Realidad Alterna | La gobernabilidad en tiempos del narco

en Plumas

La violencia tiene tomado a Jalisco y Alfaro lo sabe, pero su discurso no puede ser distinto al del optimismo, porque reconocer una crisis de seguridad lo deja expuesto política y socialmente, al margen de la situación de pánico colectivo que generaría el hecho de que un gobernante reconociera que ya no posee la autoridad en su territorio.

Por: Lourdes Cano Vázquez

 Guadalajara, Jalisco; 07 de agosto de 2019. (Letra Fría) Dentro de la teoría política, se comprende que el Estado es el único ente capaz de hacer uso de la fuerza y el único con la capacidad legítima de ejercer la violencia, entiéndase esto como el ejercicio de autoridad y control institucional. Básicamente significa que solo él gobierno está en condiciones de actuar de manera coercitiva, no así cualquier persona.

Dicho esto, vamos a establecer el escenario: el gobernador Enrique Alfaro publica un vídeo en sus redes sociales desde la Ciudad de México, en dónde entre otras cosas, relata una reunión que sostuvo con el gabinete nacional de seguridad y dice confiado que vamos por el camino correcto  en el tema. Ese mismo día y a las pocas horas de publicado el vídeo, fue asesinado el comisario de seguridad en Tepatitlán junto con su escolta, poco después son atacados por un comando armado dos policías en Guadalajara y ya casi para terminar el día, es atacado un juez de Chapala.

El tema en este escenario se llama gobernabilidad; en Jalisco no la hay desde hace mucho tiempo, cuando los cárteles tomaron el control de la situación y con ello el uso de la fuerza y por lo tanto ejercen una especie de autoridad clandestina.

Los hechos terminaron por desmentir al gobernador ese día, la violencia tiene tomado al Estado, y él lo sabe, pero su discurso no puede ser distinto al del optimismo, porque reconocer una crisis de seguridad lo deja expuesto política y socialmente, al margen de la situación de pánico colectivo que generaría el hecho de que un gobernante reconociera que ya no posee la autoridad en su territorio.

Evidentemente hay lugares a los que las policías ya no entran, territorios perdidos hay muchos, pero estrategias claras por parte del gobierno hay muy pocas; nos hemos convertido en un estado más en la estadística de la violencia; ir por el camino correcto implica tomar las riendas de las situaciones y actuar con la autoridad que el mismo estado de derecho le confiere para evitar precisamente que ese poder y autoridad recaigan en las manos equivocadas. Ese día para el señor gobernador, debieron pesar más sus hechos que sus palabras.

MA/ MA

Deja un comentario

Latest from

Hacia Arriba Inicio