Felino en la Sierra de Manantlán. (Foto: Dr. Juan Pablo Esparza)

Felinos de la Sierra de Manantlán, dan positivo en plaguicidas

en Investigaciones Especiales

Por: Mayra Vargas.

Autlán de Navarro, Jalisco. 21 de agosto de 2019. (LF).- Los felinos que habitan en la Reserva de la Biosfera Sierra de Manantlán dan positivo en plaguicidas; Glifosato, Picloram, Molinato, Imazalil y 2,4-D son algunos de los plaguicidas encontrados en excretas de felinos como puma, jaguar, ocelote, tigrillo y jaguarundi que viven en el territorio aledaño de la Estación Científicas Las Joyas.

Este importante hallazgo ocurrió de forma circunstancial.

La Dra. Irma Ruan Tejeda y el Dr. Juan Pablo Esparza, investigadores del Centro Universitario de la Costa Sur, recolectaron 51 muestras de excretas en la zona de Las Joyas, entre los 1 mil 800 y los 2 mil 200 metros sobre el nivel del mar. El Dr. Aarón Peregrina, profesor investigador del Centro Universitario de Ciencias Exactas e Ingenierías (CUCEI) se encargó del análisis. El objetivo principal de esta investigación era conocer la dieta de los felinos. Entre el 95 y 98 por ciento de las heces fueron tomadas en el territorio en el que se ubica la estación científica.

El experto en felinos, Dr. Juan Pablo Esparza, dijo que de manera paralela, la investigación pretendía saber si había presencia de plaguicidas en los organismos de los felinos:

“Como estamos tomando excretas y aprovechando que se está haciendo este esfuerzo, pensé en que podíamos saber cuántos tóxicos pudiera haber, metales pesados o herbicidas en las excretas de los felinos, los depredadores tope. Todos aquellos metales pesados, herbicidas o tóxicos que podemos llamar, se acumula más en ellos por un proceso biológico que se llama bioacumulación”, explicó en entrevista a Letra Fría, el también profesor del departamento de Ecología y Recursos Naturales.

Los investigadores del CU Costa Sur  se apoyaron del Dr. Aarón Peregrina, profesor investigador del Centro Universitario de Ciencias Exactas e Ingenierías (CUCEI), para el análisis de las 51 muestras. El resultado determinó la presencia de distintos tipos de plaguicidas en concentraciones consideradas altas:

“Aparecieron varios, empezando por el Glifosato, el 2,4-D, el Malatión y otros. El glifosato (apareció) en casi todas las muestras, no importa el tipo de gato, ni el año en el que se recuperaron las excretas. En las otras sí son variables, en algunos, sí, otros no. En algunos hay cantidades grandes para ser las heces, (porque) se supone que ya lo digirió”, detalló el investigador.

En entrevista, el Dr. Aarón Peregrina explicó el ejemplo del muestreo más reciente que se le hizo a un lince intoxicado, al que se le extrajeron los órganos. Se analizó un pedazo de hígado y medio riñón, donde se encontraron concentraciones de hasta 3,000 ppm (partes por millón):

“Hago la extracción y veo de qué se intoxicó el animal, pensando en los plaguicidas, y sí aparecieron los plaguicidas en el hígado; glifosato y 2,4-D y tenía una concentración de 3 mil ppm, entonces, es una concentración relativamente alta, pensando de entrada, en que no debe haber y que es en la excreta, no fue una muestra de sangre, ni orina. Entonces está menos concentrado, yo esperaba que no apareciera nada”, dijo.

La Estación Científica Las Joyas, es un sitio que está relativamente aislado. De acuerdo con el Dr. Juan Pablo Esparza la población más cercana en línea recta, por el lado que da hacia Autlán, es Ahuacapán que se encuentra a aproximadamente 1 mil metros sobre el nivel del mar.

Por la distancia que existe entre la comunidad de Ahuacapán y la Estación Científica Las Joyas, al investigador del CU Costa Sur le sorprendieron los resultados de este primer muestreo:

“Lo sorprendente es que todos tienen, todas las excretas de todos los felinos, incluso algunas de zorras o algunas que posiblemente son de perros porque nos es difícil diferenciar, todas tienen y eso fue lo que me sorprendió, y de acuerdo a las cantidades que dice el Dr. Peregrina, son elevadas, no son cantidades bajas”, subrayó.

¿Cómo llegan los plaguicidas a Las Joyas?

Felino en la Sierra de Manantlán. (Foto: Dr. Juan Pablo Esparza)

Los investigadores que trabajan en este proyecto, prácticamente en desarrollo, aún analizan las múltiples hipótesis del cómo llegan los plaguicidas al Área Natural Protegida Sierra de Manantlán, concretamente a los alrededores de la Estación Científica Las Joyas, hábitat de los felinos.

“Ahorita estamos pensando, discutiendo apenas de dónde les llegan, porque originalmente pensé que eran animales que bajaban y subían, que tenían contacto con los sistemas agrícolas o cerca de las comunidades, pero viendo los resultados que todos los animales tienen, a los que pensamos que tienen un área de actividad muy pequeña. Por lo que estamos discutiendo, posiblemente, llegan como aerosoles, lo que el Dr. Peregrina sugiere que llegan por el viento, se rocían y las corrientes de aire las llevan hasta arriba, lo cual es algo que tenemos que ver. La hipótesis es esa, porque no nos explicamos cómo llega”, explicó el Dr. Juan Pablo Esparza.

El Dr. Aarón Peregrina coincide con el Dr. Juan Pablo Esparza en la hipótesis. Considera que el viaje de las moléculas a través del viento, es una fuerte hipótesis que se tienen que investigar:

“Hay algunas teorías de cómo les llegan los plaguicidas a los felinos, que la presión vapor que hay aquí, el agua que está suspendida, que no vemos, pero sí sentimos como humedad, es un vapor y esas gotas microscópicas que no vemos, pero sí sentimos, funcionan como escalones para que otras moléculas más ligeras, contaminantes de otro tipo, inclusive el smog, puedan viajar brincando de molécula en molécula para donde vaya el viento”, detalló a la reportera.

Otra de las hipótesis, es que los herbívoros son almacenes de plaguicidas y al ser consumido por el felino, último depredador en la cadena, transportan los químicos que llegan a su organismo:

“Lo más seguro es que el alimento de los gatos, que son los herbívoros, son el almacén de estos plaguicidas, independientemente de si baja a los cultivos o no baja, pero si las moléculas con el tiempo viajan más allá, van a estar presentes y el organismo como el venado o jabalí, va siendo un almacén de lo que va consumiendo todos los días”, explicó el investigador del CUCEI.

La siguiente fase de este proyecto, es que los investigadores del CU Costa Sur se enfocarán en informarse más de la parte teórica, con el objetivo de profundizar la investigación. Además buscarán que se sume a este trabajo colaborativo algún estudiante de licenciatura o maestría que le interese desarrollar el proyecto.

También buscarán obtener muestras de pelo de los felinos, para analizarlos; además de estudiar el caso de los herbívoros y las plantas, para entender los patrones climáticos y confirmar algunas de las teorías que tienen planteadas hasta el momento.

Antecedentes

Felino en la Sierra de Manantlán. (Foto: Dr. Juan Pablo Esparza)

La aplicación de plaguicidas en el valle de Autlán ha provocado afectaciones en la salud de niños, niñas y adolescentes de El Mentidero y Ahuacapán. Gracias a la aplicación proyectos de investigación, expertos del Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS) Occidente y de la Universidad de Guadalajara, encontraron cuatro plaguicidas en la orina de los menores, el Glifosato, 2,4-D, Molinato y Picloram.

Los químicos también afectan a la fauna silvestre; en los últimos años, al menos 17 animales silvestres, entre linces o gatos montés, gavilán cola roja, gavilancillo y búhos, han sido encontrados o reportados en distintos municipios de la región con sintomatología de envenenamiento por plaguicidas.

La problemática no es exclusiva de Autlán, en la cuenca del río Ayuquila-Armería diez municipios concentran la comercialización de al menos 143 tipos de plaguicidas; Palo Blanco y Ayuquila en El Grullo y Tuxcacuesco, son los sitios que usan el mayor número de estos químicos. Esto ha provocado que peces de la cuenca, como la tilapia, presenten concentraciones de plaguicidas en su organismo. Un tema preocupante es que estos peces son consumidos por los pobladores y podría traer consecuencias en la salud de las personas.

MA/MA

*Se autoriza su reproducción siempre y cuando se cite claramente al autor y la fuente. Prohibida su reproducción si es con fines comerciales.

Mayra Vargas es egresada de la Licenciatura en Periodismo del Centro Universitario del Sur, de la Universidad de Guadalajara. Ganó el Premio Especial James Rowe al Periodismo de Investigación 2015, en la categoría estudiantes universitarios, otorgado por el Foro de Periodismo Argentino, en Buenos Aires. Recibió mención honorífica en el 2do. Hackatón de Periodismo Científico e Innovación, organizado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), en Guadalajara, Jalisco, también en 2015. Ha publicado trabajos en diversos medios como Aristegui Noticias, en la revista digital Votán MX y Zona Docs. Desde 2017 es miembro de la Red Mexicana de Periodistas de Ciencia (Red MPC), con sede en la Ciudad de México y es miembro activo del Capítulo Juvenil Costa Sur de la Benemérita Sociedad de Geografía y Estadística del Estado de Jalisco (BSGEEJ) desde junio de 2018. Ganó el Premio Juventud 2019 en Autlán, Jalisco. Periodista en Letra Fría desde 2013.

Deja un comentario

Latest from

Hacia Arriba Inicio