Por contaminación, la Laguna del Tule podría desaparecer en quince años

Investigaciones Especiales

El investigador del Departamento para el Desarrollo de Zonas Costeras del Centro Universitario de la Costa Sur, Francisco de Asís Silva Bátiz, advierte que si no se realizan actividades de rescate desde la cuenca alta, hasta el lecho lacustre, en quince años la laguna podría desaparecer en década y media.

Por: Gladiola Madera.

Cihuatlán, Jalisco (LF) La laguna de los Otates, mejor conocida como laguna del Tule ubicada en la delegación Melaque, en Cihuatlán, enfrenta una seria problemática de contaminación arrastrada por décadas, causada por residuos sólidos, agroquímicos y aguas residuales, principalmente. Organismos ambientales e investigadores coinciden en la necesidad de implementar plantas de tratamiento de aguas negras en el municipio para frenar el problema.

El investigador del Departamento para el Desarrollo de Zonas Costeras del Centro Universitario de la Costa Sur, Francisco de Asís Silva Bátiz, explicó que el problema de contaminación del lecho lacustre, además de afectar a los pescadores que por años habían vivido de esa actividad en el sitio, también representa un serio problema para la salud humana y provoca graves daños a la vida marina de la bahía, cuando las aguas de la laguna son desechadas al mar:

“La laguna es un vaso regulador del nivel friático, por tanto, todas las aguas que vienen cuesta debajo de las montañas va a parar en la laguna del Tule. Al estar azolvada, se tiene que abrir regularmente la boca de la laguna para que las casas que están en la zona no se inunden, esto afecta mucho la playa porque todo el lirio, toda la suciedad de la laguna se va hacia el mar… Además de afectar el turismo, se generan problemas de salud, como infecciones en la piel y en los oídos, porque aunque las bacterias que tiene el Tule, que es agua dulce, al contacto con el agua del mar se mueren, algunas se mantienen y causan enfermedades”, explicó el investigador.

Silva Bátiz insiste que es necesario realizar un trabajo de dragado en el lecho, para evitar que cada temporal de lluvias se abra la boca de la laguna, algo que sucede de 10 a 13 veces en el año, pero lo más importante, es dejar de verter las aguas residuales en ésta: “Al existir mucha contaminación en la laguna, toda la materia orgánica se ha ido depositando en el fondo de la misma a lo largo de los años”, abunda el experto.

Considera que una de las acciones que ayudarían a que la laguna del Tule se recuperara, es “dejar de verter aguas negras y hacer un dragado para darle mayor profundidad”.

Deforestación y cambios de uso de suelo, también golpean a la laguna

La contaminación por aguas negras es el problema ambiental más grave en la zona lagunar, aunque no el único: “La deforestación en la zona y los cambios de uso de suelo para dar cabida a complejos turísticos, son un ejemplo de ello”, señaló Silva Bátiz.

La deforestación trae consigo el azolvamiento del humedal. Al no existir árboles que impidan el arrastre de materiales orgánicos desde la cuenca alta, todo va a parar a la laguna. Amenaza que enfrentan todos los humedales de la zona costera.

Bátiz explicó que, “La principal amenaza de los humedales de la costa, es que existe un azolvamiento que proviene de las actividades que se hacen en la cuenca alta y media. Existe mucha deforestación. En alrededor del 40 por ciento de las cuencas asociadas a los humedales existe esta deforestación, en algunas zonas hasta el 70 por ciento”, alertó el experto.

En referencia a la deforestación, el periodista Agustín del Castillo, especialista en el tema ambiental, en una investigación publicada en Milenio Jalisco, reveló que desde 1976 al 2000 se perdió un 50 por ciento de la vegetación natural en la zona de Barra de Navidad. Escribe, que a partir de 1985 “y en los siguientes quince años, desapareció 39 por ciento de la vegetación de manglar en la laguna; el espejo de agua disminuyó y su profundidad se redujo; el pueblo creció hasta montar fincas en la misma duna costera. La laguna del Tule fue azolvada”.

Silva Bátiz advirtió que la laguna podría desparecer en 15 años sino se realizan actividades de rescate desde la cuenca alta, hasta el lecho lacustre: “Está pronosticado que si no hacemos actividades integrales de rehabilitación y de manejo integral de la cuenca, esta laguna está destinada a desaparecer.

El grado de azolvamiento de la laguna es muy grande, tiene una profundidad promedio de 2 metros, cuando hace 30 años la profundidad era mayor a cuatro metros, sino se hacen estás actividades la laguna podría desaparecer en 15 años”, advierte Silva Bátiz.

Humedales artificiales, la alternativa próxima

El azolve y la contaminación por lirio, agroquímicos y aguas negras son problemas que no se resolverán a corto plazo en la laguna del Tule, indicó el director de la Junta Intermunicipal de Medio Ambiente de la Costa Sur, Marduck Cruz Bustamante. El funcionario dijo que mientras no implementen una planta de tratamiento en el municipio de Cihuatlán, de poco sirven las estrategias de limpieza en la cuenca.

“Desgraciadamente se vierten de manera pura las aguas residuales. Para poder sanear la laguna del Tule hay que trabajar de manera integrada.

Primeramente, la más urgente es el tratamiento de aguas residuales en Cihuatlán para empezar a sanear. También se debe extraer el lirio de manera mecánica y manual”, expresó.

Propuso como solución inmediata, que las dependencias ambientales del municipio costero, trabajen en el tema de educación ambiental, ya que gran parte de la contaminación la ocasionan los residuos que desechan los habitantes de la zona: “Trabajar mucho con el tema de educación ambiental con las personas que colindan con la laguna, porque mucha de esa contaminación va por la gente que tira allí incluso animales muertos. Que entienda la gente que es un problema integral que les está ocasionando dificultades de salud”, enfatizó Cruz Bustamante.

El funcionario señaló, que en general, la contaminación es una problemática que padecen todos los humedales de la región: “Tenemos contaminación de los cuerpos de agua por el turismo que acude, hay azolve por erosión originado por el manejo inadecuado en la parte alta y media de la cueca, contaminación por agroquímicos, e incendios forestales”.

La problemática, dijo, se debe atender desde la federación, a nivel estatal con la Comisión Estatal del Agua, y a nivel municipal con el gobierno local y la JICOSUR: “Es un problema que nos llevaría varios años resolver, para empezar es importante sanear la laguna del Tule”.

Se proyecta que para 2018, la JICOSUR en coordinación con el Centro Universitario de la Costa Sur, a través del departamento de Zonas Costeras, trabaje en un proyecto piloto de humedales artificiales, que permitan el tratamiento de aguas residuales en la región, con un bajo costo.

Los humedales artificiales son zonas construidas donde de manera controlada se producen los procesos físicos, químicos y biológicos de eliminación de contaminantes que ocurren en los humedales naturales de una manera más lenta.

Contaminación, problema heredado de gobierno a gobierno

La contaminación y azolve en la laguna del Tule, no ha entrado en la agenda verde de las administraciones cihuatlenses. El presidente municipal, Fernando Martínez Guerrero, reconoce que el tema ha quedado rezagado y no tiene una fácil solución: “Es un tema que por muchos años lleva en el abandono, venimos trabajando pero no ha sido fácil sacar los temas que han quedado pendientes (de administraciones anteriores). Nadie le ha dado mantenimiento”, admite el alcalde.  

De acuerdo a la información de la Comisión Estatal del Agua (CEA) el municipio de Cihuatlán tiene una planta de tratamiento ubicada en Cuastecomates, que funciona con un proceso de Lodos Activados Aeración Extendida, y limpia apenas un litro de aguas negras por segundo.

El primer edil, señaló que es posible conseguir el recurso para la construcción de una planta de tratamiento, pero el alto costo de mantenimiento obliga a buscar alternativas más económicas, como es el caso de humedales artificiales: “Esperamos que en Melaque sea la primera planta de tratamiento que podamos abrir, pero una planta de tratamiento como tal, es muy costoso. A lo mejor podemos lograr el recurso para la construcción, pero el problema son los costos de manera mensual: en mantenimiento, energía, técnicos. Entonces estamos buscando alternativas que no sean dañinas para el medio ambiente y que tengan un costo más bajo”. Manifestó Martínez Guerrero.

Otra alternativa es concretar un proyecto de turismo sustentable en la zona, que permita una derrama económica para Melaque, y pueda servir como gestor de recursos para la rehabilitación del lecho: “Queremos, aparte de rehabilitar, hacer un proyecto de turismo sustentable para esa zona, sería una forma de rehabilitarla y mantenerla en buenas condiciones”, adelantó el primer edil.

Sobre la apertura de la boca de la laguna y el desecho de sus aguas en el mar, el alcalde reconoció que es inevitable, ya que por el grado de azolve en que se encuentra, es necesario abrir la boca de la laguna para no ocasionar inundaciones en las casas que se encuentra en la ribera: “Desgraciadamente es una laguna que se le ha quitado territorio a lo largo de los años. La situación es que no se le ha dado nunca mantenimiento, está azolvada con gran cantidad de tierra. Naturalmente tiene que abrirse. Cada año se abre cuando se llena. Desgraciadamente por el espacio que ocupa, se tiene que hacer regularmente para con ello no meter en problemas a los vecinos que están cercanos, pues suben los niveles de agua y casi llega a las viviendas”, explicó Martínez Guerrero.

El alcalde se comprometió que en conjunto con la Universidad de Guadalajara, se buscarán apoyos para conservar el sistema lagunar Melaque-Barra de Navidad.

(Imagen: Especial).

*Este contenido forma parte de la edición impresa de Letra Fría del mes de enero de 2018*

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