La Inmaculada Concepción de la Virgen María, también conocido como La Purísima Concepción, es una festividad cristiana que se celebra anualmente el 8 de diciembre.
Es un principio irrevocable de la Iglesia Católica decretado en 1854, el cual sostiene que la Virgen María ha estado libre del pecado original a partir del instante de la Concepción de su hijo Jesucristo, permaneciendo virgen antes, durante y después del parto.
Este dogma desarrollado por la Iglesia Católica sostiene que Dios preservó a María desde el momento de su Concepción, de toda mancha o efecto del pecado original de Adán y Eva que había de transmitirse a todos los hombres por descendencia.
De ahí la expresión del Arcángel Gabriel «Llena eres de gracia» (Gratia Plena), reflejado en la Biblia. El día de la Inmaculada Concepción se celebró por primera vez en España en 1644, siendo declarado como día festivo en 1854 por el Papa Pío IX, teniendo en cuenta las peticiones recibidas de distintas universidades del mundo. Por ello se celebró una Congregación en la Basílica de San Pedro (en Roma, Italia) con más de 200 obispos, embajadores y miles de fieles presentes.
Para conocer un poco más de la historia, el lugar de procedencia y la presencia de la escultura de la Inmaculada Concepción de San Gabriel, Jalisco, es necesario recurrir a la Historia de la Asociación de Hijas de María, fundada el 8 de diciembre de 1882, previa autorización del señor don Félix Mariscal, Prelado Diocesano y Visitador de la Congregación de la Misión en la Provincia de México; debe su fundación al celoso y benéfico amante de María Santísima, el señor Cura de San Gabriel Dr. don Francisco Díaz Montes.
La asociación de Hijas de María en San Gabriel, desde 1882
San Gabriel, es un pueblo profundamente religioso, así lo han demostrado sus habitantes, que año con año, ofrendan una gran fiesta al Señor de la Misericordia de Amula. Esa religiosidad se ha puesto de manifiesto desde los siglos XIX y XX, y lo que ha transcurrido del siglo XXI.
Durante el siglo XIX se crearon, organizaron y consolidaron varias sociedades católicas, tales como la Cofradía de Nuestra Señora del Refugio, la Sociedad Católica de Señoras, la Fraternidad del Señor San José, la Asociación de Hijas de María. Durante el siglo XX tuvieron su apogeo la Orden de Caballeros de Colón, la Venerable Orden Tercera de Nuestro Padre San Francisco de Asís, la Adoración Nocturna, la Acción Católica en sus cuatro ramas, las Hermanas de la Caridad de San Vicente de Paúl, el Movimiento de Cursillos de Cristiandad o Cursillistas, etc. En la actualidad el grupo de Agentes de Pastoral y el Grupo de los Jefes de barrio.
La Asociación de Hijas de María, una organización religiosa dependiente de la parroquia, se erigió canónicamente en la Villa de San Gabriel el 8 de septiembre de 1882, previa la autorización del Dr. don Félix Mariscal, Prelado Diocesano y Visitador de la Congregación de la Misión en la Provincia de México, durante la administración del señor Cura Dr. don Francisco Díaz Montes. Este celoso y bondadoso sacerdote queriendo que las jóvenes de las distintas clases sociales se cobijaran bajo el manto de la Inmaculada Concepción, logró que un grupo de jovencitas y señoras de la localidad, encaminaran sus pasos bajo la guía y protección de la Virgen María.
Vivían aquí en ese tiempo, tres damas de la sociedad gabrielense que ya eran Hijas de María, las señoritas Lorenza y Francisca Rico, y la dama honorable Eugenia Quintero, las primeras dos se habían recibido en Colima, y la tercera, en Guadalajara.
Medalla con cinta verde
El 8 de septiembre de 1882, a las cuatro y media de la tarde, reunidas en el templo parroquial, ante el altar de la Purísima Concepción, procedió el señor Cura a la imposición de la medalla con cinta verde a las señoritas que a continuación se expresan y que el día ocho de diciembre del mismo año, recibieron la cinta azul.
Ellas fueron: Teófila Morett, Antonia Velasco, Catarina Curiel, Ángela Quintero, María Villa, María Michel de la Fuente, María Oseguera, Clotilde Nieves, Refugio Argote, Estéfana y Pudenciana Cervantes, Anselma y María Agrícola Bordes, Refugio Curiel y Vizcayno, Magdalena y María Curiel, Refugio Curiel y Corona, María Álvarez, María Michel Torres, Eustolia Nieves, Mariana Valerio, María y Eutimia Trujillo, Justa Rubio y Soledad Velasco. También estaban presentes, Trinidad Castañeda y Castañeda, Trinidad Córdova, Carmen y Rosalía Velasco.
Francisca Fregoso, Mariana Bustos, Cristina Argote, Ángela Preciado, Silvina Hernández, Felipa y Refugio Michel, Virginia Barreto, Ysabel Zepeda, María Galindo, Feliciana Santana, María Rojas, Julia Velasco, Francisca Padilla y Jesús Curiel y Corona.
Completaban el grupo, Librada Calderón, Dolores Rodríguez, Refugio Curiel y Curiel, Felícitas Villalvazo, Jacinta Michel, Jesús y Feliciana Barajas, Ysabel Velasco, Vicenta Larios, Elodia Cervantes, Micaela y María Cerrano, Cirila Aguilar, Refugio Venegas y Natalia Estrada.
Primera asamblea
El 9 de septiembre, tuvo lugar la primera asamblea, quedando formado su primer Consejo de la manera siguiente:
Presidenta. Lorenza Rico.
Secretaria. Francisca Rico.
Tesorera. Teófila Morett.
Consejeras. Eugenia Quintero, Catarina Curiel y Ángela Quintero.
Sacristanas. María Villa y María Michel de la Fuente.
Director fundador. Señor Cura don Francisco Díaz Montes de Oca.
Mientras no hubo capilla especial para los actos de la asociación, se ocupó la de Nuestra Señora del Refugio.
El origen de la imagen de la Inmaculada Concepción
Para aclarar la procedencia de tan preciosa escultura, es necesario recurrir a los datos biográficos de don Apolonio Pinzón (1833-1893) un rico hacendado, comerciante, político y gran benefactor del pueblo gabrielense nacido en Tapalpa, Jalisco en 1833.
En sus primeros años de trabajo comerciaba con un atajo de machos, mulas y burros, con los que viajaba por el rumbo de Autlán, Sayula, Tapalpa, Tuxcacuesco, Colima y Zapotlán. Era el tiempo en que San Gabriel, adquiría importancia económica y destacaba ya en la región con el título de Villa desde 1848.
En los siguientes años, el guerrillero don Antonio Rojas, tenía gran actividad en la región y don Apolonio se dedicaba, entre otras cosas, a la venta de armas. Rojas le pidió una buena cantidad de ellas y le dio como anticipo una fuerte suma de dinero; a los pocos días del trato, Rojas fue asesinado por herida de bala en 1865 en la población de Mascota, Jalisco; entonces se rumoraba fuertemente en la región que “… el dinero quedó en poder del señor Pinzón”.
Don Apolonio como hombre preparado y culto, firmó la Constitución Política de México de 1857, como Alcalde de San Gabriel, cedió el terreno para construir el actual Panteón Municipal, también fue uno de los firmantes en el Juramento de Fidelidad de 1865 para celebrar la fiesta anual al Señor de Amula; fue nombrado como Sub-Prefecto Político del 4° Distrito Imperial de Colima con sede en San Gabriel durante la época del Emperador Maximiliano.
Casó con la distinguida señorita Ma. del Refugio Ceballos Corona, con la cual, después de varios años de matrimonio, no conseguía que sus hijos se lograran, pues éstos morían antes de nacer. Ante esta negativa de ser padres, imploraban a la Santísima Virgen de la Inmaculada Concepción, que les diera la gracia de tener aunque sea un único hijo, para lo cual le prometieron ponerle su sagrado nombre.
La escultura
Tal milagro aconteció la noche del 17 de marzo de 1874, y así fue como procrearon a quien sería conocida como Ma. Concepción Pinzón Ceballos. Por agradecimiento a la Virgen, el señor Pinzón, mandó traer a París, Francia, una hermosa escultura de La Limpia, Pura e Inmaculada Concepción de María, para venerarla, extender y difundir el culto mariano.
Dicha escultura es la que se encuentra en la Capilla de La Purísima, anexa a la parroquia, sagrario que se construyó durante la administración del señor Cura don Francisco Díaz Montes, ayudado por su Vicario don Gabino Velasco, misma que fue bendecida durante las fiestas patronales en enero de 1885; ya desde el 8 de febrero de 1884, se había bendecido la escultura de La Purísima Concepción -perteneciente a la Asociación de Hijas de María, recién fundada- y que se había colocado en un altar provisional.

Don Apolonio Pinzón, murió en esta población el 23 de febrero de 1893, a las nueve de la noche, siendo ya viudo.
Encaminar la asociación
El señor Cura Díaz Montes de Oca, siendo el primer director supo encaminar a la asociación, de tal manera que el 19 de enero de 1885 con la asistencia de Fr. Ramón María Moreno y Castañea y el Gobierno Eclesiástico, se bendijo la nueva capilla para dedicarla a la Virgen de la Inmaculada Concepción.
La presidenta Lorenza Rico tuvo que salir de San Gabriel antes de cumplir un año, siendo sustituida por la virtuosa y prudente señorita Teófila Morett. Solo tres años estuvo la asociación regida por el señor Cura Díaz Montes, pues el 8 de junio de 1885 fue nombrado Prebendado de la Santa Catedral de Guadalajara, tomando posesión el 30 de julio del mismo año.
El segundo director de 1885 a 1913, fue el siempre recordado y bien amado don Gabino Velasco, que continuando con los trabajos de la capilla fabricó dos altares, uno para el Sagrado Corazón de Jesús, y otro, para La Purísima, y solo dejó de asistir a las juntas unos tres meses por la enfermedad que lo llevó al sepulcro el 5 de enero de 1913, en plena época revolucionaria.
En 1913 se estableció la Asociación de los Santos Ángeles dedicado a las niñas, grupito que se disolvió porque a causa de la Revolución Mexicana varios miembros de la asociación y muchas familias, salieron de este pueblo. En los años de 1915 y 1916 fungió como presidenta la señorita María Guadalupe Ochoa Mendoza.

Hijas de María
Ella dispuso, en 1918, cuando fue cerrado el culto público, que las asociadas se reunieran el domingo a rezar El Oficio en algunas casas de las socias, señalando 3 o 4 en cada uno de los cuatro cuarteles en que estaba dividida la población, y los días 8 en casa de la señorita presidenta doña Teófila Morett. Durante los primeros cuarenta años de vida de la Asociación, se señalaron por su dedicación y servicio como distinguidas Hijas de María las señoritas:
Teófila Morett, primera persona que se recibió como Hija de María el 8 de septiembre de 1882, sirvió en varias etapas como presidenta, se distinguió por formar el coro parroquial con las asociadas, por adquirir un nuevo armonio (instrumento musical de teclas) y realizar de manera puntual las reuniones de esta asociación.
Pudenciana Cervantes Chávez, maestra titulada, se dedicó a la formación de la niñez y juventud por muchos años, dando clases de literatura, cultura cristiana y catecismo. Se recibió como Hija de María el 8 de septiembre de 1882 a la edad de diecinueve años, ocupó en varias ocasiones el puesto de secretaria en dicha asociación.
Genoveva Rodríguez Chávez, maestra titulada, ingresó como Hija de María el 31 de mayo de 1887; ocupó por largos períodos el cargo de secretaria; fue miembro de la V. O. T., de Nuestro Padre San Francisco de Asís.
También consignan en la misma lista de personas distinguidas a María Ayala Sedano, Ma. Guadalupe Delgadillo, Ma. Dolores Corona; en las últimas décadas se distinguieron por su dedicación a la misma asociación las hermanas Micaela, Ma. Cruz y Tomasa Arias Benavides, así como la señora Ma. de Jesús Ramos Aguilar, que ya descansan en paz.
A partir de 1978, los registros en los libros de la asociación son informales y están incompletos. Todavía en el año 2000, se obtuvo un listado de 56 socias, de las que al día de hoy han fallecido un buen número de socias, por lo que cada día la asociación va en vías de extinción.
Que tengan buen día.





