Los especialistas recomiendan poner mayor atención en niños y ancianos. (Foto: Especial)

Ante altas temperaturas, alertan por deshidratación en niños y ancianos

en Salud

Los niños y adultos mayores son más susceptibles a padecer daños a la salud por el deficiente consumo de agua.

Por: Redacción

Autlán, Jalisco. 29 de abril de 2019. (Letra Fría) Debido a las altas temperaturas que se registran en la temporada de calor, es más común que se presenten casos de deshidratación derivados de la sudoración excesiva y el deficiente consumo de agua para reponer los líquidos que el organismo pierde.

En esta temporada de calor también se incrementan las enfermedades diarreicas agudas en la población, ya que los alimentos se descomponen más rápido por el calor. Las diarreas y el vómito contribuyen a una rápida deshidratación, la cual se presenta cuando el cuerpo no tiene suficiente agua y otros fluidos para llevar a cabo sus funciones habituales.

“La deshidratación tiene varias fases que van de leve o moderada, hasta severa, que es cuando la persona que la padece presenta un cuadro peligroso que incluso puede poner en riesgo su vida”, detalló el jefe del Departamento de Medicina Preventiva del OPD Servicios de Salud Jalisco, Ricardo García Gaeta.

El especialista agregó que la sensación de sed se presenta cuando el cuerpo ya tiene deshidratación, por lo que es importante consumir agua constantemente y no esperarse a “sentir sed”.

“Las causas más frecuentes de la deshidratación en los niños son la diarrea y los vómitos intensos, dentro de los casos posibles también se encuentran la transpiración excesiva por ejercicio extenuante o la exposición a temperaturas extremas”, dijo García Gaeta.

Se estima que la pérdida del 20 por ciento del agua corporal puede producir la muerte, y la pérdida de solo el 10 por ciento produce alteraciones graves.

La importancia del agua en el cuerpo

El agua es esencial en varios procesos del cuerpo. Es vital en la digestión, absorción y excreción, además tiene una participación importante en la estructura y función del sistema circulatorio para transportar nutrientes y otras sustancias.

La necesidad de líquido varía de acuerdo con las actividades cotidianas, edad y peso de cada persona. En general, se recomienda a los jóvenes y adultos consumir ocho vasos de agua simple al día; y una mayor cantidad si practica algún deporte. En cuanto a los niños, consumir entre cuatro y seis vasos de agua diariamente.

García Gaeta indicó que cualquier persona puede deshidratarse; sin embargo, quienes son más susceptibles de presentar deshidratación son los niños, los adultos mayores y las personas con ciertas enfermedades, como la diabetes.

Tan sólo en 2018 se atendieron 214 mil 216 casos de enfermedades diarreicas agudas, de las cuales 42 mil 128 corresponden a menores de cinco años.

Signos y síntomas de la deshidratación

(Foto: Especial)

Los signos y síntomas de la deshidratación son: irritabilidad, boca y lengua secas, saliva espesa, palidez de la piel, llanto sin lágrimas, ojos hundidos y signo de lienzo húmedo, es decir, que al pellizcar la piel, ésta no vuelve a su posición original. En niños pequeños, también se hunde la mollera o parte superior de la cabeza.

En caso de presentar los signos y síntomas es importante acudir de inmediato al médico y no recurrir a remedios caseros.

¿Cómo prevenir la deshidratación?

·        No esperar a sentirse sediento

·        Tomar frecuentemente agua embotellada, hervida o desinfectada

·        Evitar consumo de bebidas azucaradas

·        Evitar exponerse al sol por periodos prolongados, especialmente de 10 a 15:00 horas, que es cuando la temperatura alcanza sus niveles más altos.

·        Utilizar ropa ligera.

·        Al salir a la calle utilizar gorra o sombrero, lentes de sol, sombrilla y protector solar.

·        Permanecer en lugares frescos, a la sombra y bien ventilados.

·         Ventilar el automóvil antes de subirse, en esta temporada es normal que se acumule el calor.

¿Qué hacer ante enfermedades diarreicas?

·        Tomar suero oral (gratis en tu centro de salud)

·        No suspender la lactancia materna (a libre demanda del bebé)

·        Lavarse las manos frecuentemente con agua y jabón, en especial antes de comer, preparar o servir alimentos y después del ir al baño

·        No automedicarse y acudir a tu unidad de salud más cercana

·        Lavar y desinfectar verduras y frutas

·        Mantener los alimentos crudos en refrigeración hasta que se vayan a preparar.

·        Evitar consumir alimentos y bebidas en la calle, ya que el polvo los contamina y el calor los descompone rápidamente

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