-Realidad Alterna- Cómo aceitar la vieja maquinaria priísta.

by Lourdes Cano Vázquez 16

 

Lulu1Por: Lourdes Cano Vázquez.

28/noviembre/2017 (LF) Este lunes José Antonio Meade hizo el paseíllo de la fama; desde la mañana cuando todos los medios de comunicación esperaban el anuncio de Peña sobre los cambios en su gabinete ya tenía la sonrisa dibujada en la cara, todos en ese salón de Los Pinos sabían lo que sucedía y sabían lo que iba a suceder después, pero aun así todo mundo guardó las formas.

Fue probablemente el día más agitado en la vida del ex Secretario de Hacienda, uno no es destapado para ser presidente todos los días de la mano del mismo presidente en turno. Una vez que dejó de ser Secretario, se dejó llevar por los más clásicos rituales priístas de proselitismo político, fue como ir de casa en casa a pedir que lo hicieran suyo y en sus palabras, pedir el apoyo para lograr el que según él es su gran anhelo, que es servir a su país. Entre tanto discurso empalagoso, estaban ahí los de siempre: esos dinosaurios más viejos que Matusalén levantando a duras penas los puños en apoyo a su candidato, demostrando que las viejas prácticas no se van del todo.

Por un lado se dejó ver la maquinaria del PRI en su esplendor, lograron que su candidato fuera el centro de atención nacional en un solo día, si hace un año Meade era prácticamente desconocido, el día de hoy fue probablemente el hombre más presente en los medios,  como hace mucho no sucedía, quedó clara la alineación del partido a unirse al que será su precandidato único, porque ya todos desde hace tiempo sabíamos que es el candidato único.

Por otra parte, salió la parte más pragmática del partido; saben que las pocas posibilidades que tienen de ganar la elección en 2018 sólo pueden crecer si salen cohesionados, demostrar esa unión les da la solidez necesaria para llegar fuertes el próximo año.

Dicho esto, sí hay un par de cosas que llaman mi atención; José Antonio Meade no es, como tal,  un miembro activo del PRI, es más, se había desempeñado como parte del gabinete de Felipe Calderón y lo que lo convirtió en el candidato perfecto es la ausencia de escándalos en su carrera, lo que por lógica quiere decir que los priístas no encontraron a nadie sin cola que le pisen, además, se sabían poco competitivos con uno de los propios cuando tienen tan cercano el hedor de los Duarte o los Rodrigo Medina por ejemplo.

Lo que sigue en los próximos meses, es sentarse a ver cómo esa maquinaria se mueve para ganar una elección, mientras sus adversarios buscan la manera de competir sin destruirse entre ellos primero.

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