Autlán de Navarro, Jalisco.- Este jueves 19 de febrero, el Parque Funeral Autlán se tiñó de óleo con las palabras del pintor autlense, José Alfredo Jiménez, dedicadas al destacado pintor y muralista, José Atanasio Monroy -quien en vida fuera su maestro- en su 25 aniversario luctuoso.
Para recordar este simbólico momento histórico, se dio cita un grupo conformado por amigos, conocidos, promotores culturales, artistas, autoridades municipales y miembros de la Benemérita Sociedad de Geografía y Estadística del Estado de Jalisco Capítulo Costa Sur, para recordar la riqueza de este pintor nacido en Ejutla, pero abrazado por Autlán.
A un costado de su último recinto en el Parque Funeral Autlán los asistentes recordaron detalles anecdóticos del pintor reconocido a nivel nacional e internacional; así como una reflexión de la mano de su último alumno, José Alfredo Jiménez, quien manifestó su interés de dar a conocer las obras poco conocidas de Atanasio Monroy.
Antes de iniciar su intervención, José Alfredo Jiménez repartió entre los asistentes la impresión de una obra del pintor Atanasio Monroy, un retrato de una mujer, que al parecer data de entre los años 40´s y 50´s, que hace poco tiempo estuvo en venta en una casa de subasta en el país.
De manera profunda, José Alfredo compartió unas palabras inspiradas justamente en el retrato de esta dama, en la calidad técnica de su trazo.
Pero sobre todo en la capacidad del artista plástico para provocar ese momento en que la pintura dejó de ser materia inerte para convertirse en una ventana abierta a un alma, según palabras del mismo José Alfredo Jiménez.
“El óleo ha sido dominado hasta el punto de que el pincel desaparece y queda la realidad que eleva lo anecdótico a la categoría de eterno”, expresó el pintor José Alfredo Jiménez.
Un llamado a preservar el patrimonio artístico de Atanasio Monroy
El escritor y académico Jesús Medina García también intervino en esta ceremonia de conmemoración e hizo una mención para que las autoridades estatales incluyan el mural de “La Mexicanidad” ubicado en el Centro Escolar Chapultepec en Autlán, como parte del catálogo de obras del Programa Estatal de Restauración de Murales.
“Hacerle un homenaje chido como realmente se le dijo cuando estaba en vida, cuidar sus murales era una de las condiciones con la que él aceptó para dar su premio a la universidad, eran tres: un catálogo porque nunca se había hecho uno de su obra, que el dinero fuera para los jóvenes que ganen y el tercero era la conservación de sus murales”, argumentó Jesús Medina.
El Centro Universitario de la Costa Sur (CUCSur) tiene como parte del acervo de la Pinacoteca José Atanasio Monroy 20 obras del artista, que junto con las ganadoras de la bienal, dijo Jesús Medina es el principal acervo artístico de la Universidad de Guadalajara.
En próximas fechas la Universidad de Guadalajara dará a conocer la convocatoria para la VIII Bienal José Atanasio Monroy.
Una historia para honrar
El pintor José Atanasio Monroy nació en Ejutla el 19 de abril de 1909 y al final de su vida residió en esta tierra adoptiva: Autlán, que lo vio dar sus primeros y sus últimos pasos.
En este 2026 se recuerda un cuarto de siglo de aquella mañana del 19 de febrero de 2001 previo a los inicios del carnaval -Atanasio Monroy murió-, sin embargo dejó un vasto legado artístico en acervo con casi 3 mil obras (entre pinturas y murales), espacios culturales que llevan su nombre y una bienal -este año saca convocatoria-, que ha visto pasar a muchas generaciones de creadores reconocidos con este premio.
En el año 1990 sufrió una embolia que lo dejó paralizado del lado derecho de su cuerpo -dos años después volvió a vivir en Autlán- y pintó alrededor de 300 obras con su mano izquierda.




