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De algunos acontecimientos para recordar en 2026

Guillermo Tovar Vázquez nos propone una lista no exhaustiva de sucesos de nuestra historia local, dignos de quedar en la memoria colectiva autlense y de dedicarles al menos un recuerdo en este nuevo año.

Imagen: Cortesía

Además de la expectativa por lo que sucederá en el naciente 2026, para bien o para mal, tenemos algunos motivos para mirar hacia nuestro pasado y analizar algunos acontecimientos que sucedieron en otros años terminados en 6, no solo para recordarlos sino para tomarlos como ejemplo y, en su caso, emularlos o evitar cometer los mismos errores. A continuación, propongo una lista no exhaustiva de sucesos de nuestra historia local dignos de quedar en la memoria colectiva autlense y de dedicarles al menos un recuerdo en este nuevo año.

Así como en mayo de 2025 recordamos el quinto centenario de la primera descripción escrita de Autlán, el 8 de octubre de 2026 podremos recordar el aniversario 500 de la expedición de la cédula real que legalizaba la entrega en encomienda al conquistador Hernán Ruiz de la Peña de “la mitad de los señores y naturales de los pueblos de Autlán e de Tlila, e de Tentichango, e de Itzcuintlan, e de Zacatlán, e de Maluatlán”.

La encomienda fue una institución por la que la Corona encargaba a un conquistador que catequizara y “protegiera” a los indígenas de un pueblo o región, a cambio de cuyo servicio éstos le pagarían un tributo en especie o con trabajo. En la práctica, fue esta una forma de esclavizar a los conquistados, que contribuyó al descenso de la población indígena en la región hasta casi desaparecer. El caso es que el 8 de octubre de 1526, según la doctora Lilia Oliver, fueron entregados la mitad de los indios de Autlán a Hernán Ruiz de la Peña en encomienda, la otra mitad se entregó a Hernán Gómez.

Ya mucho más cerca en el tiempo, el 10 de febrero de 1876 fue colocada la primera piedra del templo de El Grullo, actual parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe y entonces ayuda de parroquia de Autlán. La primera piedra la colocó el párroco de Autlán, Justo Urtiz, y según el doctor Rubén Villaseñor Bordes:

«Muy generosos fueron los autlenses con los de El Grullo, pues doña Ignacia Michel de Godoy les regaló el suelo para las construcciones religiosas, don Saturnino Araiza les dio $1,377.76, la cofradía de la Vela Perpetua de Autlán $300.00, don José Gómez Granda $202.00, don José Corona Araiza $100.00, aparte de varios envíos que hicieron los autlenses de $500.00 cada uno de ellos y amén de cincuenta y una vigas de madera que regaló don Gorgonio Michel.

Entre quienes ayudaron a la construcción de la iglesia de El Grullo y eran vecinos de esa población están Marcelino Rosas que dio $209.50, Tomás Preciado que regaló $192.00, Luis Espinosa que colaboró con $171.00, Catarino Naranjo que obsequió $101.00 y Ramón Maciel que entregó para el fin indicado $100.00… Esto consta en el Libro de Gobierno No. 4″

El templo sería bendecido por el mismo párroco el 12 de enero de 1896 y actualmente es uno de los edificios patrimoniales de El Grullo. Este año, como vemos, se cumplirán 150 de la colocación de su primera piedra.

El año 1926 fue muy movido: fue el del inicio de la Guerra Cristera, el de las elecciones para gobernador de Jalisco más turbias y complicadas que se recuerden y uno de los de mayor desarrollo de la Sociedad Mutualista de Autlán. El día 1 de febrero próximo estará cumpliéndose un siglo de que la Sociedad Mutualista de Empleados, Obreros y Artesanos de Autlán tomó posesión, según el cronista Efraín Núñez Casillas, de la finca de la calle Obregón que le compró a don Salvador Higareda en $1,960.00 pesos y en la que levantaría el Teatro Mutualista, inaugurado en diciembre de 1929.

Este teatro fue uno de los edificios de mayor valor arquitectónico de Autlán, en su interior se celebraron lo mismo bailes de Martes de Carnaval con orquestas de Guadalajara que sesiones del Congreso Nacional Mutualista de 1945 con la presencia del gobernador Marcelino García Barragán, obras de teatro, conferencias y conciertos. Fue demolido, previa venta a un empresario del cine, para construir el edificio que todavía se conserva y que originalmente albergó al Cinerama Autlán y hoy sirve de domicilio a una tienda de chinerías.

Días después, el 29 de julio de 1926, fueron cerrados al culto los templos de Autlán, por disposición del clero como medida de presión al gobierno federal por la implementación de la Ley Calles. Como sabemos, a nivel nacional fue uno de los detonantes de la guerra fratricida que se desarrolló en los siguientes años y de la que los autlenses sufrieron algunos episodios en carne propia. Propongo también que el próximo 5 de septiembre recordemos las elecciones para gobernador que se celebraron justamente un siglo antes y que arrojaron como triunfador al autlense Daniel Benítez.

Fue un triunfador muy raro, puesto que fue el candidato menos votado de los tres que compitieron: el aparente ganador, José María Cuéllar, fue inhabilitado al reabrirse un juicio en su contra por el delito de homicidio y el Congreso, de mayoría zunista, declaró gobernador a Benítez gracias a un acuerdo de éste con José Guadalupe Zuno, consistente en que gobernaría en armonía con todas las fuerzas políticas locales, dejando fuera a Alfredo Romo, quien había obtenido el segundo lugar. Fue tan débil la candidatura de Benítez como lo fue su gobierno. Al perder el apoyo zunista no logró sostenerse y fue desaforado y echado de la gubernatura por el Congreso local un mes y veinte días después de haber tomado posesión de ella, el 21 de abril de 1927. Sin embargo, su candidatura sirvió al menos para que el compositor autlense Nicolás Sánchez Gómez compusiera la marcha Autlán benitista.

Para concluir este somero recuento, les digo que el 1 de agosto próximo se cumplirán 50 años de que se oficializó el hermanamiento entre las ciudades de Autlán y de Mission, Texas, en un acto realizado en la planta baja de la Presidencia Municipal al que acudieron en representación de Mission Ramón de la Garza, presidente del Comité de Ciudades Hermanas, Arnaldo Ramírez, alcalde, Charles Eyeington, manager, y Jaime Cantú, agente aduanal. El hermanamiento duró vigente varios años, con constantes intercambios de visitas y de presentes entre ambas ciudades, teniendo como marco de estas visitas, por lo general, el Carnaval de Autlán y la Feria de la Toronja de Mission. Sin embargo, el hermanamiento se fue enfriando, acaso por desinterés de las nuevas autoridades municipales, hasta morir de inanición. Pero, como vestigio de él, en Autlán quedó el nombre oficial de lo que popularmente se conoce como Callejón del Hambre.

Fuentes:

  • “Anecdotario de una vida mutualista”. Efraín Núñez Casillas
  • “Autlán”. Rubén Villaseñor Bordes.
  • “Autlán de la Grana. Población y mestizaje”. Lilia Victoria Oliver Sánchez.
  • “Ciudadanos distinguidos de Autlán”. Bertha Alicia Gutiérrez Lugo.
  • Unidad, boletín de la BSMEOA. No. 98, octubre de 1976.
2026

Cronista honorario de Autlán por la Asociación de Cronistas Municipales del Estado de Jalisco desde 2015 y cronista municipal desde 2018. En abril de 2017 ingresó a la Benemérita Sociedad de Geografía y Estadística del Estado de Jalisco con el trabajo La construcción de la carretera Autlán-Purificación en 1930.
Correo: [email protected]

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