Agenda Ciudadana | Otro Jalisco

Columnas y Opinión

Por: David Chávez Camacho.

Los días recientes han sido dolorosos para todos los jaliscienses. Es impensable una sociedad que sea indiferente ante daños a sus jóvenes.La desaparición por secuestro de los muchachos estudiantes en la Zona Metropolitana de Guadalajara –que no son los únicos entre miles de desaparecidos en Jalisco-, la reacción de la comunidad estudiantil, impactó en la opinión pública.

No es que duela más la desaparición de un estudiante que, digamos, la de un muchacho obrero o la de un campesino, es que la organización escolar permite reacciones rápidas y en consecuencia, espontáneamente organizadas, con el agregado de que cuentan con un recurso valioso, tiempo, y ahora también de las redes sociales digitales.

Como sea, las protestas y exigencias estudiantiles y de los jaliscienses en general, por estos días, permiten visibilizar el grave problema de los desaparecidos forzosamente, pero también vuelven visible el hartazgo de una sociedad que ya no tolera la enorme violencia en todos sus tipos, que los jaliscienses sufrimos a diario.

¿Qué ocurrió en Jalisco para llegar a ésta situación? Lo evidente: una pérdida de valores en la práctica y una serie de omisiones y complicidades gubernamentales en el pasado, pero también en el presente.

No vale la pena –y vaya que la pena es mucha-, partidizar estos asuntos. Pero sí vale la pena politizarlos, llevarlos a la política, a lo público, lo que atañe a todas y a todos los jaliscienses, sin exclusión.

Necesitamos otro Jalisco, uno en el que la gente no desaparezca forzada, en el que las relaciones económicas sean justas, en el que se recuerde que en el centro de la política y de la gobernación deben estar las personas.

Estamos a punto de que inicien las campañas electorales, pero no debemos nadie caer en la tentación de partidizar los problemas y la necesidad de solucionarlos. Sin embargo, sí que debemos volverlos asuntos públicos, debatibles, que debemos atender.

Las próximas elecciones estarán marcadas por esta necesidad de ser serios, atentos a la gravedad de la situación, respetuosos del luto de muchas familias en el estado, sensibles ante la frustración generalizada, ante la desesperanza que crece y la incertidumbre que no termina.

Es necesario reconstruir la paz, reconstruir la confianza entre nosotros, con las instituciones, recordar lo que queríamos ser los jaliscienses, un estado en que se quería vivir, construir, crear, contar con el reconocimiento debido a los méritos, apto para el orgullo de ser de aquí.

Necesitamos movernos hacia la paz y la justicia.

 

* Este contenido es la opinión del autor y no necesariamente la de Letra Fría *

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