[Desde El Patíbulo] Fideliando

by Letra Fría 122

franco200x200Por: José Guadalupe Franco Villalobos.

 29/noviembre/2016 El Grullo, Jalisco. (LF) El viernes 25 de noviembre pasado falleció a los 90 años Fidel Castro Ruz. Con la muerte del comandante cubano, padre de la revolución, termina una época. Durante este tiempo se caracterizó por una férrea lucha ideológica y pragmática de la izquierda latinoamericana. Mientras que en Chile, Salvador Allende soportó estoicamente la presión de la oligarquía norteamericana ante el  establecimiento de un gobierno socialista y popular elegido democráticamente, los cubanos defendieron la soberanía de su nación “con el cuchillo entre los dientes” logrando con ello el respeto y la admiración, incluso al interior del propio territorio gringo.

Era claro y fácil de  suponer que por lo regular siempre existen los detractores, los que se dejan seducir y aquellos que les cuesta trabajo entender lo que significa patria, nación, pueblo, entre otros conceptos; que por lo regular dignifica la identidad, la cultura, el desarrollo integral y la soberanía. Y dichos conceptos se conjugaron en la lucha incansable del pueblo cubano durante esta etapa de la revolución cubana, teniendo a la cabeza al comandante Fidel. Desde el derrocamiento de Fulgencio Batista, pasando por la crisis de los misiles, la guerra fría, los actos terroristas y los balseros de Miami; el comandante Fidel siempre demostró  entereza, sabiduría y una línea de conducción única. El comandante Fidel decía a Oliver Stone en uno  de sus documentales: “Yo no soy presidente de esta nación, simplemente soy una especie de líder moral…”

Y esa especie de congruencia con lo que se es y se hace, el comandante Fidel  generó esa lucha moral de los derechos de los pueblos latinoamericano. Las revoluciones centroamericanas como en Nicaragua y El Salvador fueron inspiradas por esas ansías de ser distintos, de las diversidades del pensamiento y de los hastíos de los pueblos sometidos por el imperio norteamericano a través de gorilas impuestos por golpes de estado. Fidel sabía leer los contextos, invitaba a los jóvenes que lo hicieran para que entendieran lo que habría que cambiar. Al fin de cuenta cualquier cambio hacia situaciones de mejora en los pueblos y comunidades   implica una pequeña revolución de las propias ideas y de la propia práctica política. Si Fidel utilizó la fuerza de las armas para derrocar a Fulgencio Batista, si tuvo que aliarse al imperio soviético y después vivir en un total aislamiento ante la caída del aliado soviético, la práctica política le decía que la única manera de enfrentarla era educando al pueblo y sacarlo del analfabetismo, de darle de comer con el sustento básico, de dotarle de una vivienda digna, un salario base y un trabajo sólido con los derechos fundamentales. Sin ello el mismo pueblo cubano se le habría sublevado de manera masiva, sin duda alguna.

Por todo lo anterior ninguna de las seiscientas y pico de conspiraciones en su contra resultaron suficientes para eliminar a un referente que utiliza como táctica la moral revolucionaria, y cuando lo haces tus enemigos sabrán que ese es el aspecto a atacar, un rival sin moral es fácil de tumbar. Sin embargo ante la caída de los artilugios la figura del comandante Fidel creció y siguió dando frutos en todos los confines del planeta: En la revolución de Angola y su influencia para erradicar  el apartheid  en Sudáfrica y con ello el apoyo a Mandela. Al igual que su apoyo a la lucha bolivariana en Venezuela con el comandante Hugo Chávez, el apoyo al segundo presidente indio en América, -el primero fue Juárez-, Evo Morales, así como las luchas democráticas de Brasil con Lula, en Argentina con Néstor Kirchner y en su momento el apoyo brindado a Salvador Allende. Porque el comandante Fidel no significó solo un luchado local, encerrado en su isla, sino un ente ideológico en toda Latinoamérica, a pesar   de los pesares jamás vendió su conciencia para obtener canonjías del imperio yanqui. Siempre fue solidario con las luchas de los pueblos oprimidos y los apoyó de la mejor manera posible.

Por eso es que las discordias no tumban  al comandante Fidel, los falsos intelectuales como Vargas Llosa no le hacen mella. La historia ya se ocupó desde hace más de diez años, cuando él deja  por cuestiones de salud el poder, en absolverlo y a dignificarlo como líder de una verdadera revolución de los pueblos en busca de justicia y de respeto a la soberanía de una gran nación como lo es Cuba. Por ello desde México, desde un estado como Jalisco y desde la zona de la costa sur me siento orgulloso de ser de una generación, de ser un contemporáneo que le tocó vivir de cerca la vida de un gran hombre, como lo fue el comandante Fidel Castro Ruz. ¡Hasta la victoria siempre! Nos veremos en el próximo desde El Patíbulo.

 

 

 

Comments (122)

  1. Wow, this piece of writing is nice, my younger sister is analyzing these kinds
    of things, therefore I am going to let know her.

    Feel free to visit my weblog … madden mobile coins no survey no download (Anton)

  2. Very energetic post, I loved that a lot. Will there be a part 2?

    Here is my site – fifa coins buy cheap; Meri,

Leave a Reply

Your email address will not be published.

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>