De acuerdo con el parte médico, el matador recibió una herida penetrante de tórax así como una herida en el muslo izquierdo, por lo que su estado de salud se reporta delicado con pronóstico reservado.
El quinto de la tarde fue un toro con calidad, al que Juan Pablo hizo honor a su expresión templadora con el capote, para luego en la muleta, toreó recursos que alegran como fuegos artificiales, más con una luminosidad efímera y no
Setecientos treinta y un días después, un astado bravo pisó el ruedo de la plaza de Autlán. El último, antes de que la afición combinara sombreros con cubrebocas, fue del hierro de San José y lo lidió Joselito Adame para clausurar el



