¿Has estado en reuniones donde alguien cuenta una experiencia en la que ocurren cosas que la razón no explica? Seguramente sí. Quizás ha pasado que, aunque muchas personas en el grupo sean escépticas, más de alguien narra otra anécdota por el estilo, ya sea porque la ha vivido o porque se la contaron. Al final, con todo y tu formación científica, te quedas pensando en que quizás sí podría ocurrir.
La cicatriz de un sueño de Roberto Miranda sigue esa línea. Es un libro integrado por narraciones que en diferentes escenarios plantean este tipo de historias. Ya sea en la carretera hacia Autlán, en el barrio de San Andrés en Guadalajara, en el Polo Norte o en un pueblo de Veracruz, cada historia siembra una duda sobre lo que puede estar más allá de nuestras explicaciones lógicas.
No es el primer libro del autor. Después de cursar el diplomado Al pie de la letra de Patricia Medina, publicó la novela Heridas en la bruma. Posteriormente, siguió por varios años dedicado a la investigación científica y a la academia en la universidad. En 2022 se integró al programa de talleres de cuento Una provocación a la escritura en CADELEM (Centro de Aprendizaje y Desarrollo del Lenguaje y el Movimiento), donde se gestaron varios de sus textos. Salió del último curso con la idea muy clara de su siguiente libro. Trabajó con ahínco su proyecto que 2025 fue publicado por Harmaño Ediciones y editado por Pedro Barboza.

Resulta interesante comentar que, en las presentaciones y lecturas, varias personas se acercan al autor para contarle alguna anécdota, pues el público se ha identificado con los personajes y sus historias. Como decíamos al inicio, no es difícil haber escuchado o experimentado alguna situación similar de la que se quiere hablar con quienes han vivido algo semejante. La magia en este libro es que Roberto Miranda recurrió a técnicas literarias para hacerlo.
La cicatriz de un sueño busca mantener la tensión y la expectativa del público, por lo que el escritor trabaja con el recurso de mostrar lo que ocurre sin recurrir a muchas explicaciones. En varios de sus cuentos el diálogo entre personajes hace que la historia fluya; en otros, la primera persona nos introduce de lleno a los hechos. Además, en algunos textos, la voz narrativa regula la cantidad de información que proporciona, a fin de permitirnos imaginar y establecer nuestros propios juicios.

Por otro lado, quien dedicó gran parte de su vida a los textos científicos y académicos, deja escapar notas poéticas en su narrativa y recurre a diversos tonos en sus historias, desde el humorístico hasta el terrorífico. Para hacernos partícipes de estos cuentos y relatos, el autor ha elegido diferentes voces, desde narradores con la mirada inocente de la niñez, pasando por mujeres y hombres en la edad adulta, hasta seres incorpóreos, tal como ocurre en mi cuento favorito, cuyo título me reservaré para que la obra de Roberto Miranda también te sorprenda.
En uno de los dos epígrafes que el autor incluyó en su libro, entrega un mapa para guiarnos a través de la lectura de sus narraciones: “¿Cuánto de realidad tiene la realidad que percibimos?” Con este cuestionamiento de Arthur Schopenhauer podemos transitar a través de la obra de Roberto Miranda disfrutando el trayecto hacia las múltiples posibilidades a las que nos conduce.






