Una de las mejores voces de San Gabriel, Jalisco, en el género del bolero ranchero, lo fue sin duda, don Agustín Villalvazo Blas, “El tacua”, de oficio llantero, también militó en el fútbol como jugador y árbitro, como músico de la banda local y como integrante de un mariachi.
Don Agustín nació en San Gabriel, Jalisco, el 28 de agosto de 1940, fue hijo de don J. Jesús Villalvazo Larios y doña María del Rosario Blas Gómez.
Sus abuelos paternos fueron don Virginio Villalvazo Aguilar y doña Catalina Larios Núñez; abuelos maternos don Luis Blas Sánchez y doña Virginia Gómez Nava.
Fue bautizado en la parroquia del Señor de la Misericordia de Amula, el 17 de septiembre del mismo año por el párroco don Salvador Santacruz Macías, siendo sus padrinos don J. Jesús y doña Evarista Rodríguez.
Sus hermanos fueron: Aarón (1916-1942), Virginio (1933-2014), Antonio (1936-2016), María Elena (1938-2017), Natividad (1942-1943), (Catalina (¿?-2016), Crescenciana (1943-2025), Alejandro (1945-¿?), María Natividad (1949-¿?), Juanita y Celso (1953-2019).
Su mamá, doña “Chayo” Blas Gómez, se ocupaba como una excelente ama de casa y en sus últimos años, ya viuda, se dedicó a vender unos riquísimos tacos dorados de picadillo de carne y de papas, por fuera de la tienda de abarrotes “El Cedrito” (hoy extinta) frente al antiguo Mesón de las Ochoa situado en la actual calle José Mojica.
En tanto que su padre “El camarada Villalvazo” fue un revolucionario quien perteneció al bando de los carrancistas, bajo las órdenes del General Manuel M. Diéguez.
El señor Jesús Villalvazo Larios, fue uno de los tres sobrevivientes que se enfrentaron al bandolero y revolucionario Pedro Zamora en la batalla del 1° de noviembre de 1915, en la hoy ex Hacienda de San José de las Burras.
Agustín cursó su educación primaria en la Escuela Urbana Foránea No. 33 en esta población. En sus años de juventud militó en el equipo de fútbol “San Gabriel”, le gustaba jugar en la portería; más tarde fungió como árbitro en la Liga Intermunicipal de Fútbol en San Gabriel.
Contrajo matrimonio el 26 de noviembre de 1959 en el templo del Señor de la Misericordia de Amula, con la señorita Ma. de la Luz Flores Yáñez, procreando varios hijos: Jaime Agustín, Gloría Angélica (falleció muy chica), Luis Alonso, Arturo Javier, Jesús (falleció pequeño), Gloria Angélica, Cecilio Clodoaldo, Gabriel Alberto, Luz Elena, Rosa Eréndira, María Guadalupe y Aarón Everaldo.

Agustín formó parte de la banda de música “Ireneo Monroy” desde mediados de los años 60’s tocando el trombón y permaneció en esa agrupación hasta el año de 2005 aproximadamente.
En 1964 se creó el Quintero Romántico San Gabriel, teniendo como integrantes a Ramón Rodríguez Blas en el acordeón, Agustín Villalvazo Blas en la guitarra, Efrén Rodríguez Valdivia al violín y segunda voz, Austreberto Estrada Michel primera voz y maracas y Leoncio Estrada Sánchez en el contrabajo. Con este grupo dejó grabada su extraordinaria voz en un disco compacto que contiene hermosas canciones de antaño, tales como:
Amar y vivir, Bésame mucho, Consentida, Corrido de San Gabriel, Desdén, Desprestigio, En mi viejo San Juan, Martha, El milagro de tus ojos, Mi linda esposa, Mil noches, Mucho corazón, No lastimes más, Nosotros, Nueva claridad, Ojos castaños, El candado, Siempreviva, Desesperanza, Sin ti, Solamente una vez, Qué lindo es amar, A unos ojos, Yo tengo un amor, Yo creí, Ojos cafés, Un motivo, Alma, corazón y vida, Gema, y María bonita. Otra agrupación de la que formó parte don Agustín fue el Mariachi González, cuyo director era don José González; entre 1970 y 1973 esta agrupación cambió al nombre de Mariachi San Gabriel estando al frente Leoncio González López.
Este breve período se recuerda como el máximo florecimiento del Mariachi en San Gabriel, ya que logró consolidarse regionalmente, al grado de participar en un concurso estatal de sones en Guadalajara, presentándose en el Canal 4 de la Televisión Tapatía, donde interpretaron la versión original del “Son de San Gabriel” autoría de don José González Barajas, en el programa “Conociendo Jalisco”.
Tuvieron una destacada participación en un concurso estatal de aficionados, organizado por la radiodifusora XEBC de Ciudad Guzmán, Jalisco, obteniendo el segundo lugar con el bolero “Alma rota”, interpretado por Agustín Villalvazo Blas, vocalista del mariachi.
Empleaba su tiempo dedicándose a atender a sus numerosos clientes en la llantera “El Tacua” situada en su domicilio de la calle Independencia, muy cerca del Puente Montenegro y frente a las márgenes del “Río Salsipuedes”.
También se ocupaba en realizar viajes a diferentes partes de la República en su vehículo particular llevando a las personas que necesitaban de sus servicios.
Varias veces se presentó ante el Señor de la Misericordia de Amula en donde ofrecía su inigualable voz en las veladas literario musicales que se realizan anualmente en ocasión de las fiestas patronales.
Falleció el 11 de junio de 2009, sus restos reposan en el Cementerio Municipal.
Al ir al encuentro del Gran Arquitecto del Universo, ha dejado un vacío difícil de cubrir, sobre todo entre las personas que gustaban de las añejas canciones y su alegría cotidiana.





