En el Plan que manifiesta los lugares y demás de que se compone y contiene esta feligresía de Autlán, de autor anónimo y fechado el 25 de noviembre de 1777, se hace una minuciosa descripción física del territorio de la parroquia de Autlán, que entonces abarcaba toda la costa sur de Jalisco. En este documento se mencionan los ranchos del Chacale, que se encontraban a la orilla del río que “corre de norte a sur, por la hacienda de Ayuchila, pueblo de Zacapala, hacienda de Los Naranjos y estancia de Las Sisneras”[1], es decir, el que actualmente conocemos como río Ayuquila.
Si seguimos la descripción de estos ranchos del Chacale, nos damos cuenta de que corresponden a la ubicación de los actuales Chacaltepec y El Chacalito: “son cabeza o principio de una cañada, que respecto de la cabezera está al norte, y en ella ai los ranchos siguientes: los ranchos de Mezquitán, que distan de la cabezera legua y media de camino bueno; los ranchos de La Cañada, que distan de este pueblo tres leguas de buen camino; los ranchos de La Soledad, que se hallan distantes de la cabezera tres leguas y media”[2]. Tanto Mezquitán como La Cañada existen todavía y forman parte de la cañada entre el cerro de San Francisco y la Sierra de la Vainilla, por donde corre el canal de riego. Según la misma fuente, en estos ranchos del Chacale había poco ganado y algunas labores de maíz y frijol.
De los ranchos del Chacale tenemos otra noticia medio siglo después, en los primeros años del México independiente. Aunque no aparecen en la Estadística de Victoriano Roa ni en el Libro de la Razón General de Hacienda Nacional de Antonio Gutiérrez y Ulloa, primeros trabajos estadísticos del naciente Estado de Jalisco, sí se mencionan en la Lista general de todos los individuos capitalistas que comprenden este cantón de Autlán, por sus clases con arreglo a la planilla y el que les corresponde de pensión directa, año de 1825, documento que se encuentra en el Archivo del Congreso de Jalisco y que publicó en 2011 el cronista de El Grullo, Ignacio Gómez Zepeda. En este documento se menciona a Andrés de Orta, criador de séptima clase con un capital de 300 pesos, como propietario del Chacale. El autor del libro mencionado afirma que Andrés de Orta nació en este mismo rancho en el año 1783, hijo de José Antonio Orta Ponce y Juana María Biolanta de la Cruz González Castañeda[3].
A finales del siglo XIX los ranchos del Chacale ya eran conocidos como Chacaltepec y, al parecer, contaban con vitalidad y movimiento: tanto en el archivo de la parroquia del Divino Salvador de Autlán como en el Registro Civil existen actas de nacimiento y de defunción, así como el registro de bautizos de vecinos de este lugar. Como ejemplo pondremos el bautizo del niño Marcial Palacios Núñez, que tuvo lugar el 5 de julio de 1891 de manos del presbítero Abundio Fuentes. El registro dice: “bautizó solemnemente a un niño que nació en Chacaltepec el día último del mes próximo pasado, a quien puso por nombre Marcial, hijo legítimo de Policarpo Palacios y de Petra Núñez”[4].
Para esta época Chacaltepec ya era propiedad de Alejo Arias y en varios documentos se le da el tratamiento de hacienda. Bajo la familia Arias, Chacaltepec conoció un desarrollo material importante, llegando a tener su propia capilla con todos los permisos y formalidades eclesiásticas y, además, su propio cementerio. Sin embargo, la capilla y el resto de las edificaciones del rancho Chacaltepec que fueron erigidas en tiempos de Alejo Arias ya no se conservan.
La hacienda de Chacaltepec seguía siendo propiedad de la familia Arias al término de la etapa armada de la Revolución y fue una de las propiedades afectadas por el reparto agrario, que en Autlán comenzó en 1924[5]. Aunque no fue una de las propiedades de mayor extensión en el valle de Autlán, a partir de sus terrenos se constituyó el ejido de Chacaltepec y se dotaron 238 ha para el ejido de El Grullo[6]. Se trataba de terrenos cerriles y una extensión llana al suroeste de la actual delegación municipal de El Corcovado.
El proceso de dotación del ejido de Chacaltepec comenzó, de forma relativamente tardía, el 13 de diciembre de 1934, fecha en que se ingresa la solicitud de dotación. Cabe mencionar que el naciente ejido contaba con un núcleo de población, en el asentamiento donde vivían los peones de la hacienda de Chacaltepec que, según refiere el señor Elías Valdez, quien habitó en Chacaltepec en décadas pasadas, corresponde al lugar que ocupa la localidad de ese nombre[7]. Fue casi tres años después, el 1 de septiembre de 1937, cuando fue emitida la resolución presidencial de la dotación, que fue publicada en el Diario Oficial de la Federación el 4 de octubre siguiente y ejecutada hasta el 19 de noviembre de 1937[8].
Al ejido se le dotaron 239 hectáreas, todas ellas de temporal, contando inicialmente con 29 beneficiarios[9]. Para entonces, el propietario de Chacaltepec era Silvestre Arias, de la misma familia de don Alejo, el constructor de la capilla. A Silvestre le tocaría enfrentar el proceso de reparto agrario a partir de la finca de su familia; como otras familias propietarias de haciendas en la región, los Arias se fueron de Autlán después de este periodo.
Como otros ejidos de la región, el de Chacaltepec fue muy activo en las siguientes décadas en cuanto a la vinculación con otras organizaciones ejidales y sindicales. En la prensa jalisciense hay varios ejemplos de cómo participó, junto con otros ejidos, en la gestión de obras de infraestructura importantes para la región y en la publicación de desplegados en agradecimiento de estas obras. Por ejemplo, en su edición del 6 de noviembre de 1935, el diario el Informador da cuenta de la elección de la directiva del Bloque Radical Cardenista dentro del Congreso local, presidida por el diputado Flavio Ramírez Álvarez.
En la nota se informa de todas las organizaciones que enviaron mensajes de felicitación y adhesión al dicho bloque: desde Ayuntamientos como el de Purificación y el de San Juan de los Lagos hasta sindicatos como el Minero Metalúrgico de la República, sección 24, con sede en Ahualulco de Mercado o la Alianza Revolucionaria de Obreros Panaderos de Guadalajara y una buena cantidad de comunidades agrarias, incluyendo la de Chacaltepec[10].
En esos mismos años y en décadas posteriores hay otras evidencias de la interacción del ejido de Chacaltepec con sus pares de la región. El 23 de noviembre de 1948 es una de las comunidades que firman, junto con un grupo de pequeños propietarios de la región Costa Sur, un desplegado en agradecimiento al presidente Miguel Alemán y al gobernador Jesús González Gallo por diversas obras y beneficios que dicen haber obtenido de estos niveles de gobierno, así como por una reciente visita que estos funcionarios hicieron a la región, a la vez que prometen corresponder con su acción para la conformación de un emporio costero[11].
En términos semejantes fueron publicados en el mismo medio otros desplegados el 20 de septiembre de 1957, dirigido al presidente Adolfo Ruiz Cortines, y el 9 de septiembre de 1964, para Adolfo López Mateos, en el que los habitantes y diversas organizaciones políticas y económicas de la región agradecían la construcción de la presa de Tacotán y la pavimentación de la carretera federal 80, respectivamente.
Chacaltepec está actualmente deshabitado y su último vecino, don Ramón Barajas, se mudó recientemente a El Grullo[12]. Sin embargo, en otro tiempo Chacaltepec tuvo una población creciente, según los censos del INEGI. En el censo del año 1900 se registraron 119 habitantes, creciendo a 211 en el de 1910. A diferencia de la mayoría de las localidades de la región, Chacaltepec aumentó su cantidad de población en el censo de 1920, registrando en esta ocasión 212 vecinos.
Para los años del reparto agrario, el pueblo vio su primera disminución de población, pasando a 99 habitantes en 1930, menos de la mitad del censo anterior. En los siguientes censos la población de Chacaltepec nuevamente entraría en una etapa de crecimiento, registrando 103 habitantes en 1940 y 125 en 1950, cuando ya había concluido el proceso de reparto en la región. Un crecimiento aún mayor se vivió en los siguientes diez años, llegando a 170 habitantes en el censo de 1960. Sin embargo, a partir de entonces vendría un pronunciado descenso en la población: en el censo de 1970 ya había solamente 119 vecinos, en el inicio de una debacle que tomaría tintes dramáticos en las siguientes décadas: en 1980 solo quedaban 77 habitantes, llegando a contar solamente 35 habitantes en el censo de 1990, cuatro en el de 2000 y, en los de 2010 y 2020, se registró solamente un habitante.
Trabajos citados
Anónimo. (1777). Plan que manifiesta los lugares y demás de que se compone y contiene esta feligresía de Autlán. Zapopan, Jalisco, México: El Colegio de Jalisco.
Ayuntamiento de Autlán. (19 de Mayo de 1992). Oficio 415/92. Autlán, Jalisco, México.
El Informador. (6 de Noviembre de 1935). La Directiva del Radical Cardenista. El Informador, págs. 1-2.
El Informador. (23 de Noviembre de 1948). El Informador, pág. 6.
Enciclopedia Católica Online. (8 de Enero de 2013). Vía Crucis. Recuperado el 9 de Agosto de 2025, de Enciclopedia Católica Online: https://ec.aciprensa.com/wiki/V%C3%ADa_Crucis
FamilySearch. (9 de Junio de 2020). Partidas de defunciones en el Registro Civil de Autlán en 1917, 1918, 1919 y 1920. Obtenido de FamilySearch: https://www.familysearch.org/search/image/index?owc=3JHM-7MS%3A171935101%2C171935102%3Fcc%3D1874591
Gómez Zepeda, I. (2011). Las haciendas del sexto cantón de Jalisco en 1825. Colima: Sericolor.
Martínez Barragán, H. (2016). La tierra no se vende, o, ¿sí? Guadalajara: Dirección de Publicaciones del Gobierno de Jalisco.
Parroquia del Divino Salvador. (13 de Junio de 1899). Libro de gobierno no. 5, D. 21. Colima, Colima, México.
Parroquia del Divino Salvador. (4 de Octubre de 1912). Libro de gobierno no. 6, F. 29. Autlán.
Parroquia del Divino Salvador. (20 de Enero de 1913). Libro de gobierno no. 6, F. 28. Autlán.
Parroquia del Divino Salvador. (2 de Marzo de 1914). Libro de gobierno no. 6, F. 31. Autlán.
Parroquia del Divino Salvador de Autlán. (5 de Julio de 1891). Autlán de Navarro, Jalisco, México. Registros. Obtenido de FamilySearch: https:// www.familysearch.org/ark:/61903/3:1:9392-VV9F-HX?view=index : 26 jul 2025
Valdez, E. (14 de Junio de 2025). Cementerio de Chacaltepec. (G. Tovar Vázquez, Entrevistador)
Nota aclaratoria a mi columna del 20 de marzo:
En mi entrega anterior escribí sobre el derrame de melaza del ingenio Melchor Ocampo al río Ayuquila del 20 de marzo de 1998, basado en la prensa local de la época, específicamente los periódicos El Regional y La Voz de la Costa. El mismo día de su publicación, el doctor Luis Manuel Martínez Rivera, uno de los investigadores que trabajaron en el río en los días en que ocurrió este derrame, amablemente me corrigió algunos de los datos que menciono en mi texto:
- El derrame de melaza no fue de 6 mil m3, sino de 100 m3, que equivalen a 130 toneladas, aproximadamente.
- No es correcta la cantidad de 170 invertebrados encontrados en Zenzontla. En cambio, en el capítulo 8 del libro Investigación y gestión de los recursos naturales de la cuenca del río Ayuquila-Armería, Jalisco, que me compartió el doctor Martínez Rivera, se menciona que en un estudio realizado por Weigel et al. (2002) se “encontraron e identificaron un total de 79 taxa de macroinvertebrados”.
Agradezco al doctor Luis Manuel Martínez Rivera su atenta lectura y su generosidad al señalar estas imprecisiones y compartir los datos correctos.
[1] Anónimo, Plan que manifiesta los lugares y demás de que se compone y contiene esta feligresía de Autlán, 1777, pág. 51
[2] Ibid.
[3] Gómez Zepeda, 2011, pág. 51
[4] (Parroquia del Divino Salvador de Autlán, 1891)
[5] (Martínez Barragán, 2016, pág. 126)
[6] (Martínez Barragán, 2016, pág. 125)
[7] Valdez, 2025
[8] (Martínez Barragán, 2016, pág. 127)
[9] (Martínez Barragán, 2016, pág. 131)
[10] (El Informador, 1935)
[11] (El Informador, 1948)
[12] Valdez, 2025




