Hace unas semanas la opinión pública mexicana volvió a sacudirse por un caso que, aunque surge de un recurso institucional ya existente, hasta ahora, no había logrado un alcance tan masivo y excesivamente cuestionado: “Dato protegido”.
Imagina que recibes una llamada a tu teléfono particular, de una alumna de una universidad, para realizarte una encuesta como parte de una “investigación” que se está realizando, ¿qué harías? Creo que al igual que yo le preguntarías “¿cómo obtuviste mi teléfono?”
El gobierno municipal de El Grullo dejó sin responder un total de 23 solicitudes de información que recibió entre el 1 de enero y el 21 de septiembre, de acuerdo con los datos abiertos disponibles en la Plataforma Nacional de Transparencia (PNT).



