Que, porque era hispanoamericano, que, porque ayudó a la dictadura argentina en su momento, que llegó a decir fases contundentes de corte liberal, en general trató de “abrir” la Iglesia ante la decadencia de valores y creencias que como el fantasma de
Tuve mucha suerte, pues previendo eso, un fajo de billetes gordito lo eché en una bolsa.
José Mejía Peralta, se paró un día lluvioso recuerdo, frente a mi escritorio, yo no había ubicado físicamente al “señor grande” que entró a derecho, según los rumores. Me observó unos segundos al tiempo que me decía con voz firme:



