San Gabriel y sus primeros 450 años de historia. En marzo 24 de 2026, el pueblo de San Gabriel cumple 450 años de haber sido fundado –en 1576- por indígenas provenientes de Amula, pueblo prehispánico que se localizaba cerca de las faldas del Volcán de Colima, por lo que hoy tenemos la oportunidad de celebrarlos con la hermandad de los pueblos de Jalisco.
La historia de San Gabriel no solo la escriben quienes aquí habitamos, sino también sus hijos ausentes, historia manifestada a través de sus variadas muestras de cultura y antiguas tradiciones.
Gabrielense, es todo ciudadano originario de este rincón de Jalisco, incluso aquellos que, sin haber nacido aquí, se identifican y se sienten orgullosos del lugar, promoviendo su historia, su cultura y tradiciones.
En una comunidad como la de San Gabriel, lo más importante es su gente. Las personas, desde siempre, se han caracterizado por ser hospitalarias, amables con los visitantes; quienes se han arraigado en este pueblo, se han integrado y consolidado como hijos de esta comunidad.
A lo largo de cuatro centurias y media de haberse fundado este señorial pueblo, este lugar se ha transformado positivamente hasta alcanzar grandes progresos en los ámbitos educativo, económico, industrial, político, y socio-cultural.
Fue necesario que sus pobladores sumaran esfuerzos y voluntades, que dedicaran su tiempo, su vida, y sus energías a transformar a San Gabriel hasta convertirlo en un pueblo noble, culto y leal, como lo asienta su escudo de armas, vigente desde 1992.
En cada una de las localidades hay gente buena, trabajadora y honesta, que hoy es testigo del crecimiento de los gabrielenses. Los jóvenes cada día se involucran más en la vida política y social, al contribuir a la preservación del medio ambiente y resolver los retos que enfrenta la comunidad. San Gabriel es un pueblo tradicional, desde las primeras horas de la mañana comienza a escucharse el ir y venir de la gente trabajadora, el pueblo es muy dado a las fiestas religiosas y paganas.
Hablemos de historia
La conquista espiritual. En 1533, el misionero franciscano fray Juan de Padilla inició la evangelización, reuniendo un grupo considerable de indígenas, se establecieron en un pueblo llamado San Pedro, que él mismo había fundado.
Dicho pueblo desapareció en 1539 a causa de un fuerte temblor y las autoridades civiles y religiosas cambiaron su cabecera al pueblo de Amula que se convirtió en una de las tres cabeceras principales de la provincia, junto con Tuxcacuesco y Cusalapa.
Entre los años de 1575 y 1576 ocurrieron tres hechos trascendentales. Una gran pestilencia, que era una enfermedad rara que provocaba que los habitantes muriesen en gran cantidad.
La escasez de agua para consumo humano y la erupción del Volcán de Fuego de Colima entre 1575 y 1576, fenómeno del cual se dijo que fue tanto el ruido de las piedras que despidió, que muchos muchachos murieron de espanto, quedando Amula destruido prácticamente, sus moradores optaron por emigrar a Zapotitlán y a Jiquilpan, dos pueblos prehispánicos.
Fundación de San Gabriel en 1576
Cuenta la leyenda que, al dirigirse al pueblo de Jiquilpan, en su largo caminar llegaron al potrero denominado San Gabriel, que regenteaban bajo la figura de una cofradía, los religiosos franciscanos. Allí decidieron descansar bajo la sombra de los árboles, muy cerca del río. Al querer continuar su marcha notaron con sorpresa que el peso de la escultura, recargada en un mezquite, era tanto que no pudieron con él.
Este hecho fue considerado como un designio divino, por lo que a sugerencia de fray Diego Pérez, sacerdote de Zapotitlán, decidieron quedarse a cuidar al Santo Cristo, levantando sus viviendas y una ermita para dicha escultura.
En cuanto a la ermita la tradición oral de generación en generación, solo cuenta que en derredor de ella los indígenas empezaron a levantar sus viviendas; unas, hechas de adobes; otras, de horcones de madera de algún árbol; posiblemente algunas de piedra, todas rústicas y techadas de zacate o echando mano de lo que estaba a su alcance.
Es así que, surgieron las primeras casas que luego se multiplicaron, abarcando un terreno relativamente pequeño, porque reducido fue por mucho tiempo el número de familias. Estas, por ejemplo, en el año de 1743 apenas llegaban a cincuenta, y hacia 1793, cincuenta años después, integraban la comunidad un total de 313 habitantes.
Imagen del Señor de Amula
Esa hermosa escultura, hoy bajo la advocación del Señor de la Misericordia de Amula, fue elaborada en Pátzcuaro, Michoacán, en el siglo XVI con manufactura e influencia de don Matías y su hijo Luis de la Cerda.
Parroquia gabrielense. El 10 de marzo de 1814, esta congregación fue elevada a parroquia por el Obispo de Guadalajara don Juan Cruz Ruiz de Cabañas; el primer párroco –fray Mariano Carlos de Godoy y Carrillo– fue nombrado el 2 de abril y arribó a San Gabriel el 13 de julio de 1814. Murió el 22 de marzo de 1824 en San Gabriel.
El 9 de abril de 1833 se inició la construcción del actual templo parroquial bajo la iniciativa y supervisión del señor Cura don Rafael Larios, quien había tomado posesión de la parroquia el 1° de febrero del mismo año; dicha construcción fue solemnemente bendecida el 19 de marzo de 1836, además de retocarse la imagen del Señor de Amula por don Tomás Rodríguez.

Cambio de nombre al pueblo de San Gabriel
Entre 1933 y 1934, don Enrique Arámbula Rodríguez era el primer Alcalde de San Gabriel. En 1934, la Secretaría General del Estado, solicitó una terna para el nuevo nombre que debía ponerse a la población, argumentando que su nombre hacía referencia a un santo. Aunque en una sesión extraordinaria del Cabildo se decidió posponer la decisión, en la siguiente del 12 de noviembre no se volvió a tratar el asunto.
El Alcalde Enrique Arámbula y el político Manuel Ochoa Arámbula, actuando sin consultar a la población, presentaron la solicitud de cambio de nombre ante el Congreso, con el apoyo del Partido Nacional Revolucionario. Reunieron firmas de simpatizantes de don Venustiano Carranza, antiguo jefe de Ochoa Arámbula y, sin aprobación del Cabildo, llevaron la petición al Congreso. Al gabrielense Manuel Ochoa Arámbula, presidente municipal de Guadalajara entre 1938 y 1939, y por petición personal, se debe que a San Gabriel se le haya cambiado el nombre por Ciudad Venustiano Carranza, por el Congreso estatal, mediante el decreto 3,953 del 8 de diciembre de 1934, con el consiguiente descontento de la población.
San Gabriel recuperó su original nombre por decreto 15,093, del Congreso del Estado, con fecha 25 de junio de 1993.
Construcciones históricas
Usted puede admirar la parroquia gabrielense dedicada al Señor de la Misericordia de Amula, la Capilla de la Virgen del Refugio, el Santuario de la Virgen de Guadalupe, la Capilla de la Sangre de Cristo, los portales Corona, Zaragoza, Degollado, Juan Rulfo y Ocampo.
Resultan atractivas la Plaza de Armas y la Plaza Juan Rulfo, la casa donde nació fray José Mojica y la casa donde vivió Juan Rulfo, y la Casa de la Cultura.
Puede visitar la nueva Presidencia Municipal; el monumento a Juan Rulfo, los bustos de Benito Juárez y de don Venustiano Carranza, en la plaza principal.
Es de interés, el antiguo Colegio de Orden de las Madres Josefinas donde estudió Juan Rulfo, la antigua presidencia municipal, hoy convertida en Casa de la Cultura, Casa de Música y Biblioteca Pública; las amplias casonas del centro histórico, y el Panteón Municipal “Apolonio Pinzón”, construido en 1885 al norte de la población.
Es conveniente conocer la ex hacienda de La Guadalupe, y los restos de las ex haciendas de El Jazmín, Telcampana, San José, y La Quinta. Se puede visitar sitios como la Virgencita, la Cruz Verde, la Cruz de la Garita, la Cruz de la Playita, el Puente Montenegro, el Puente del Agua Fría y el de Jiquilpan.
Personajes distinguidos
Tenemos en Juan Rulfo, quien aquí vivió su infancia, el claro ejemplo del hombre y genio de las letras hispanoamericanas, creador del realismo mágico con sus aportaciones magistrales “Pedro Páramo” y “El Llano en llamas”.
En el ámbito de ladocenciaha destacado el educador José de Jesús Montes de Oca y Silva, jurista, legislador, escritor, notario y catedrático de la Universidad de Guadalajara, impartió las cátedras de derecho, autor de compendios en ciencias políticas, que fueron adoptados como libros de texto en escuelas superiores.
En el mundo de lapolíticay la administración pública ha sobresalido el Lic.ErnestoPrimo Villa Michel, abogado, jurista, político y diplomático, el último Gobernador (1927-1928) del Distrito Federal, Secretario de estado en Industria y Comercio, en Economía y en Gobernación, Embajador en Alemania, Bélgica, Canadá, España, Guatemala, Holanda, Inglaterra, Japón, Uruguay, representante de México en la Liga de la ONU, en Ginebra, Suiza.
Manuel C. Michel Zamora, líder en la guerra cristera a cargo de un grupo que defendía la fe católica en Colima, Zapotitlán y Tolimán, refugiándose en el Cerro Grande, también fue el promotor de la construcción del camino carretero Sayula-San Gabriel entre 1921 y 1925, se desempeñó como Presidente Municipal en San Gabriel durante 1922.
En el renglón de la medicina ha destacado el Dr. Abel Hernández Chávez, gloria de los médicos de Jalisco, ha sido catedrático, conferencista, congresista, investigador-científico, escritor y doctorado en ciencias médicas, autor de más de 20 libros relacionados con la medicina, un sinnúmero de temas de investigación presentadas en ciudades del país, miembro de una docena de instituciones de carácter médico. Ha recibido numerosos reconocimientos y distinciones. Reside en Guadalajara.
Otros perfiles
Entre los empresarios se puede enumerar a don Salvador López Chávez, fue quien creó en 1940 la empresa de Calzado “Canadá”, instalada en el complejo industrial en Guadalajara.
Don Remigio Guzmán Hernández, empresario que se dedicó a la elaboración de joyería en filigrana a base de oro y plata.
Dedicados a la historia o la crónica municipal: Enrique Trujillo González, pintor y fotógrafo, autor de dos textos sobre la historia de San Gabriel, es quien más ha investigado sobre la fundación del pueblo.
Don Gabriel Ch. Morett, licenciado en historia por la UNAM, ha publicado dos libros con temas históricos de San Gabriel.
Jefes cristeros. Los hermanos Dionisio Eduardo y Enrique de Jesús Ochoa Díaz-Santana, participaron en la guerra cristera, el segundo es autor de dos volúmenes sobre “Los Cristeros del Volcán de Colima” que firmó con el pseudónimo de “Spectator”, fue sacerdote diocesano y canónigo de la catedral y obispado de Colima.
Han escrito sobre temas regionales el Dr. Juan Villalvazo Naranjo, el Ing. César Gabriel Alfaro Anguiano, y don José Roberto Santos Rojas, este último es autor de himnos, marchas y poemas dedicados al pueblo que lo adoptó como hijo ilustre. Fundó un sencillo periódico.
En el ámbito del sacerdocio figura fray José Mojica, en su juventud fue cantante de ópera, con actuaciones en Hispanoamérica, Europa y Asia, filmó películas en Hollywood, en España y Argentina; grabó más de un centenar de canciones populares y religiosas, a los 51 años se convirtió en sacerdote franciscano, vivió sus últimos años en Perú.
Visite San Gabriel y celebre con nosotros los 450 años de la fundación de este mágico pueblo. Serán bienvenidos.
Es cuánto; que tengan buen día.





