Autlán celebra a la virgen del Rosario en el mes de octubre. Aunque el doctor Rubén Villaseñor Bordes nos reveló que fue el 19 de septiembre de 1831 cuando se estableció, por el Ayuntamiento de Autlán, que esta fiesta se celebrara el primer domingo de octubre, existen indicios de que su celebración es más antigua: uno de ellos aparece en El brujo de Autlán, de Antonio Alatorre, donde se recogen las declaraciones que aparecen en el proceso por brujería que le siguió en la Inquisición al autlense Marcos de Monroy. Doña Ana de Contreras, una de las personas que testificaron contra Monroy, declaró en abril de 1705 que:
“…una noche estaba yo en mi casa y hacienda de San Diego por el mes de octubre, cuando son las fiestas en Autlán, y le dije a Marcos: ´¡De qué buena gana estuviera yo en Autlán a estas horas, gozando de la fiesta y del castillo!´”.
Si esta declaración se refiere puntualmente a la fiesta de la virgen del Rosario, ya nos daría más de 300 años de antigüedad. Si no, al menos nos dice que desde hace más de tres siglos Autlán ha tenido una fiesta en el mes de octubre. El caso es que la fiesta patronal es en octubre y, al menos desde 1831, se celebra el primer lunes de ese mes. Sin embargo, siendo octubre uno de los más llovedores del año en nuestra región, se han dado casos en que las celebraciones se han tenido que trasladar a otro día.
Fue el caso del año 1950, cuando las fastuosas actividades preparadas para el primer domingo de octubre, tanto en lo estrictamente religioso como en lo taurino, se tuvieron que suspender por un fuerte aguacero que cayó justamente la tarde del domingo 1 de octubre.

Sin embargo, aunque el domingo la fiesta patronal desmereció debido a la lluvia, al día siguiente se realizó con el brillo y la lucidez que eran habituales en esos tiempos. El corresponsal de El Informador califica de suntuoso el desfile de carros alegóricos, mereciéndole el calificativo de “una nota artística” cada uno de los carros, que representaban a la virgen del Rosario, a la de Lourdes, la de Fátima, la de Guadalupe y la de Talpa, aplaudidos generosamente por una buena cantidad de personas que salieron a ver el desfile.
La organización de los festejos patronales estuvo a cargo ese año de don Benjamín Villaseñor Corona y en ellos participaban todos los barrios de la ciudad, rivalizando en la preparación de sus carros alegóricos. Por cierto, a estos festejos no solamente acudían los habitantes de Autlán, en ese 1950 se destaca la visita de personajes como Julián Villaseñor Mejía, Luis Velázquez Barragán, Héctor Topete y otros.
Lo que no lució tanto fue la corrida de toros que se celebró al lunes, tras haberse suspendido la tarde del domingo. El 2 de octubre al mediodía, “bajo un sol abrasador”, el comediante Mario Moreno, Cantinflas, lidió dos becerros de Lucas González Rubio “con su gracia acostumbrada» y sin reproches por parte del público. Sin embargo, la parte seria del festejo, con cuatro toros de Guadalupe, fue, según el corresponsal, “un rotundo fracaso”. Los dichos toros resultaron ilidiables y “más parecían bueyes destinados a la carreta que a una corrida de toros”, por lo que considera que no se justificaban los altos precios que se cobraron por asistir al festejo: 20 de aquellos pesos (apenas en abril pasado se había fijado el tipo de cambio de 12.50 pesos por un dólar) por barrera de primera fila y 12 en tendido general de sombra.
El corresponsal se lamentaba de que en Autlán, que ya tenía una buena plaza de toros (aunque todavía seguía en construcción y no tenía “de material” más que parte del tendido), se permitieran festejos de mala calidad que pudieran alejar al público y que empresarios sin escrúpulos explotaran de esa forma a la afición.
En fin, hace 76 años se daban corridas de toros fuera del Carnaval y las fiestas patronales eran un atractivo regional. Nuestros abuelos estaban de fiesta.
Fuentes:
- Alatorre, Antonio. El brujo de Autlán, editorial Aldus, 2001, pág. 82.
- Terminaron las fiestas religiosas en Autlán, Jal. El Informador, jueves 5 de octubre de 1950, pág. 6.
- Nájera López, María de Lourdes y Raúl de Jesús Gutiérrez. Evolución del tipo de cambio peso mexicano/dólar estadounidense y el uso de derivados financieros. Publicado en la revista Análisis Económico núm. 67, vol. XXVIII, primer cuatrimestre de 2013, pág. 155.





