Las vacaciones de semana santa son un espacio para disfrutar de las contradicciones. Por un lado, se le da rienda suelta a la gula de la cocina de cuaresma y hay quien va a presumir el abdomen en playas que viven sus
No estoy seguro cuál de las dos ideas llegó primero, lo cierto es que ambas tragedias aparentemente inconexas se sintieron cercanas, como si una fuera consecuencia de la otra.
A decir verdad, no fueron solo las escuelas quienes tomaron tonalidades púrpuras. El espacio público vivió las movilizaciones de mujeres que pusieron en común las condiciones de vida que las exponen a una escala muy amplia de tratos violentos, injustos y degradantes.




