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23 de junio: noche de hogueras y excesos

Jesús Medina García nos habla de la noche de San Juan, que en América Latina se celebra en Argentina, Brasil, Bolivia, Cuba, Chile, Ecuador, Paraguay, Perú, Puerto Rico y Venezuela, Juan Manuel Serrat aborda de manera genial esta tradición en su canción La Fiesta. ¿Por qué México no arraigó esta celebración?

Foto: Spotify

La Noche de San Juan, es una de las festividades más emblemáticas y llenas de misticismo en España. Esta noche de locura mágica, repleta de energía y simbolismo, se celebra con una serie de tradiciones y rituales que varían según la región, y es considerada por muchos como el inicio no oficial del verano.

La festividad de San Juan tiene una mezcla de elementos religiosos y paganos. Las primeras celebraciones datan del siglo XV. La misma época en que los europeos descubrieron e invadieron lo que hoy conocemos como Continente Americano. Para los cristianos, esta noche celebra el nacimiento de San Juan Bautista, anunciado por su padre Zacarías con una gran hoguera. La importancia de San Juan El Bautista es que fue el último profeta que vaticinó la venida del Mesías: Jesús, su primo. Sin embargo, la celebración tiene raíces más antiguas, derivadas de festividades paganas que conmemoraban el solsticio de verano.

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Estas celebraciones originales honraban el solsticio con hogueras, simbolizando la purificación y la protección contra los malos espíritus, así como la celebración de la cosecha y el comienzo de un periodo de abundancia. Diversas culturas han considerado al fuego como un elemento purificador. La celebración también incluye meterse al mar, bailar, embriagarse, sexo y otros “divertimentos”.

En América Latina la noche de San Juan se celebra en Argentina, Brasil, Bolivia, Cuba, Chile, Ecuador, Paraguay, Perú, Puerto Rico y Venezuela.

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Aquí existe una tarea pendiente: ¿por qué en México no arraigo esta celebración? Juan Manuel Serrat abordó de manera genial esta tradición en su canción La Fiesta, la cual a decir de la investigadora española Camila Verdún La Fiesta » es el ámbito, en el que las miserias sociales (más que las humanas) dejan paso a la honestidad, y, por qué no, también al desenfreno. Se comparte todo: la comida y la pareja (mujer y galán), por parte de gentes de cien mil raleas”. Compartir la pareja tiene un sentido directo en el baile, sin embargo podría ser también una crítica a la doble moral, aceptada en aquel entonces por muchos y admitida por nadie.

Juan Manuel Serrat fue uno de los artistas más censurados y hostigados durante el gobierno español del dictador Francisco Franco.(foto: internet)

Continua el comentario de Verdún:  “La luz del sol trae consigo algo así como el árbol del Edén, el árbol de la ciencia del bien y del mal («se despertó el bien y el mal»)… Entonces se termina la «fiesta», el estado mental sin prejuicios y vuelve la sociedad moralista: todos libertinos y libertinas en el fondo, pero las ricas con los ricos a su riqueza y las pobres con los pobres a su pobreza… y los avaros, que dominan y oprimen, van a seguirlo haciendo”.

Fiesta

(Versión Original Sin Censura) Lyrics

Gloria a Dios en las alturas
recogieron las basuras
de mi calle, ayer a oscuras
y hoy sembrada de bombillas.

Y colgaron de un cordel
de esquina a esquina un cartel
y banderas de papel
verdes, rojas y amarillas.

Y al darles el sol la espalda
revolotean las faldas
bajo un manto de guirnaldas
para que el cielo no vea.

En la noche de San Juan
cómo comparten su pan
su mujer y su galán
gentes de cien mil raleas.

Apurad
que allí os espero si queréis venir
pues cae la noche y ya se van
nuestras miserias a dormir.

Vamos subiendo la cuesta
que arriba mi calle
se vistió de fiesta.

Hoy el noble y el villano
el prohombre y el gusano
bailan y se dan la mano
sin importarles la facha.

Juntos los encuentra el sol
a la sombra de un farol
empapados en alcohol
abrazando a una muchacha.

Y con la resaca a cuestas
vuelve el pobre a su pobreza
vuelve el rico a su riqueza
y el señor cura a sus misas.

Se despertó el bien y el mal
la pobre al portal
la rica al rosal
y el avaro a las divisas.

Se acabó
el sol nos dice que llegó el final
por una noche se olvidó
que cada uno es cada cual.

Vamos bajando la cuesta
que arriba en mi calle
Se acabó La Fiesta.

Serrat, Silvio Rodríguez, Pablo Milanés, Aute, Mercedes Sosa, Víctor Jara, Oscar Chávez, Nacha Guevara, entre otros más, marcaron para siempre a una parte de la juventud inconforme de mi generación. En el caso de la música esos artistas más los grandes rockers llenaron mi juventud de esperanzas e ilusiones, soñábamos construir un mundo más justo y menos violento, se creía más en el amor.

En ocasiones me entristece y deprime aceptar el fracaso de esa utópica cultura de la psicodelia. Finalmente, y en defensa de esa generación hay que decir que eran muchas ideas, versos, besos, cambios, melodías, realidades, afectos, propuestas, literatura, artes, tentaciones, placeres y preguntas que nunca tuvieron las respuestas precisas.

A todo lo anterior habría que agregar la actual locura de la digitalización y automatización de la sociedad y las emociones, el desmedido consumismo, la discriminación en todas sus manifestaciones, principalmente la socioeconómica y esa prisa que te hace en ocasiones actuar de manera superficial y errática.

Demasiado como para no perder parte de la razón.

Historiador y escritor. Ha publicado en diversas revistas, medios y modalidades. Es profesor investigador titular de la Universidad de Guadalajara.

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