Lo que inició como una cadena de amparos en distintas entidades terminó por romper un cerco histórico: el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) ya no puede negar la interrupción voluntaria del embarazo a sus derechohabientes. La obligación es clara y nacional.
Lilly es una mujer de 31 años, casada y con un minucioso registro de su vida sexual y reproductiva, razón por la cual, Javier, esposo de Lilly, se realizó la vasectomía. Ambos tenían claro, desde el noviazgo, que no querían ser padres.
Lina conoció sobre partería tradicional desde pequeña por su madre, Isabel Estrada Sánchez, a quien acompañó a asistir los partos de las mujeres de Pascala del Oro, una comunidad me’phaa del municipio de San Luis Acatlán, ubicado en la región Costa Chica



