. Sin embargo, existen evidencias que señalan que en China ya se utilizaban las vacunas desde unos 1,000 años antes de Cristo.

Fue Jenner quien comenzó a utilizar el término vacuna, que se deriva del término “variolæ vaccinæ” (o viruela de la vaca), adaptado del latín “vaccīn-us“, que proviene de la palabra “vacca” (que significa vaca en castellano), y se refiere precisamente al uso que daba este médico e investigador al material líquido extraído de las pústulas (ampollas) de vacas enfermas de viruela para proveer de inmunidad contra la viruela en humanos.

¿Pero qué es en realidad una vacuna? Una vacuna es un producto (generalmente un virus muerto o debilitado) que genera inmunidad contra una enfermedad y puede ser administrada a un paciente humano a través de una inyección, ser tomada como un líquido, o aspirada en forma de aerosol. Por ejemplo, para el sarampión y la varicela se utilizan virus vivos (atenuados), mientras que para la poliomielitis y la hepatitis A se utilizan virus muertos (inactivos).

Clasificación de las vacunas
Imagen obtenida del sitio http://www.vacunas.org/clasificacion-de-las-vacunas

Por otro lado, la vacunación se refiere precisamente a la administración de una vacuna a través de cualquiera de los medios indicados anteriormente. Esto genera un proceso de inmunización, es decir, la persona a la que se le administró la vacuna se vuelve resistente a la enfermedad correspondiente a la vacuna suministrada.

¿Por qué algunas personas se oponen a la vacunación, a pesar de que es considerada como uno de los diez logros principales de la salud pública del siglo XX? Estos son algunos de sus argumentos (algunos soportados por “teorías conspiratorias”) y los contraargumentos que los echan abajo:

  1. Las vacunas están asociadas con el autismo. Falso. La Asociación Americana de Pediatría ha generado una lista de estudios que muestran que no hay ningún vínculo entre vacunas y autismo (http://pediatrics.aappublications.org/content/early/2016/08/25/peds.2016-2146).
  2. Un estudio realizado en Inglaterra mostró un vínculo entre el autismo y las vacunas. Falso. La publicación fue retirada de la revista donde se publicó por mostrar datos falsos, e inclusive le fue retirada la licencia para ejercer como médico al investigador que publicó el estudio (https://www.vox.com/2015/2/2/7965885/vaccine-autism-link-false-evidence-wakefield).
  3. Existen muchos casos de niños que desarrollaron autismo a partir de una vacuna. Falso. En muchas ocasiones son casos anecdóticos que no han sido comprobados, o que no necesariamente estén relacionados con la administración de una vacuna sino con otros factores completamente ajenos a la misma.
  4. La “inmunidad natural” de las personas es mejor que la inmunidad adquirida a través de una vacuna. Falso. Para que una persona adquiera inmunidad natural es necesario que contraiga la enfermedad y pueda combatirla exitosamente. Sin embargo, se ha demostrado que la inmunidad obtenida por una vacuna es tan buena como la inmunidad natural. http://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1111/1469-0691.12419/abstract?deniedAccessCustomisedMessage=&userIsAuthenticated=false.

La mayoría de los movimientos anti-vacunas se apoyan en alguno de los argumentos expuestos anteriormente, e inclusive en otros argumentos que suelen ser más descabellados o basados en argumentos pseudocientíficos. Sin embargo, el hecho de que no se vacune a una parte de la población supone un riesgo en el surgimiento de enfermedades que se consideraban como erradicadas.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), las vacunas previenen alrededor de dos a tres millones de muertes en el mundo. Enfermedades como la poliomielitis han desaparecido prácticamente del planeta, a excepción de aquellos países donde no existen campañas regulares de vacunación. La viruela fue declarada como erradicada oficialmente por la OMS en 1980, después de una campaña global de vacunación. Sin embargo, se han estado presentando brotes de sarampión, paperas, rubéola, poliomielitis y tos ferina en diferentes partes del mundo, registrados desde 2008 hasta el presente año, tal y como se muestra en la siguiente figura.

Brotes globales de sarampión, paperas, rubéola, poliomielitis y tos ferina.

Imagen obtenida del sitio https://www.cfr.org/interactives/GH_Vaccine_Map/index.html?cid=nlc-news_release-news_release–link2-20141023&sp_mid=47257856&sp_rid=ZWFuZHJld0BsYWJ4LmNvbQS2#map

El riesgo de que una persona adquiera alguna enfermedad contagiosa por el simple hecho de no estar vacunada supone un riesgo para las personas que la rodean, ya que vivimos en una sociedad en la que constantemente convivimos con nuestra familia, nuestros amigos, nuestros vecinos y nuestros compañeros de trabajo. En este contexto, y aunque la última palabra la tienen los padres, desde esta columna les sugerimos que vacunen a sus hijos, ya que bien dice el dicho: “es mejor prevenir que lamentar”.

¡Nos leemos en la próxima!

 

Comments (221)

  1. Howdy! Do you know if they make any plugins to protect against hackers? I’m kinda paranoid about losing everything I’ve worked hard on. Any suggestions?|
    José Wilame Araújo Rodrigues http://famosos.globo.com/busca/?q=Jose+Wilame+Araujo+Rodrigues

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