El Padre don Lorenzo Placencia, fue nombrado Capellán de la feligresía de Jiquilpan, Jalisco desde el 18 de junio de 1923 llegando unos ocho días más tarde; a él se le atribuye haber compuesto el Himno al Dulce Nombre, durante su estancia en esa población, lugar donde permaneció hasta noviembre de 1924.
El documento que hace constar su nombramiento como Capellán de Jiquilpan, se encuentra en el Libro 3° de Gobierno Parroquial 1873-1890, que textualmente dice:
AL MARGEN: Nombramiento del P. Placencia como Capellán de Jiquilpan.
DENTRO: Al margen un sello que dice: “Franciscus Orozco et Jiménez Dei Etap. Sedis Gratia Archiepiscopus de Guadalajara”. Dentro del margen. Sr. Cura D. Yreneo Monroy. San Gabriel, Jal.
Por el presente aviso a Ud. que en esta fecha he nombrado Vicario de Jiquilpan, al Sr. Pbro. D. Lorenzo Placencia a quien le dará las instrucciones necesarias para desempeñar su cometido. Queda sin efecto el nombramiento que se le había dado al P. D. José L. Negrete para Vicario de dicho lugar. Dios Ntro. Señor guarde a Ud. muchos años.=
Guadalajara, junio 18 de 1923.= †Francisco Arz. de Guadalajara, rúbrica.
San Gabriel, junio 25 de 1923.
Yreneo Monroy.
El día 4 de julio de 1923 se fundó en Jiquilpan la Congregación de la Virgen del Refugio por iniciativa del Presbítero don Lorenzo Placencia y las señoritas Inés y Luisa Montes de Oca. Es una fraternidad que se consagra a la Virgen del Refugio, para pedir su protección y amparo contra las asechanzas del enemigo, ya que ella es la abogada de todos los pecadores.
Los asociados debían rezar el Santo Rosario todos los lunes, antiguamente se hacía en el templo a las cinco de la tarde, también era común ir a misa los días cuatro de cada mes para dar gracias a Dios y a la Virgen y pedir la bendición para un nuevo mes.
Las primeras personas que fueron recibidas en la Congregación fueron las señoritas, Inés y Luisa Montes de Oca, Juliana, Faustina y Leonarda Aguilar, Virginia Rosales, Donaciana Córdova, Anastacia Rivera Sánchez, Eufrosina Díaz Beltrán, Juana Partida, Estéfana Vejarano, Ma. de Jesús Leal; todas ellas fueron las primeras celadoras de la Congregación; quedó como Presidenta la señorita Inés Montes de Oca. La segunda presidenta de la Congregación fue la señora Susana Chávez Hernández.
El Padre Placencia participó activamente en la Guerra Cristera, desde 1926 defendiendo, junto a los fieles de la iglesia católica, sus ideales y su sacerdocio, por lo que tuvo que viajar por diferentes lugares. Fue Cura propio desde diciembre de 1925 hasta abril de 1929 en la Parroquia del Sagrado Corazón de Jesús en Juchitlán, Jalisco, por lo que le conocían como el Cura Placencia. Fue Capellán del ejército cristero de Carlos Bouquet Carranza quien se levantó en armas en Tapalpa, Jalisco cuando brotó la Cristiada en 1926 y se prolongó hasta mediados de 1929; acompañando a éste en la Batalla de Juchitlán, Jalisco.

Los presbíteros don Raymundo Pérez y don Pedro R. Rodríguez junto con él también formaron parte del ejército del General don Jesús Degollado Guízar.
Acompañó como capellán castrense al General Degollado Guízar, quien se convirtió en 1927 -durante la Cristiada– en el jefe de Operaciones en la Región de Occidente, que comprendía el occidente de Michoacán, sur de Jalisco y Nayarit y al Coronel Esteban Caro, por diversas poblaciones de Jalisco.
Su misión era asistir espiritualmente a la tropa que combatía al ejército federal, rezar el rosario, oficiar misa y ayudar a bien morir a los agonizantes, acompañado de dos monjas.
Frecuentemente ocupaba su sitio en el pueblo de Juchitlán, donde era el Cura, cumpliendo sus funciones de Capellán cristero.
En los momentos críticos entre Degollado Guízar y algún líder cristero, como sucedió con el Coronel Esteban Caro, acompañó a Degollado para convencer a Caro de que cambiara de actitud, pues se rumoraba que éste cometía ultrajes a las mujeres y a diversas familias en los pueblos que iba sometiendo.
A petición del Coronel E. Caro don Lorenzo Plasencia se quedó un tiempo con dicho ejército con la encomienda de que “… me deje unos días al Señor Cura Plascencia que viene con usted para que nos dé unas misiones,” quien con gusto aceptó quedarse una temporada para arreglar todo lo que estaba mal hecho.
En el campamento de E. Caro, casó a las parejas que quisieron hacerlo, y a los que no, los mandó a su casa.
El 15 de agosto de 1928, ofició una misa en La Tetilla, Jalisco, aparece en una fotografía dando la comunión a un cristero, la fotografía dice al reverso: “Sr. Cura Lorenzo Plascencia y dos monjas que vivían en los campamentos atendiendo a los heridos”. A la izquierda del Padre Placencia aparece el Coronel E. Caro.
Al señor Cura Plasencia se le reconoce haber compuesto en 1924, la letra del Himno al Dulce Nombre venerado en la parroquia de San Gabriel, Jalisco; mientras que a don Antonio Castañeda Figueroa, cantor de la congregación, la música.
Este hermoso himno es cantado por toda la feligresía especialmente durante las fiestas patronales que tienen lugar en enero.
Mientras el repique de campanas inunda el ambiente con sus cristalinas notas, dando la última llamada a la Santa Misa, la banda de música “Ireneo Monroy”, que encabeza tanto las peregrinaciones foráneas como las de los diferentes barrios, cada una en su momento, interpreta las notas de este himno en la entrada del templo, los peregrinos hacen su ingreso al templo y todos lo entonan con mucho fervor.
HIMNO AL DULCE NOMBRE
Letra: Pbro. Lorenzo Placencia.
Música: Antonio Castañeda Figueroa.
OH DIOS SALVADOR DEL HOMBRE
PADRE DE INMENSA BONDAD,
JESÚS POR TU DULCE NOMBRE
TEN DE NOSOTROS PIEDAD,
JESÚS POR TU DULCE NOMBRE
TEN DE NOSOTROS PIEDAD.
Estás en la cruz pendiente
por salvar la humanidad
te pedimos vivamente
nos libres de la impiedad.
OH DIOS SALVADOR DEL HOMBRE…
Eres la Divina Fuente
manantial de santidad,
Jesús por tu Dulce Nombre
ten de nosotros piedad.
OH DIOS SALVADOR DEL HOMBRE…
Eres la vida del hombre
el camino y la verdad,
Jesús por tu Dulce Nombre
ten de nosotros piedad.
OH DIOS SALVADOR DEL HOMBRE…
Eres la gloria del hombre
la dicha y felicidad,
Jesús por tu Dulce Nombre
ten de nosotros piedad.
OH DIOS SALVADOR DEL HOMBRE…
Eres la imagen bendita
de San Gabriel tu nación,
Jesús por tu Dulce Nombre
ten de nosotros piedad.
OH DIOS SALVADOR DEL HOMBRE…
Padre de los gabrielenses
que tuvimos que salir,
te pedimos nos ampares
a la hora de morir.
OH DIOS SALVADOR DEL HOMBRE
PADRE DE INMENSA BONDAD,
JESÚS POR TU DULCE NOMBRE
TEN DE NOSOTROS PIEDAD,
JESÚS POR TU DULCE NOMBRE
TEN DE NOSOTROS PIEDAD.

Referencias:
- Fondo Aurelio Robles Acevedo, Catálogo, Archivo histórico de la UNAM, México, s. f.
- Gutiérrez Amaral, Fernando. Crónicas de Juchitlán, 2001, tomado de Internet.
- Libros de bautismos, 1925,1926, Parroquia de Juchitlán, Jal., en www.familysearch.org.
- Libro 3° de Gobierno Parroquial, 1873-1890, de San Gabriel, Jalisco.





