Autlán de Navarro, Jalisco.- La niña autlense Annie Dominique González Tovar ganó el segundo lugar en Jalisco, en el XLIX Concurso Nacional de Pintura Infantil «La Niñez y la Mar» 2026, organizado por la Secretaría de Marina, con la obra titulada “La niña que abrazó el mar”.
En una conversación con su familia, contaron a Letra Fría sobre el proceso de creación y la importancia que tiene el arte en la vida de Annie.
Esta es la primera ocasión que ella participa en un concurso, por eso para todos resultó sorprendente y muy emocionante saber que había ganado el segundo lugar.
“Nosotros conocemos su gusto por dibujar y pintar porque lo hemos visto desde que era muy pequeña, pero una cosa es apreciarlo como sus papás y su familia, y otra es verla participar por primera vez en un concurso de este nivel y que su trabajo sea reconocido con un segundo lugar estatal”, comentó su mamá, Arcelia Tovar.
Ganar este concurso le permitió a Annie darse cuenta que las cosas que le gustan y a las cuales les dedica tiempo de su vida, pueden obtener reconocimiento público.
Por su interés hacia la plástica, los papás de Annie han buscado apoyarla con opciones de formación para que desarrolle sus habilidades y actualmente es alumna del artista plástico José Alfredo Jiménez, discípulo del maestro José Atanasio Monroy.
“Nos gusta mucho que parte de ese aprendizaje se haya dado aquí, con un artista vinculado a la tradición artística de nuestra región. Creemos que también es importante que los niños conozcan que en Autlán y en nuestra región existen artistas, maestros y personas de quienes pueden aprender”, comentó Arcelia Tovar.
Un mar luminoso

La obra con la que esta niña ganó el segundo lugar en este concurso lleva por nombre “La niña que abrazó el mar”, es un autorretrato y nació del interés por representar cómo es cuidar y amar el mar.
Para Annie, cuidar algo comienza por quererlo, respetarlo y aprender a valorar su belleza y creo que eso hace que la obra refleje mucho de su personalidad y de su manera de ver las cosas, compartió su mamá.
Detrás de esta obra hay muchas horas de trabajo y dedicación, corrección de detalles, cansancio, pero sobre todo emoción.
Mucho más que un reconocimiento
La mamá de Annie compartió esa felicidad que como familia experimentaron al momento en que ella salió premiada, sin embargo también como papá y mamá han querido enseñarle que un premio no determina el valor de lo que hace.
“Hoy recibió un segundo lugar y estamos enormemente orgullosos; mañana quizá participe en algo y no gane, y queremos que sepa que estaremos exactamente igual de orgullosos de verla intentarlo. El reconocimiento es maravilloso, pero lo más importante es que no pierda las ganas de crear”, expresó Arcelia.
Agregó que ellos como familia saben del gusto que tiene Annie por las artes y están en total disposición de acercarle todas las herramientas posibles para que pueda convertir sus ideas en realidad.
Pintora o doctora

Annie es todavía una niña y tiene dos sueños “para cuando sea grande”: ser doctora o artista; su familia la apoya en cualquiera que elija, la única condición es que lo haga en grande.
Por lo pronto es momento de dibujar, pintar, aprender, experimentar, equivocarse, volver a intentarlo y descubrir de lo que es capaz.
“Su papá tiene una idea muy clara y me la repite cada vez que surge la oportunidad de comprarle algún material: -Si hay algo en lo que no hay que escatimar es en sus habilidades. Hay que comprarle el material que necesite; no tenemos por qué reprimir su talento-. Creo que esa frase resume bastante bien nuestra manera de pensar como papás”, argumentó Arcelia.
Lo que ya experimentó Annie además de ganar un segundo lugar en un concurso es vender su obra, principalmente entre familiares que conocen lo que hace y buscan recompensar su tiempo, creatividad y darle valor a su trabajo.
Para ellos como padre y madre más allá de que vengan más premios o reconocimientos, lo realmente importante es que disfrute del proceso creativo y apoyarla para que llegue hasta donde ella lo decida, dijo Arcelia.
“Hoy Annie tiene 11 años, dos grandes sueños y una familia entera detrás de ella diciéndole: Inténtalo. Aprende. Sueña en grande. Nosotros estamos contigo”, compartió su mamá.




