El Limón, Jalisco.- El espacio sociocultural Establo Tuyo de El Limón recibió en sus instalaciones a un grupo de familias migrantes jornaleras originarias del estado de Guerrero y que viven en los albergues de la localidad de El Mentidero, para una experiencia que denominaron “Puente de Tierras: un día de memoria, cuerpo y territorio compartido”.
En este encuentro, las familias tuvieron la oportunidad de recorrer el municipio, participar en talleres y disfrutar de un espacio de convivencia personal y con la naturaleza, a decir de Establo Tuyo con el objetivo de construir un puente entre el territorio que habitan hoy y el que llevan en el cuerpo.
A través de sus redes sociales, Establo Tuyo compartió varias impresiones de esta experiencia que comenzó con un recorrido por el centro de El Limón, donde las personas visitaron la iglesia, el jardín principal, el kiosco, el parque Bicentenario y el palacio municipal.
En este recorrido visitaron un lugar obligado en el municipio de El Limón, el Museo Licho Santana, donde las familias hicieron un recorrido por la historia, memoria y patrimonio del lugar de la mano de Emma Barreto, cofundadora de Establo Tuyo e hija de Gabriel Michel Padilla, cronista y creador del museo.
Un recorrido desde el interior
La mañana de actividades cerró en el espacio de Establo Tuyo con el taller “Cuerpo, Territorio, Tierra”, donde las personas tuvieron la posibilidad de tener un espacio de calma y reflexión a través de ejercicios de respiración y meditación, mientras los niños realizaban actividades creativas artísticas relacionadas también con su territorio.
De ahí salieron reflexiones profundas: el grupo entendió, con una claridad que se notó incluso después del taller, la importancia de proteger su territorio-cuerpo, su territorio-mente y su territorio-exterior, a decir de los organizadores de esta actividad.
“Fue común escuchar, ya terminado el ejercicio, frases como «yo no hago nada indebido, como beber o fumar, porque eso daña mi cuerpo, daña mi territorio» — una forma de nombrar, con palabras propias, algo que antes no tenía nombre”, se lee en la publicación en redes.
La tarde actividades concluyó con una convivencia en el balneario Las Higueras.
Para Establo Tuyo, estos encuentros deberían llegar a todas las comunidades, porque un día de camino compartido, de historia, de cuerpo y de territorio, deja huella en quienes migran y en quienes reciben.
Por parte de los organizadores agradecieron la colaboración de Rodolfo González Figueroa, al balneario Las Higueras y a Edgar Muñoz que acompañó este proyecto.




