Hubo un tiempo en que los pueblos crecían con la geografía del territorio. Las calles seguían los cauces, los árboles eran hijos del clima, las plazas tenían sombra, agua y memoria. El suelo respiraba. La lluvia infiltraba. Los pájaros encontraban refugio. La
Lo cierto es que la prevención del contagio del nuevo coronavirus SARS-COV-2, que genera la enfermedad conocida como COVID-19, siempre ha sido una responsabilidad individual.
La degradación cultural que normalizó la violencia entre seres humanos –en nombre de la moral, contradictoriamente-, y la degradación ambiental que se suponía iba a llevar a la humanidad a un cómodo y generalizado progreso, fueron simplificadas durante las décadas más recientes



