Realidad Alterna | Caldo de cultivo para la crisis

in Lourdes Cano Vázquez/PlumasLF

Guadalajara, Jalisco (LF).- México al final del 2018, presenta las siguientes características:

Crisis migratoria en la frontera sur; caravanas con miles de centroamericanos intentando cruzar desesperadamente a nuestro país y en el mejor de los casos llegar a Estados Unidos. Son personas que viajan en las peores condiciones, niños y personas mayores incluidos, exponiéndose a la inseguridad del camino.

Crisis migratoria y diplomática en la frontera norte; no solo hay migrantes centroamericanos, hay haitianos, asiáticos, africanos y ciudadanos mexicanos entre todos los que fracasaron en el paso al sueño americano, muchos de ellos mutilados por el tren, otros viviendo en la calle, todos varados sin quitar el dedo del renglón.

En el frente político, un presidente electo que goza del protagonismo, es la nota de todos los días, tiene al país en vilo por si cancela o no la ya iniciada construcción del nuevo aeropuerto y que, aunque no está en funciones todavía, ya enfrenta una primera crisis en los mercados.

Por el frente financiero, la volatilidad de nuestra moneda, que se percibe totalmente vulnerable ante la cambiante imprudencia de López Obrador; más allá de los aspectos técnicos, realizar una consulta a todas luces ilegal y la probable cancelación del proyecto aeroportuario, tienen como resultado la inestabilidad el peso.

Ante todo lo anterior, resulta ocioso pensar si las caravanas están financiadas por el gobierno de Donald Trump para legitimar la construcción del muro fronterizo, o si se cancela la construcción del aeropuerto de Texcoco o no, esto puede ser lo de menos; son solo un par de problemas que se avecinan.

Lo que hay es incertidumbre, poca seriedad y respeto a las leyes y a las instituciones que han costado años de esfuerzos, temor por la intolerancia a los críticos del gobierno electo, que no le gustan los comentarios negativos ni le gustan las instituciones con autonomía.

Hay problemas que están por derramarse como el agua en una presa, porque cuando el narco ya no tenga a nadie a quien cobrarle piso, nadie que le pague el rescate de un secuestro, ningún pueblo al cual robar sus cultivos, entonces solo les va faltar matar a los que quedamos.

Es un caldo de cultivo para la crisis, digno de toda desesperanza. Espero de todo corazón equivocarme en los pronósticos, espero de verdad que dentro de 6 años las muertes violentas estén en niveles históricamente bajos, que la corrupción sea finalmente erradicada y que nuestro país entre en un periodo de prosperidad, pero desafortunadamente, toda mi lógica señala lo contrario.

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