Deben actualizar monitoreo de jaguar en costa de Jalisco

Medio Ambiente

Por: Agustín del Castillo | Milenio Jalisco.

Entre los productos indirectos más interesantes del interés suscitado por el proyecto de La Pecas, hembra jaguar de Cabo Corrientes rescatada en 2003 en la comunidad indígena de Santa Cruz del Tuito, y que está a punto de cerrarse, está la aportación de dineros públicos federales y del estado para conocer la situación de la especie en el área del litoral. Pero fue una inversión que no tuvo continuidad, y es necesario mantenerlo para saber si la recuperación de estos grandes felinos es real, advierte el presidente del subcomité nacional de jaguar, Rodrigo Núñez Pérez.

“Se hizo un esfuerzo en 2010, donde se obtuvo información de manera coordinada de varios sitios del estado, pero también se está buscando llevarlo a otras áreas, para tener información más completa; el primer esfuerzo fue en cuatro sitios, repetido parcialmente uno o dos años después; desde entonces, algunos sitios se mantuvieron por cuenta propia como Manantlán, y en Chamela- Cuixmala, mientras en Cabo Corrientes lo pusimos en pausa por falta de dinero […] lo vamos a volver a hacer para saber que ha cambiado, en estos ocho años”, señala en entrevista con MILENIO JALISCO.

– Ante el estado de las presiones y amenazas en la zona, con proyectos inmobiliarios y de infraestructura en ciernes, ¿eres optimista?
– Yo sigo siendo optimista en varios sentidos; nos hemos dado cuenta que el jaguar es una especie bastante resistente, resiliente, que con que le demos la oportunidad sale adelante. Obviamente, las carretera puede ser un obstáculo para conservación del jaguar a largo plazo, sino se hacen las medidas de mitigación adecuadas; pero si las carreteras y otras obras de infraestructura están bien diseñadas, acompañadas de medidas de mitigación o de compensación, no tendría por qué ser realmente un impacto negativo. En ese sentido, el jaguar tiene un porvenir en la región si lñe garantizamos una población reproductiva: hembras, machos, y suficientes presas. Pero va a ser fundamental la información, y que la autoridad haga su parte en la aplicación de la ley.

– ¿También tenemos los últimos años un desplome del gasto federal en medio ambiente, no se diga en vida silvestre.

El año pasado sí fue bastante difícil; hubo una reducción bastante fuerte de recursos enfocados a la conservación del jaguar, de una manera muy particular, pero por otro lado, es interesante que otros recursos dirigidos a la conservación del bosque, por ejemplos, ayudan a la especie porque conservan sus ecosistemas. […] sé que en Jalisco se están haciendo esfuerzos para conservar con recursos diferentes, y que la presencia de jaguar es un elemento que permite decidir esos apoyos; se están haciendo algunas cosas en bahía de Banderas, sierra de Cacoma, sierra de Manantlán, y eso permite reducir el impacto de la merma presupuestal vía Conanp [Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas].

Potrero de mulas

El proyecto alterno al de Bioto está en la sierra, municipio de San Sebastián del Oeste: es una unidad de manejo ambiental llamada Potrero de Mulas, que ganó el premio al Mérito Forestal en 2013 y que alberga dos jaguares (Selva y Maya) y un puma (Pancho), también recuperados de tenencia ilegal, y por ende, propiedad de la nación. El responsable de cristalizar el proyecto de jaguar fue el biólogo Juan Pablo Silva, cuya relación con el propietario ha terminado. Silva hace un balance crítico de la falta de resultados.

“En el caso de Bioto ellos nunca lograron alcanzar su proyecto de ecoturismo, cuando están más cerca que nosotros de Puerto Vallarta, y podría haberse desarrollado un proyecto de visitas exprés, un día, para conocerlo; sin embargo, en Potrero de Mulas también hizo falta eso, agarrar la bandera de los felinos, para convertirla en un proyecto ecoturístico que permitiera acercar recursos; esa falta de recursos no nos permitió desarrollar proyectos de investigación; faltó visión en hacer un proyecto de voluntarios, se quería manejar todo con base a apoyos y recursos, no había forma, en todos los proyecto se necesita invertir lo mínimo, y no puedes pensar que un negocio te dé dividendo si no estás invirtiendo en él […] los animales están bien, están sanos, hasta los meses que estuve yo no habían presentado patologías físicas ni conductuales; eso se puede tomar como un logro. El fracaso es no hacerlo sustentable”.

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