Elvira, el fruto de mayo y una herencia familiar | Crónica
Ya en el suelo continúan sangrando o llorando, depende quién las mire. Para Leslie las pitayas lloran cuando son arrancadas de los brazos de la cactácea que les da la vida; sus lágrimas son producidas por el gancho de metal que penetra la capa de espinas y su piel verde, hasta llegar al interior carnoso compuesto de pequeñas fibras babosas.



