Según la especialista, uno de los principales riesgos del calor extremo es el golpe de calor, que ocurre cuando el cuerpo no puede regular su temperatura debido a la exposición prolongada al sol, ambientes calurosos, húmedos o con poca ventilación.
El interior de un vehículo estacionado al sol puede alcanzar temperaturas superiores a los 60 grados centígrados, convirtiéndose en un entorno peligroso no solo para las personas, sino también para artículos cotidianos que pueden deteriorarse, explotar o provocar incendios.
Todas las mascotas pueden verse afectadas por los golpes de calor, sin embargo, existen animales con ciertas características que poseen mayor riesgo de verse afectados por las altas temperaturas, algunos ejemplos son:



