Autlán pierde identidad, persigue una modernidad mal entendida. Parte 2.

Investigaciones Especiales

*Investigación: Pérdida del patrimonio histórico edificado de Autlán*.

Tan sólo en la actual administración han intervenido al menos 20 fincas antiguas consideradas históricas, ubicadas en la zona de protección del Centro Histórico del municipio, reconoce el Director de Desarrollo Urbano.

 Autlán de Navarro, Jalisco (LF) “Yo creo que se ha perdido más del 75 por ciento del patrimonio edificado de Autlán”, calculó el Dr. Nabor De Niz Domínguez, recientemente galardonado con el Premio Jalisco al mérito cívico, por sus aportes a la comunidad autlense desde su llegada al municipio en 1960.

Lamentó que el patrimonio edificado -elemento valiosísimo de un pueblo-, no sea protegido y conservado en Autlán:

“Desafortunadamente en Autlán, ha habido muchas modificaciones y estas modificaciones no han tenido un ordenamiento adecuado y se han perdido muchas características. Las fincas históricas son la expresión misma de su pueblo, es lo que lo caracteriza, entonces conservarlo, es conservar el aspecto mismo”, aseveró en entrevista.

El oriundo de Villa Purificación, quien durante casi seis décadas ha visto algunos de los cambios en Autlán, explicó que desde que se instaló en el municipio ya se habían dado modificaciones importantes en el patrimonio, citó el ejemplo de la prohibición de los aleros,  un sector del tejado que sobresale de la pared, cuya función es proteger la estructura del agua de la lluvia:

“Los aleros son característicos en los pueblos de Michoacán, en Autlán eso había, pero llegó una administración que prohibió los aleros de todas las casas y pues tuvieron que acomodarse y cambió totalmente una de las características originales de Autlán”, abundó.

Por su parte el Cronista Honorario y miembro de la Benemérita Sociedad de Geografía y Estadística del Estado de Jalisco Capítulo Costa Sur, Guillermo Tovar Vázquez, explicó que en Autlán existen construcciones que tienen de 200 a 300 años de antigüedad y que ello es un reflejo de la identidad autlense. Además, estas fincas fueron escenarios de acontecimientos importantes en la vida del municipio y no están protegidas:

“Por ejemplo, la misma parroquia, en sus alrededores estaba ubicado el original panteón de Autlán, ahí están sepultados personajes importantes como el cabecilla insurgente José Antonio Béjar, que en esta región fue el más importante de los insurgentes que combatieron aquí. Está la Cruz del Astillero ahí en la parroquia, también las casas de la calle Borbón que fueron casas de familias importantes, de las que construyeron socialmente a Autlán, es decir encierran en sí mismas parte de la historia de Autlán”.

Para Tovar Vázquez, la pérdida del patrimonio edificado del municipio ha sido paulatino, consideró que esta destrucción ha sido por perseguir una modernidad mal entendida, buscando una forma de actualizar las formas de vida de Autlán:

“Parece que queremos homogeneizarlas, hacerlas parecidas a un ideal que nos llega de fuera, del centro del país e incluso del extranjero en cuanto a las formas de vida, pero también en cuanto a la arquitectura, llegan modas arquitectónicas y se han tomado, yo creo, sin antes reflexionar en la conveniencia de reemplazar lo que ya se tenía”, subrayó.

 

Vulnerable, el patrimonio de más de 400 años de antigüedad

El Dr. Aristarco Regalado es Historiador y rector del Centro Universitario de los Lagos (CU Lagos), de la Universidad de Guadalajara. Él ha estudiado a profundidad la Costa Sur de Jalisco en el ámbito histórico, en este sentido explicó, que se ha documentado que se trata de una región que tiene su primer documento fechado en 1524-1525, con una excursión que hizo Francisco Cortés:

 “Tenemos ese documento que es muy valioso porque describe cómo eran las poblaciones prehispánicas en el primer contacto, es decir, prácticamente en su pureza indígena y posteriormente sabemos que los acontecimientos nacionales, por llamarlos de alguna manera, fueron marginales en esta región y hubo ecos de la guerra de independencia y de la revolución mexicana, aunque no fueron el centro de estas guerras”, explicó.

Aunque no hay una fecha exacta de la fundación de Autlán, lo que sí se ha documentado, es que se trata de una población con más de 400 años de antigüedad. De acuerdo con información del blog CulturAutlán, el 03 de mayo de 1525 es la fecha que está indicada en el acta del visitador Francisco de Vargas, primer documento español en el que se menciona a Autlán.

Se trata del patrimonio de cuatro siglos que, por la falta de voluntad de las autoridades en turno, se encuentra altamente vulnerable. A través del tiempo, el municipio ha tenido edificios importantes que se han perdido, al igual que fincas o casonas antiguas. La pérdida acelerada del patrimonio comenzó a darse a mediados del siglo XX. El Cronista Honorario recordó que esto inició con la destrucción del Teatro Mutualista, para construir lo que después sería el Cinerama Autlán y que ahora es una tienda de ropa: Sensación.

No todas las pérdidas del patrimonio son voluntarias, por ejemplo, en 1953 se dio una pérdida accidental, que fue el incendio del Mercado Juárez y que ya no se reemplazó por un edificio igual, se construyó una nueva edificación.  En contraste, el Hotel Valencia también fue una finca emblemática, estuvo en donde ahora se encuentra la sucursal de la Caja Popular Cristóbal Colón en los portales de Hidalgo y Guerrero, en el centro de Autlán. La torrecilla es otro caso lamentable:

“Se dio la desaparición de otros edificios emblemáticos, como las casas del eje de la calle de Borbón, la torrecilla que ese es el más emblemático de todos, que se derribó en 1973 para construir el edificio de la presidencia, pero fue esta destrucción de la torrecilla, parte de esta pérdida de patrimonio intencional, por querer modernizar al pueblo”, puntualizó Tovar Vázquez.

Otro ejemplo de edificaciones desaparecidas o en riesgo de, son las casonas donde vivieron personajes ilustres del municipio de Autlán. El Director de Desarrollo Urbano del municipio, Pedro César Mejía Sánchez explicó, que tienen identificadas las fincas de los personajes importantes para Autlán, sin embargo, no hay una reglamentación, ni una estrategia de conservación o protección por parte de la autoridad municipal, ni hay voluntad de los propietarios por preservarlas:

“Se tienen identificadas, pero no hay una reglamentación, por ejemplo, donde nació Efraín González Luna aquí por Guillermo Prieto, donde vivió sus últimos años Atanasio Monroy, lamentablemente ahí la voluntad de los propietarios ya no es la misma que tiene la dependencia, entonces nosotros hacemos una recomendación a los propietarios, pero la intención de ellos no es preservar, es explotar su bien”, reconoció en entrevista.

Reglamento es letra muerta; autoridades son negligentes y omisas

Si nos preguntamos qué dependencia debería velar por la preservación de los bienes inmuebles históricos, inmediatamente se viene a la mente el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), la Secretaría de Cultura del Estado de Jalisco y la Dirección de Desarrollo Urbano del municipio, en este caso de Autlán de Navarro. Cada una de estas dependencias tiene facultades para preservar, en el caso particular del INAH, se hace cargo de las edificaciones que fueron construidas antes de 1900, mientras que la Secretaría de Cultura vela por las construidas después del año 1900. Sin embargo, el primer respondiente ante cualquier caso local, es la Dirección de Desarrollo Urbano del municipio.

Para realizar acciones que protejan el patrimonio histórico edificado, no siempre son necesarios los recursos económicos, en ocasiones requiere de voluntad. Por ejemplo: durante esta administración 2015-2018, encabezada por el priista Fabricio Corona Vizcarra, el Reglamento del Centro Histórico, vigente desde septiembre de 2007, ha sido letra muerta: en su Capítulo III “De la comisión técnica del centro histórico”, en su artículo 7, establece que los miembros de la Comisión Técnica del Centro Histórico de la Ciudad, deberán ser designados por el pleno del Ayuntamiento y esta administración, a dos años y tres meses de haber asumido, no lo ha cumplido.

No existe dicha Comisión Técnica cuya facultad sería el identificar, conservar, proteger y rehabilitar el Patrimonio Cultural Edificado de la Ciudad. El que sí se encuentra en funciones es el  Coordinador General del Centro Histórico, se trata del también Director de Desarrollo Urbano, Pedro César Mejía Sánchez, quien en entrevista reconoció que no se nombró a un Comité Técnico:

“El comité ya no se nombró en esta administración, más bien se hacen los dictámenes por esta dependencia (Desarrollo Urbano) y se apoya uno en Secretaría de Cultura o en INAH, dependiendo la antigüedad de las fincas, si es anterior a 1900, le decimos que te dictamine INAH, me traes sus recomendaciones y ya yo cuido que haga lo que se señaló”, admitió.

 

 

En dos años de este gobierno, 20 fincas históricas han sido intervenidas: casi una por mes

En los registros del INAH, Autlán de Navarro tiene identificadas únicamente 158 fincas ante la Coordinación Nacional de Monumentos Históricos de dicha dependencia federal, la mayoría datan del siglo XIX y se encuentran localizadas en el primer cuadro del municipio, de acuerdo con información obtenida vía transparencia.

Ante el Registro público de Monumentos y Zonas Arqueológicos e Históricos del INAH, con fundamento en los capítulos II de la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos y su reglamento; se encuentran registrados desde hace apenas diez años solamente cuatro edificaciones religiosas, entre ellas la Parroquia del Divino Salvador, que data del siglo XVIII-XIX, ubicada en el centro de Autlán. También destaca el Templo de Santa Catarina en la localidad de Ahuacapán, del siglo XIX, además de la Catedral Santísima Trinidad, edificación del mismo siglo y registrada ante INAH desde abril de 2007. Mientras que el Templo Purísima Concepción fue registrado hace apenas siete años, en diciembre de 2010.

La Secretaría de Cultura del Estado de Jalisco tiene la facultad de proteger el patrimonio edificado, sin embargo, en la práctica esto es ambiguo:

“Nosotros somos una oficina de gestión del patrimonio, que se dedica a la investigación, al registro, a la documentación de ese patrimonio, así que la parte que a nosotros nos toca es más desde el punto de vista en el cual se genera un proyecto de conservación, de adaptación, o de cualquiera de los términos a los que las leyes se refieren  para el caso que nos ocupen”, explicó el Director de Patrimonio Artístico e Histórico de dicha dependencia, Julio César Herrera Osuna.

En el listado de zonas de protección, documento disponible en la página web oficial de la Secretaría de Cultura del Estado de Jalisco, figura el municipio de Autlán, con un plano donde se delimita un perímetro que corresponde al primer cuadro de la ciudad, zona que de acuerdo con Herrera Osuna todo lo que esté dentro de ella debe ser protegido y sin embargo en la realidad no se protege en su totalidad:

“Para nosotros las zonas de protección implican diversas formas de identificar esas zonas. En este caso nosotros nos avocamos a atender la zona de protección bien definida y hay que ser muy claros en esto, en nuestros ámbitos de protección, debe ser todo aquello que esté dentro de una zona de protección, si es mobiliario urbano, si es un espacio público, si es la banqueta, por lo tanto la protección de los bienes inmuebles que están en esa zona  ya reciben esa protección”, explicó.

En contraste a lo que marca la ley y asegura Herrera Osuna, en lo que va de dicha administración se ha permitido la intervención de al menos 20 fincas antiguas consideradas históricas, ubicadas en la zona de protección del Centro Histórico del municipio, información proporcionada por el Director de Desarrollo Urbano en entrevista, quien además, contradice lo dicho por Herrera Osuna al asegurar que el que una finca esté en una zona de protección no significa que se va a proteger en un 100 por ciento:

“En ese caso preservamos las fachadas o lo que es la armonía con las construcciones ya existentes a lo nuevo y preservar la primera crujía. Cuando dice zona de protección, no quiere decir que 100 por ciento se va a proteger, si no que sí se puede intervenir y lo viejo nunca va estar peleado con lo nuevo y la gente no entiende eso a veces, que si hay una finca histórica a un lado no puede haber algo nuevo y claro que lo puede haber, pero nada más integrado a tu entorno”, aseveró el Director de Desarrollo Urbano.

Las instituciones establecen, que no solamente está en su facultad la protección de bienes inmuebles, sino que la misma población conozca su historia, sepa el valor de sus propiedades y decida preservar un patrimonio que se está perdiendo de manera acelerada en un municipio con tanta historia. En la realidad el patrimonio histórico edificado no se protege, no se conserva y no se difunde.

(Fotos: Mayra Vargas).

*Esta investigación, forma parte de la edición de enero del impreso de Letra Fría*.

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