EN SAN GABRIEL ESTAMOS DE FIESTA. Este pueblo, lleno de tradiciones y arraigadas costumbres, tiene una gran historia y una fe religiosa a toda prueba, desde tiempo inmemorial ha puesto sus esperanzas, anhelos e ilusiones en la mirada fija del Señor de Amula, desde su fundación indígena fechada en 1576.
A lo largo de este mes la fiesta religiosa y profana no tiene descanso. Apenas culmina la festividad religiosa y ya comienza la feria taurina.
Por esta ocasión no hubo el tradicional repique de campanas que debía efectuarse a las seis de la tarde del martes 6 de enero del presente año, debido a la recomendación de Protección Civil de no tocarlas, ya que hubo ciertos daños en la estructura de la torre, ocasionados por los recientes temblores. Se ha puesto una grabación del repique en los altoparlantes.
El primer domingo del mes, el día del reparto de las décimas o programa religioso, se lleva en hombros el trono –en réplica- del Señor de la Misericordia de Amula, lo cargan varios jóvenes, es un acontecimiento que inició hace 12 años, es decir, desde el 5 de enero de 2014. Organizan los jóvenes Oscar Martínez Padilla y Francisco Javier Amezcua Lugo.
A este emotivo y esperado suceso, y desde hace 17 años a la fecha, se han entusiasmado los propietarios de los diversos comercios, la industria, las instituciones cooperativistas de la localidad y se han incorporado a la hermosa tradición del reparto de las décimas.
Estos empresarios e instituciones adornan profusamente sus vehículos, hacen un recorrido por las principales calles y obsequian a las personas parte de sus productos, su publicidad, calendarios, llaveros, gorras, balones, bolsas, vasos o simplemente golosinas, a los cientos de espectadores que les esperan con alegría. La música de todo tipo no puede faltar.
Este año, la fiesta comenzó formalmente desde el 7 de enero con la traída de la antorcha, fe de luz y esperanza; con motivo de los 450 años de la fundación indígena del pueblo gabrielense y de la llegada del Señor de Amula en 1576, la antorcha fue trasladada por vez primera desde el pueblito de Sayulapan (el antiguo pueblo de Amula); anteriormente el punto de partida era el Seminario de Ciudad Guzmán (desde 2008) y luego del templo parroquial de Tapalpa, desde 2010 aproximadamente; en estas jornadas a pie ha sido clave la organización del párroco en turno y desde sus inicios encabezado por el Mtro. Francisco Vargas Araiza, cada año la logística es más eficiente.

Los jóvenes y algunos adultos han destacado por su nutrida participación. Felizmente se cumplieron 18 años de esta novedosa costumbre, que seguramente se convertirá en tradición. El recorrido, desde su punto de partida hasta San Gabriel, se transmite por diversas redes sociales.
Durante el novenario, se llevan a cabo las peregrinaciones locales a mediodía, y las foráneas –por la tarde- diariamente. Quienes participan en ellas, se preparan con gran entusiasmo durante todo el año, bajo la guía de los jefes de barrio y los líderes de sus comunidades, con el fin de que resplandezca lo mejor posible.
La fiesta principal será el domingo 18 de enero, con misa concelebrada por el Señor Obispo y sacerdotes invitados. La primera misa de la fiesta patronal realizada el tercer domingo de enero, fue el 20 de enero de 1873.
Durante las noches, en la explanada de la “Plaza Juan Rulfo”, se desarrolla previamente al día de la función, una Semana Cultural en donde se presenta un certamen de belleza, artistas, grupos de baile regional, de danza, teatro y música; al concluir esta actividad se quema un vistoso castillo, momento que es esperado con entusiasmo de parte de toda la población. Esta jornada cultural tiene sus inicios desde hace unos 35 años aproximadamente.
Por demás atractiva resulta la peregrinación de los hijos ausentes el sábado, día de la víspera; la primera peregrinación tuvo lugar el 15 de enero de 1955, organizada en aquellos tiempos por iniciativa de los señores Remigio Guzmán Hernández, los hermanos J. Jesús, Manuel y Juan Castañeda Figueroa, Pedro Figueroa, Matías R. Villa y J. Eusebio Cervantes T., residentes en Guadalajara.
El mismo día de la víspera hay una velada literario musical en el interior del templo, ésta se ha llevado a cabo por lo menos desde hace unos 30 años.; el domingo por la tarde y para cerrar con broche de oro, la multitud se congrega a lo largo de las calles Juárez, Evaristo F. Guzmán e Hidalgo para disfrutar del desfile de carros alegóricos, esta jornada es toda una tradición.
Terminadas las fiestas religiosas, comienza la feria taurina, en la modalidad de jaripeo, el mismo tercer domingo, y se prolonga nueve o diez días, en la que hay serenatas, bailes masivos, convite o farola, quema de pirotecnia, hay música, impera la algarabía.





