Mayra y las implicaciones de convertirse en madre a los 17 años

Si bien, lo ideal es que las mujeres tengan hijos después de pasar la etapa de la adolescencia y en una edad de mayor madurez, en este Día de las Madres Letra Fría decidió contar la historia de Mayra, porque quizá a través de sus vivencias otras puedan verse reflejadas y reflexionar.

Foto: Cortesía

Autlán de Navarro, Jalisco.- Ser madre adolescente no es sencillo, muchas situaciones empiezan a complicarse, los planes -si los había- cambian, algunas veces las familias no apoyan; sin embargo a pesar de todas las luchas y los reveses de la vida, Mayra es una mujer que tuvo a su primera hija cuando tenía 17 años de edad y está orgullosa de la familia que formó.

Si bien, lo ideal es que las mujeres tengan hijos después de pasar la etapa de la adolescencia y en una edad de mayor madurez, en este Día de las Madres Letra Fría decidió contar la historia de Mayra, porque quizá a través de sus vivencias otras puedan verse reflejadas y reflexionar.

“Recibí críticas al ser madre tan joven y sobre todo la decepción que sufrieron mis padres, así me lo hicieron sentir”, narró Mayra.

Ella recordó que era estudiante del tercer semestre de la preparatoria cuando tuvo a su primera hija, Lesly Iveth.

Quedar embarazada no estaba entre los planes, por todo lo que trajo consigo: implicó cambios drásticos en su vida, además de los físicos, ella no sabía qué implicaba ser mamá, desconocía el amor y cuidados que requería aquel ser llegado al mundo. En su historia sí había unos abuelos -los papás de ella- que de uno u otro modo cumplieron con el papel de padres de su nieta.

“Cuando Lesly cumplió 3 años tomé la decisión de casarme con su papá y afrontar mi papel de madre, mientras estudiaba para estilista”, compartió Mayra.

Luego de casarse -a los pocos años- aún estando jóvenes ambos decidieron tener una segunda hija, que implicó un reto mayor, porque Mayra no trabajaba de manera remunerada, estaba dedicada al hogar y económicamente mantenían la familia con el trabajo de él.

La necesidad de trabajar por cuenta propia

Una vez casada, Mayra estaba conforme con tener un matrimonio y una familia, pero también deseaba trabajar y seguir estudiando, situación que no ocurría debido a que no contaba con el apoyo de su compañero de vida. Esto la llevo a decidir divorciarse para empezar una nueva dinámica de vida donde además de sus hijas también estudiaba y trabajaba.

Ni el antes ni el después resultó sencillo, sin embargo una de sus grandes satisfacciones es ver los resultados de su esfuerzo, disfrutar de sus hijas y mostrarles que no deben detenerse nunca, sino al contrario, luchar por sus sueños.

“Mis hijas son mi mayor logro en la vida, son lo más preciado y valioso que tengo. Una vez me preguntaron que si pudiera devolver el tiempo atrás qué pediría y yo contesté que me volvería a casar con el papá de mis hijas, las volvería a tener, pero es un hecho que me volvería a divorciar.  No veo la vida sin ellas”, dijo ella.

No hay edad para ser mamás y papás, pero sí hay que pensarlo

Desde su propia experiencia, la verdad es que par Mayra los hombres y las mujeres nunca están del todo preparados para tener un hijo, sin importar la edad.

Estas nuevas generaciones de jóvenes, en su mayoría no quieren tener hijos, es una decisión respetable y si por cualquier razón no quieren tenerlos, mejor que no lo contemplen.

Al pensar en sus hijas, Mayra dijo que ella les ha recomendado que no tengan hijos si no lo desean, porque tener una familia implica sacrificios y dificultades que no todas las personas están dispuestas a vivir.

“A mis hijas les recomiendo que no tengan hijos, si no quieren, la vida es más difícil y ser madre soltera aun es más difícil, porque la gente siempre va a juzgarte”, agregó Mayra.

A las y los jóvenes, Mayra les compartió la misma recomendación de no tener hijos si no están seguros, que aprovechen para vivir su vida, intenten esperar lo más que pueden si desean ser padres o madres en algún momento de su vida, no porque esté mal tener hijos a temprana edad, pero sí resulta complicado.

En el caso de Mayra, reconoció que en muchos momentos de su maternidad contó con el apoyo de sus padres y esto no siempre ocurre, a veces las familias deciden darles la espalda por completo a las jóvenes.

“Si la vida me diera otra oportunidad de mejorar mi vida, lo primero que pediría es volver a tener a mis hijas, vivir retos y dificultades, porque a este mundo venimos a aprender de todo, lo bueno y malo. La vida es bella y con mis hijas mucho más, ellas son mi todo”, argumentó Mayra.

Embarazo adolescente, considerado un problema de salud pública

De acuerdo a información publicada por el Instituto de Información Estadística y Geográfica de Jalisco (IIEG), el embarazo en adolescentes se considera un grave problema de salud pública que pone en riesgo la vida e integridad de las y los adolescentes, además de que constituye un obstáculo para su progreso personal, social y profesional y limita el libre desarrollo de sus competencias y habilidades.

Tengo más de veinte años contando historias -o quizá a estas alturas del partido ellas me cuentan a mi-. He trabajado para diferentes medios, casi todos escritos y algunos radiofónicos. Busco que el periodismo mueva algo en mí, en las demás personas, en la sociedad. Creo en el periodismo hiperlocal, este que hacemos aquí, que impacta.

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