Desde que inició la administración, los recolectores juntan desechos de más de 60 mil habitantes de Autlán sin equipo especial. (Foto: Gobierno de Autlán)

Desde antes de la pandemia, Autlán ya arriesgaba a recolectores

en Área Metropolitana

Por: Esther Armenta

Autlán de Navarro, Jalisco. 01 de julio de 2020 (Letra Fría) Las reglas para proteger a los trabajadores de aseo público fueron transgredidas antes de la pandemia por incumplimiento del  “Reglamento para la prestación del servicio de aseo público en el municipio de Autlán de Navarro”, en el que se enmarcan las responsabilidades del ayuntamiento respecto a los residuos municipales.

En el artículo 43, fracciones II y III, dicho reglamento especifica que los empleados deben “realizar sus labores debidamente uniformados” y  “contar con el equipo necesario para su seguridad personal”,  sin embargo, los recolectores juntan desechos de más de 60 mil habitantes sin equipo especial desde que inició la administración.

Al utilizar protección, los trabajadores disminuirían los riesgos físicos, químicos, biológicos y psicosociales con los que están en contacto, de acuerdo con el Héctor Olivares Álvarez, maestro en salud pública del Instituto Nacional de Salud Pública.

“El equipo de protección tiene que ver con la cuestión básica de utilizar un equipo específico para que puedas manipular determinados residuos, tiene que ver con la forma en que se recolectan residuos en una sociedad, si no vienen separados”, dijo en entrevista a la reportera.

En la mayoría de los tiraderos, prevalece el contacto con residuos biológico infecciosos como resultado de la nula separación, situación que permea en la seguridad laboral de quienes trabajan en los basureros, explicó Olivares Álvarez.

“Todavía tú puedes observar en los tiraderos, por ejemplo, bolsas completas con residuos biológicos infecciosos, es decir, algunos hospitales, algunas clínicas, algunos particulares, siguen tirando sus residuos biológicos a la basura como si nada, aunque tengan parte de una normativa que obliga un trato especial para ese tipo de residuos porque implican un riesgo para quienes lo manipulan, es decir en este caso recolectores de basura, los pepenadores, toda la cadena que hay de productividad en estas situaciones con riesgo que se van a traducir en una serie de riesgos”.

Además, el contacto con desechos infecciosos activa la posibilidad de contraer enfermedades infecciosas o crónico degenerativa que derivan en muertes prematuras, aseguró el experto en salud.

“Podría convertirse en un problema, pienso en las enfermedades de tipo parasitario, patológicas, pienso en las enfermedades que no se ven a corto plazo pero no solo en los que se relacionan en la cadena de productividad, sino en todos los que consumimos el agua ya contaminada por los lixiviados que no se ven pero ahí están”, señaló el experto.

A diferencia del resto de la población, los empleados de aseo público y pepenadores, viven una exposición de riesgos mayor que permea en su calidad de vida.

Recolectores de basura trabajan sin equipo de protección

En Autlán, los trabajadores formales e informales de la recolección trabajan sin Equipo de Protección Personal (EPP). (Foto: Gobierno de Autlán)

Sin protocolo de prevención para trabajadores de aseo público, el gobierno de Autlán pone en riesgo la salud de empleados e ignora la Cartilla de Mejores Prácticas para la Prevención del COVID-19 en el Manejo de los Residuos Sólidos Urbanos.

La cartilla distribuida en México para la recolección de residuos durante la emergencia sanitaria, fue publicada en abril por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Secretaría de Salud y el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, en ella se indica el manejo de residuos durante y después de la pandemia.

“Las recomendaciones aplican a las etapas de generación, recolección, transferencia y disposición final, tanto en situaciones típicas, así como en presencia del virus COVID-19 de acuerdo a lo establecido en las cartillas correspondientes”.

El documento disponible en línea, establece que su aplicación estará a cargo del gobierno federal, estatal y municipal, así como de empresas dedicadas al tratamiento de residuos y población en general, pero las autoridades locales no han emitido indicaciones al respecto.

Para el 30 de marzo, esta redacción se acercó a  un grupo de empleados de aseo público y preguntó cómo trabajan durante la pandemia, los individuos se negaron a dar entrevista por miedo a represalias y dijeron no contar con instrumentos de protección ni indicaciones preventivas frente a la emergencia sanitaria.

Dos meses más tarde, a mediados de mayo, esta redacción tuvo otro acercamiento con trabajadores que pidieron el anonimato, declararon no tener instrucciones por parte de la jefatura de recolección de residuos sólidos urbanos, encabezada por Víctor Alfonso Hernández Hernández.

“Que yo sepa a nadie le han dado nada, ni equipo ni nada, sigue igual el trabajo, sin un tapa bocas. Las indicaciones son seguir trabajando y la gente está bien pero nos preocupa que por medio de la basura agarremos alguna infección o algo”, dijo uno de los hombres.

En su página 3, inciso c, la cartilla puntualiza que los trabajadores formales e informales de la recolección, deben ser proveídos del Equipo de Protección Personal (EPP), que consiste en:

 ◆ Guantes de látex o nitrilo, a reemplazarse diariamente o después de cada uso; o guantes de hule reutilizables, en cuyo caso deberán ser lavados diariamente con la “Solución ANTI COVID-19”.

◆ Mascarilla con fijador metálico para la nariz, a reemplazarse diariamente.

◆ Lentes de protección, a reemplazarse en caso de desperfectos.

Al no contar con los instrumentos de prevención adecuados, los riesgos sanitarios para este sector se potencializan, pero la responsabilidad no es exclusiva de las autoridades; en la página 6 el documento señala que “durante la emergencia la población debe disminuir al máximo el uso de vajilla, cubiertos, bolsas y empaques desechables”.

Para minimizar los riesgos, el gobierno mexicano recomienda que la basura de los hogares sea rociada con una solución ANTI COVID-19 y pide mantener la basura en cuarentena de al menos cinco días, pero la generación de residuos urbanos y sanitarios va en aumento y sin tratamiento adecuado, indicó a Letra Fría el maestro Salvador García Ruvalcaba, experto en educación ambiental en el Centro Universitario de la Costa Sur, de la Universidad de Guadalajara.

“Hay una gran cantidad de cubre bocas que se botan en las calles, en el contenedor y una persona enferma de esa manera al deshacerse de el en un lugar que es público, ahí está, tú te cubres pero cuántas personas están buscando su alimento en los contenedores, cuántas personas deambulan en los contenedores y ellos pueden verse afectados y afectar a esas personas”.

Letra Fría solicitó, en abril, una entrevista con el jefe de recolección para hablar del tema, pero al cierre de esta edición, el 30 de junio, no se ha obtenido una respuesta por parte de comunicación social del gobierno de Autlán.

MA/MA

*Se autoriza su reproducción siempre y cuando se cite claramente al autor y la fuente. Se prohíbe su reproducción si es con fines comerciales.

Periodista egresada de la Licenciatura en Periodismo en el Centro Universitario del Sur de la Universidad de Guadalajara. Tiene afinidad al periodismo narrativo. Colaboradora en Letra Fría desde 2017 y reportera a partir de mayo del 2019.

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