Desde la Ciencia | Granizo, tormentas y cambio climático global

en Plumas

Por: Oscar Cárdenas

Autlán, Jalisco; 02 de julio de 2019. (Letra Fría).-Hace unos días la zona sureste de la ciudad de Guadalajara (Jalisco) sufrió el embate de una tormenta de granizo con una intensidad que no se había visto nunca para la zona. En algunas calles se registró una acumulación de granizo superior a un metro de altura, e inclusive se presentaron inundaciones en algunos hogares por el exceso de granizo en el drenaje.

Se requieren varias condiciones en la atmosfera para que ocurran tormentas de granizo. Es necesario que estén presentes nubes Cumulonimbos altamente desarrolladas. Estas son las nubes en forma de yunque u hongo que se ven durante las tormentas eléctricas y pueden alcanzar alturas de hasta 19 kilómetros (Figura 2). También debe haber corrientes de aire que ascienden a través de estas nubes y que son comúnmente conocidas como corrientes ascendentes. Las corrientes ascendentes contienen partículas de hielo, ya que una gran cantidad de gotas de agua se convierten en hielo sólido debido a las bajas temperaturas que se encuentran a grandes alturas dentro de las nubes grandes. La última condición restante es que las nubes deberán contener altas concentraciones de agua líquida sobre-enfriada.

Nube de tipo Cumulonimbos. (Imagen obtenida del sitio https://en.wikipedia.org/wiki/Cumulonimbus_calvus#)

El granizo se forma cuando las corrientes de aire dentro de las tormentas son lo suficientemente fuertes como para transportar gotas de agua muy alto, alrededor de unos 6,000 metros sobre el nivel del mar, por encima del nivel de congelación. Este proceso de congelación forma una pequeña piedra de granizo, que puede crecer a medida que el agua adicional se congela en ella. Eventualmente, la piedra de granizo se vuelve tan pesada que las corrientes ascendentes ya no la soportan y cae al suelo (Figura 3).

¿Cómo se forma el granizo? (Imagen obtenida del sitio https://twitter.com/ohiiunam/status/979506397015494656?lang=hr)

Sin embargo, el granizo puede permanecer en la parte superior de la nube por otras corrientes ascendentes que tienen la fuerza para mantenerlo en la atmosfera. Por ejemplo, granizo que alcanza el tamaño de una pelota de golf necesitaría una corriente ascendente que fluya a unos 100 kilómetros por hora para mantenerla elevada en la nube. El tamaño que alcanza la piedra de granizo depende de la cantidad de tiempo que pase rodeado de gotas de agua, pero finalmente la gravedad hace que la piedra caiga a la Tierra.

Durante este proceso, el granizo puede llegar a ser considerablemente grande. Se ha encontrado granizo con un diámetro de casi 20 centímetros y con un peso de alrededor de 800 gramos. El granizo cae con una velocidad superior a los 150 kilómetros por hora, aunque la velocidad depende de varias condiciones, como el peso, la fricción del aire y las colisiones con otros objetos suspendidos.

El granizo está generalmente asociado a tormentas eléctricas, que son una de las maneras en que la atmosfera libera energía. Cuando el aire húmedo y cálido se encuentra con el aire más seco y frío, el aire caliente se eleva, el vapor de agua se condensa en el aire y forma una nube. A medida que el vapor de agua se condensa, libera calor, que es una forma de energía. Una gran cantidad de la energía de la tormenta proviene del proceso de condensación que forma las nubes de tormenta. A medida que avanza la tormenta, finalmente la lluvia enfría todo el proceso y la energía desaparece.

Con temperaturas atmosféricas más altas debido al calentamiento global, se espera una mayor concentración de energía por lo que podríamos prever un aumento en la frecuencia e intensidad de las tormentas en muchos lugares del planeta, incluyendo tormentas como la que recientemente trajo tanto granizo a la ciudad de Guadalajara. En este sentido, debemos prepararnos para todos los cambios que ocurrirán en el planeta durante los próximos años.

MA/AJEM

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