En 2026, el pueblo de San Gabriel cumple 450 años de haber sido fundado por indígenas provenientes del pueblo prehispánico de Amula, por lo que tenemos la maravillosa oportunidad de celebrarlo con la hermandad de los pueblos de Jalisco y con quienes están más allá de las fronteras.
En el transcurso de todo este año, tenemos la oportunidad para plasmar el legado que nos identifica, el arraigo que genera en quienes viven aquí y lo que nos marca en el corazón al sentirnos orgullosos de ser llamados gabrielenses.
La fiesta religiosa y popular más concurrida en el pueblo de San Gabriel, Jalisco, es sin duda, la que está dedicada al Señor de la Misericordia de Amula, durante el frío mes de enero: la función.
La primera actividad anunciando las fiestas -desde tiempo inmemorial- es el reparto de décimas.Desde hace diecisiete años a la fecha, se han entusiasmado los propietarios de los diversos comercios, la industria, las instituciones cooperativistas de la localidad y se han incorporado a la hermosa tradición del reparto de las décimas.
Esta participación consiste en que cada uno de los dueños y empleados de los distintos negocios e industrias adornan profusamente sus vehículos, luego hacen un recorrido por las principales calles y obsequian a la gente parte de sus productos, su publicidad, calendarios, llaveros, gorras, balones, bolsas, vasos o simplemente golosinas, a los cientos de espectadores que les esperan con alegría. La música de todo tipo no puede faltar.
Encabeza este recorrido y reparto de programas, la autoridad eclesiástica local, los ministros de la comunión, el grupo de catequesis, los jefes de los diferentes barrios, y la banda de música.
Se suman a ello la autoridad municipal y los líderes de los diferentes festejos, tanto religiosos como profanos. Al mismo tiempo, se da a conocer el programa de eventos de la Semana Cultural que organiza el Ayuntamiento.
De parte de la parroquia las décimas se envían a todos los hijos ausentes de este pueblo. Comienza esta fiesta religiosa con “un repique de campanas”, que tuvo lugar el martes 9 y la traída de la antorcha por los jóvenes gabrielenses, desde la Parroquia de Tapalpa, evento que ha cumplido una década y media en realizarse, ocurrido el miércoles 10 del presente mes.
Durante el novenario, se llevan a cabo las peregrinaciones locales y foráneas diariamente. Quienes participan en ellas, se preparan con gran entusiasmo durante todo el año, bajo la guía de los jefes de barrio y de los líderes de sus comunidades, con el fin de que luzcan lo mejor posible.
Estas peregrinaciones religiosas son invariablemente encabezadas por alguna banda de música, preferentemente por la banda de música “Ireneo Monroy” y por la chirimía que no pueden faltar. Cabe señalar que el templo luce hermosísimo con un arreglo especial, donado tradicionalmente por las personas de la comunidad.

Asimismo, se celebran misas, por la mañana, tarde y noche; también hay confirmaciones y primeras comuniones, para culminar el tercer domingo del mes con la misa de función, celebrada por el señor Obispo de la Diócesis de Ciudad Guzmán o el Obispo de Colima, también acuden algunos sacerdotes con raíces gabrielenses, vicarios y párrocos que estuvieron aquí durante algún tiempo, amén de los que están asignados en las parroquias de la región. Todos vienen para postrarse a los pies del Señor de Amula.
Durante las noches, en la explanada de la “Plaza Juan Rulfo” se desarrolla previamente al día de la función, la Semana Cultural en donde se presentan un certamen de belleza, diversos artistas, hay grupos de baile regional, de danza, teatro y música; al concluir esta actividad se quema un vistoso castillo, momento que es esperado con entusiasmo de parte de toda la población.
Por demás atractiva resulta la peregrinación de los hijos ausentes el sábado -día de la víspera- así como la velada literario musical; el domingo por la tarde para cerrar con broche de oro, la multitud se congrega a lo largo de las calles Juárez, Evaristo F. Guzmán e Hidalgo para disfrutar del desfile de carros alegóricos.
Durante estos días de fiesta, hay abundancia, de pequeños comercios, juegos mecánicos, juegos pirotécnicos, puestos de comida, frutas, canelas con rompope, ponches calientes, deliciosos churros, venta de artículos para la cocina, ropa y calzado, cobijas, aparatos electrónicos, juguetes, herramientas, etc.
Terminadas las fiestas religiosas, comienza la feria taurina, en la modalidad de jaripeo, el mismo tercer domingo, y se prolonga nueve o diez días, en la que hay serenatas, bailes masivos, convite o farola, quema de pirotecnia, hay música, impera la algarabía.
Se hace propicia la ocasión para saludar a los hijos ausentes que vienen a visitar a sus familiares, a los amigos de la infancia, a los compañeros de escuela; muchos se hacen acompañar de sus hijos, de sus nietos o de familiares cercanos, que venidos desde lejanas tierras, tratan de mostrarles los lugares, las tradiciones y costumbres de la gente del pueblo y a los paisanos con quienes convivieron sus primeros años. San Gabriel está de fiesta; este pueblo lleno de tradiciones y de arraigadas costumbres, tiene una gran historia y una fe religiosa a toda prueba, ha puesto sus esperanzas, anhelos e ilusiones en la mirada fija del Señor de Amula desde su fundación.
REFERENCIA:
GUZMÁN Mora, José de Jesús. La parroquia del Señor de la Misericordia de Amula, en su glorioso bicentenario 1814-2014. San Gabriel, Jalisco, enero de 2014.





