Por: Dr. Humberto González | CIESAS Occidente.- El 16 de octubre, en la Sala de Exrectores del Centro Universitario de la Costa Sur, se firmó un contrato anual de comodato entre el Municipio de Autlán —representado por el Lic. Gustavo Róbles— y el Ejido La Tuna —representado por su comisariado ejidal, Raúl Padilla Mariz— con el propósito de mantener en producción dos de las nueve hectáreas de la parcela escolar destinadas a abastecer los comedores de las escuelas de El Mentidero.
El presidente municipal señaló que el objetivo del contrato era impulsar proyectos de investigación y la producción de alimentos libres de agroquímicos para las niñas y niños de la localidad. Señaló, además, que la suma de esfuerzos entre instituciones permitiría generar beneficios tanto para el medio ambiente como para la alimentación saludable de la comunidad. [1]
Como testigos del convenio firmaron la rectora del Centro Universitario de la Costa Sur de la Universidad de Guadalajara, Mtra. Ana María de la O Castellanos; el director de la Junta Intermunicipal del Río Ayuquila (JIRA), Ing. Óscar Gabriel Ponce Martínez; la bióloga Edith Araceli Pérez Álvarez, representante de la Procuraduría Agraria y el Profesor Fausto Ambriz director de la telesecundaria de El Mentidero. Su presencia otorgó legitimidad pública al acuerdo y expresó un compromiso institucional con una iniciativa destinada a fortalecer la alimentación, la salud y la educación ambiental de la niñez de El Mentidero. También estuvieron presentes representantes de las dependencias municipales de desarrollo agrícola y ambiental de Autlán.

Han transcurrido más de cuatro meses desde aquella firma y no se observa ninguna actividad en la parcela. El tiempo del contrato corre y lo que antes fue un espacio productivo y educativo para la escuela y familias de la comunidad, hoy muestra gran abandono: hay infraestructura instalada sin uso, sistemas de riego inactivos, lombricomposteros sin mantenimiento y un predio que anteriormente producía alimentos para los comedores escolares convertido en terreno desatendido.
En una región donde la agricultura industrial degrada y contamina el Valle, fortalecer espacios agroecológicos en las escuelas no es un lujo. Es una estrategia de salud pública y de educación ambiental. No sólo está desatendido un terreno agrícola, también lo está un proyecto integral de educación ambiental, de salud y de compromiso comunitario.
En 2022, bajo condiciones mucho más adversas —sin riego instalado, con suelo compactado y escasa materia orgánica— se logró producir alimentos libres de plaguicidas. Hubo inversión pública, apoyo técnico, generosas donaciones de productores de la región y capacitación agroecológica. [2] Se demostró que sí es posible producir alimentos saludables para las escuelas cuando existe voluntad política y compromiso institucional de autoridades municipales y educativas y apoyo de la comunidad. [3]

Participaron madres y padres de familia. Los estudiantes aprendieron ciencias naturales, matemáticas, historia agrícola y nutrición de manera práctica. Los universitarios del CUCOSTASUR aprendieron prácticas agroecológicas y se formaron en un proyecto de desarrollo comunitario. Fue un modelo vivo de articulación entre escuelas, gobierno, ejido, universidad y comunidad, que prometía ampliarse a otras escuelas del municipio y de la región. [4]
Hoy, en contraste, la inacción envía un mensaje preocupante: que la firma de un convenio puede convertirse en un acto simbólico sin consecuencias prácticas. Pero cuando el objetivo declarado es la salud infantil, el incumplimiento no es menor.

La pregunta es inevitable: ¿qué ocurrió con el compromiso asumido públicamente? ¿Dónde quedó la responsabilidad institucional hacia la niñez del municipio?
Este escrito es un llamado urgente a la responsabilidad. Las autoridades municipales, el Ejido La Tuna, la Rectoría del CUCSUR, la JIRA, la Procuraduría Agraria y el sector educativo tienen la oportunidad —pero también la obligación moral— de honrar el compromiso firmado y responder a la confianza de las ciudadanas y ciudadanos de El Mentidero, del municipio y de la región.
Un convenio no puede quedarse en papel cuando lo que está en juego es la salud, la educación y el bienestar de la infancia.
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Citas:
- Municipio de Autlán, CUCostaSur impulsa alianza por la salud y el medio ambiente en Autlán, en Gaceta Universitaria. 2025, CUCSUR-UdG: Autlán, Jalisco. https://www.facebook.com/story.php?story_fbid=1104423595235162&id=100070025946638&post_id=100070025946638_1104423595235162&rdid=5kwngjvdEaGTnvEE#
- Vargas, M. El día que El Mentidero ganó una batalla contra los plaguicidas. 2022 Agosto 4, 2022]; Disponible en: https://letrafria.com/el-dia-que-el-mentidero-gano-una-batalla-contra-los-plaguicidas/
- Rodríguez, S., Disminuye presencia de plaguicidas en infantes de El Mentidero, revelan datos preliminares, en Letra Fría. 2024: Autlán. https://letrafria.com/el-dia-que-el-mentidero-gano-una-batalla-contra-los-plaguicidas/
- González, H., Las parcelas escolares: oportunidades para la reconfiguración agroecológica, en La Jornada Ecológica. 2026. https://ecologica.jornada.com.mx/2025/12/21/las-parcelas-escolares-oportunidades-para-la-reconfiguracion-agroecologica-8633.html





