Hace ya veintiocho años, un sábado 23 de mayo de 1998, entrevisté en el antiguo Mercado Municipal (al frente de un buen jarro de café) al señor Valente Rodríguez Fuentes (albañil por más de cuarenta años y músico de oficio en la banda y en un mariachi).
Mi propósito era conocer acerca de la construcción del Monumento a Cristo Rey que se ubica en la parte alta del majestuoso Cerro Viejo, al norte de San Gabriel, Jalisco; de aquella charla se desprenden algunas notas que contribuyen a la microhistoria de la región de San Gabriel, Jalisco.
A lo largo de la plática, por más de media hora me comentó, a su manera, que su padre don Adolfo Rodríguez Ramos fue tabernero y albañil, y que en 1949 trabajaban juntos para el señor Cura don Florencio Toscano López, dicho párroco fue quien les encomendó la construcción del monumento a Cristo Rey y estuvo en San Gabriel desde 1942 hasta 1950.
En los trabajos de construcción participaron cerca de veinticinco mozos, quienes junto con don Jesús Blanco, un albañil que se llamaba Salvador, don Adolfo y don Valente Rodríguez, padre e hijo, levantaron la construcción.

El pedestal del monumento (elaborado con piedra, ladrillo, cal y arena) mide cinco metros de ancho por diez de altura, hay en la parte baja una Capilla dedicada al Sagrado Corazón de Jesús, con una especie de retablo hecho de material, que, desde hace muchos años, está protegido con una puerta o barandal de fierro.
Una vez terminado el pedestal, se hizo una especie de globo terrestre de dos metros de diámetro, y luego de allí se desplantó un pilar grande a base de ladrillo con un alma de fierro en medio; encima del globo terrestre se levantó un gran pilar para colocar a Cristo Rey que mide cinco metros de altura. El escultor Miguel Villalpando, traído desde San Pedro Tlaquepaque, fue quien forjó la escultura de Cristo Rey de grandes dimensiones.
Los trabajos iniciaron en octubre de 1949 y culminaron el 25 de enero de 1950, ese día el señor Cura don Florencio Toscano López, bendijo solemnemente el monumento a Cristo Rey en el Cerro Viejo, también estaban el Presbítero don Severo Ávila Gómez (1922-2015) y el Padre Vidal Vital, quienes eran los vicarios parroquiales.
El señor Cura Toscano hizo entrega de la parroquia en enero de 1950 a su sucesor, el párroco don Nemesio Rivas, quien arribó al pueblo de San Gabriel, Jalisco en febrero de 1950 para tomar posesión formal de su nuevo encargo, permaneció en San Gabriel hasta mediados de marzo de 1962. Su sucesor fue el señor Cura Luis Javier Santana Lepe.
Cabe destacar que en la parte frontal o fachada del enorme pedestal del monumento (que ahora está enjarrada con mezcla de cal y arena), se colocó una placa en alto relieve en la que se inscribió lo siguiente:
LOS GABRIELENSES JUBILOSOS
TE PROCLAMAN SU REY
Y CONFIADOS ESPERAN
TU REINADO DE PAZ Y AMOR.
ENERO DEL AÑO SANTO DE 1950.
EL PÁRROCO: FLORENCIO TOSCANO L.
Hoy en día, el monumento ya no luce con la majestuosidad de 1950, ya han pasado 76 años; desafortunadamente el temblor del 19 de septiembre de 2022, le deterioró en gran medida, el brazo derecho, ahora luce caído y sin la espada que inicialmente sostenía.
Fisuras por todos lados es la marca que muestra de manera clara. ¿Quién se encarga de su mantenimiento? ¿El tiempo lo hará desaparecer?
Ojalá que pronto se haga algo al respecto. No basta con solo visitarlo cada año en el mes de noviembre en el que se celebra su festividad religiosa.





