Zona Pop | Una bebé llorona me da lecciones de vida

Esta semana, Memo Solórzano nos comparte sus impresiones sobre la reciente producción de la cantante estadounidense Melanie Martínez, titulada «K-12».

Por: Guillermo Solórzano

Autlán de Navarro, Jalisco. 20 de octubre de 2020. (Letra Fría) En el mes de septiembre del año pasado la cantante estadounidense Melanie Martínez sacó su segundo álbum de estudio titulado “K-12”, haciendo referencia al periodo de tiempo de la educación básica (preescolar, primaria y secundaria).

“K-12” fue importante para la carrera de Martínez ya que, al mismo tiempo que lanzó su producción a reproductores de streaming, sacó una película con el nombre de la obra antes mencionada y dirigida por ella misma, en donde nos cuenta una historia a través de las trece canciones que contiene el álbum.

La película gira entorno a CryBaby; un personaje que hizo la cantante durante su primer álbum; ella debe asistir a un supuesto internado llamado “K-12” en donde pasará diferentes situaciones de bullying, trastornos alimenticios, identidad de género, cambios físicos de la adolescencia, abusos de poder, entre otros.

Hablando del contenido musical de K-12 me atrevería a decir que las canciones me dejaron una enseñanza valiosa fueron tres: “The Principal” hace una crítica a las figuras políticas sobre el manejo de autoridad que realizan en la sociedad, en donde ella les cuestiona “Hey, director, ¿dónde están tus principios?”.

En “Strawberry Shortcake” de forma irónica dice que “es culpa de ella por poner una cereza encima y ahora todos los chicos quieren probar su pastel de fresas y que a los chicos no les enseñaron a no hacerlo”, dando a entender que no es culpa de las mujeres al ponerse cierto tipo de prendas y por eso los hombres no las respeten para que terminen siendo acosadas o violentadas por ellos y eso debe acabar.

“Orange Juice” nos habla básicamente de la bulimia, cómo esto tiene que parar y amarte con todos tus defectos. En una parte de la canción dice: “me gustaría darte mis ojos porque tus ojos no están funcionando” para que así pueda ver con sus ojos que está bien como es.

La perspectiva audiovisual de Melanie Martínez es interesante, su sello personal en videos musicales siempre cae en usar tonalidades pastel, vestimenta de encaje, personas con cabezas de conejo y accesorios de bebé e infantiles que recaen a una estética perturbadora y terrorífica cuando oyes la lírica de la canción y de ciertas acciones de los personajes en el audiovisual.

La cantante de “Dollhouse” ha dicho que su estilo está inspirado en una lolita infantil, además de su icónica cabellera al estilo Cruella de Vil; la mitad de su cabello pintado de colores y la otra parte de su tono negro natural. Melanie Martínez nos regaló con su voz letras y estética, lecciones de vida, canciones con temáticas que comúnmente artistas no llegan a interpretar por cuestiones de imagen o por su postura ante ideales personales o de su disquera.

El audiovisual es una idea innovadora debido a que no muchos artistas se atreven a realizar un largometraje en donde el foco central sean las canciones hiladas por una historia. Lo vimos en su momento con “Lemonade” de Beyoncé en 2016, solo que esta producción no tuvo fácil acceso al público en general debido a que fue lanzado por HBO y tiempo después fue lanzado a YouTube.

“K-12” tardó alrededor de dos años en pre y postproducción y ahora se encuentra disponible en YouTube al alcance de toda persona que tenga Internet, con la opción de subtitulado del inglés al español y a diferentes idiomas. Actualmente, ya se encuentra disponible en reproductores de streaming su más reciente EP titulado “After School”.

LL/LL

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