(Foto: Esther Armenta León)

Servicio a domicilio incrementa basura en Autlán; autoridad ignora qué porcentaje

en Investigaciones Especiales/Medio Ambiente

Durante el confinamiento los hábitos de consumo han incrementado la generación de residuos en Autlán, prueba de ello es la demanda de envases desechables y plásticos de un solo uso, y su presencia en los contenedores.

El gobierno de Autlán ignora en porcentaje, cuánto ha aumentado la producción de basura durante la pandemia por COVID-19, debido a que no realiza el pesaje de los residuos.

Por: Esther Armenta

Autlán de Navarro, Jalisco. 04 de junio de 2020 (Letra Fría) Los rastros de la  pandemia por coronavirus se manifiestan en la basura; durante el confinamiento los hábitos de consumo han incrementado la generación de residuos en Autlán, prueba de ello es la demanda de envases desechables de un solo uso y su presencia en los contenedores de basura, sin embargo,  el municipio no realiza el pesaje y por esta razón se ignora en porcentaje, cuánto ha aumentado su producción.

El 20 de marzo, en Jalisco, las medidas de contención iniciaron; el gobernador del estado, Enrique Alfaro Ramírez, hizo un llamado a todos los jaliscienses a no salir de sus casas durante cinco días, con el fin de controlar el crecimiento del contagio del COVID-19 en la entidad.

“Jalisco necesita que de aquí al miércoles no salgamos de nuestras casas si no es para lo estrictamente necesario. No se trata de prohibiciones de gobierno. Se trata del compromiso de todos con nuestra gente, con nuestro estado y con nuestro país”, afirmó el gobernador en ese momento.

Las universidades y escuelas del nivel básico mandaron a casa a sus estudiantes y también a los trabajadores que forman parte de los grupos considerados vulnerables.

Ahí empezó la cuarentena que trajo consigo, además del aislamiento voluntario, una alta demanda del servicio a domicilio, que se estableció como la estrategia clave para guardar la Sana Distancia y disminuir la cifra de contagios al evitar que los consumidores acudieran a los establecimientos y a la vez, mantener activos a los comercios bajo la estrategia  “pedir para llevar”.

Sin embargo, el aumento en la demanda del servicio a domicilio golpeó los avances en educación ambiental en el mundo y agravó la ya afectada condición en Autlán de Navarro, sostiene el Dr. Salvador García Ruvalcaba, experto en educación ambiental y desarrollo sostenible.

“Se está viendo que hay un aumento, ya hay lugares donde se está cuantificando de la cantidad de residuos en este tiempo porque la mayoría de las personas están haciendo sus compras por internet o están haciendo sus compras para llevar y eso genera más cantidad de basura de la que antes se tenía”, alertó el experto, investigador del Centro Universitario de la Costa Sur de la Universidad de Guadalajara.

De acuerdo a García Ruvalcaba, la pandemia ha obligado a las personas a utilizar más productos plásticos y desechables de un solo uso cuando salen a las calles, como los guantes, geles alcoholados en envases o toallitas desinfectantes, que regularmente se venden en bolsas plásticas. Después de su utilización, mascarillas, guantes y envases terminan en el contenedor, y por ende, en el relleno sanitario.

La pandemia de COVID-19 también ha aumentado el consumo de otros plásticos desechables como bolsas, botellas de agua, recipientes para enviar comida a domicilio o embalajes del comercio por internet. Por ello, en los contenedores de basura de Autlán es más común observar estos residuos.

Aunque el incremento es evidente, el gobierno municipal de Autlán no cuenta con datos que nos permitan saber con exactitud, cuánto ha aumentado, debido a que no lleva a cabo el pesaje de los residuos que entran al relleno sanitario. Esto lo aseguran trabajadores de aseo público, quienes solicitaron el anonimato por temor a represalias. Además, esta redacción se trasladó al relleno sanitario y corroboró que los camiones recolectores de basura entran directamente a descargar la basura, sin que ésta sea pesada.

Esta redacción solicitó desde abril una entrevista con el director de Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable, Jorge Amador, para hablar del tema, pero hasta el cierre de esta edición la Jefatura de Comunicación Social no la ha autorizado.

Los cubrebocas no reciben un tratamiento especial, terminan en el relleno sanitario

(Foto: Esther Armenta León)

El investigador del Centro Universitario de la Costa Sur (CUCSur) de la Universidad de Guadalajara, Dr. Salvador García Ruvalcaba, experto en educación ambiental y desarrollo sostenible, aseguró a Letra Fría que las repercusiones de los hábitos de consumo al medio ambiente, afectan a toda América Latina, por lo que distintos actores se han reunido de manera virtual para hablar del tema y plantear alternativas de solución.

Uno de los tópicos que urge atender es la producción y disposición final de los desechos sanitarios, problemática que también padece Autlán de Navarro:

“Hay otro producto que está entrando a los basureros y llega a tener un uso especial, que es este, el cubrebocas, hay una cantidad de cubrebocas que se botan en la calle o llegan al contenedor y ahí también una persona se puede contagiar. ¿Cuántas personas están buscando su alimento en los contenedores? ¿Cuántas personas están deambulando entre los diferentes contenedores y ellos pueden también verse afectados y afectar a otras personas?”, cuestionó.  

La problemática la tiene identificada el gobierno municipal de Autlán, aunque no han implementado una campaña específica que ayude a resolverla o paliarla. Sobre el manejo de estos desechos, el titular de la Coordinación Municipal de Protección Civil y Bomberos Autlán, Juan Ignacio Arroyo Verástegui, declaró el 27 de mayo que el municipio está en búsqueda de una estrategia a implementar en el Mercado Juárez para la disposición final de los cubrebocas:

“Lo vamos a considerar como un RPBI, Residuo Peligroso Biológico Infeccioso, y para tal, debe tener unos contenedores especiales para su manejo pero también es viable que se meta en una bolsa, que quede sellado y se amarre y quede en la basura tradicional, tenemos dos sistemas”, dijo en entrevista a Letra Fría en ese momento.

Al cuestionarlo sobre el riesgo que representan los residuos sanitarios para recolectores y pepenadores de basura, Arroyo Verástegui justificó que el virus sobrevive 8 horas en la tela, por lo que no significa un peligro.

“El peligro son las gotas de nuestra boca (saliva) que se impregnan en el cubre bocas y ese es el peligro del residuo, estamos hablando de permanencia en tela durante 8 horas, por eso hablamos de dos contenedores, el local y el de la basura, si alguien toca la basura encontrará la bolsa y no el cubre bocas”, detalló Arroyo Verástegui.

De acuerdo a lo dicho por Juan Ignacio, los residuos sanitarios generados en el mercado municipal llegarán al relleno sanitario, pero dentro de una bolsa de plástico, debido a que la contratación de una empresa para su disposición final es muy costosa para el municipio y su contratación sería imposible:

“Finalmente debe depositarse (en el relleno sanitario) porque el kilo de RPBI costaba alrededor de 1 mil y tantos pesos, el que venga una empresa de Guadalajara, finalmente el residuo peligro, infeccioso es de 8 horas de vida, del virus que puede permanecer en el cubre bocas y es en donde tenemos el riesgo”, enfatizó el funcionario.

Hasta ahora no hay una estrategia clara para la disposición final de los cubrebocas en Autlán de Navarro; la gente los deposita en los contenedores y desde ahí son trasladados al relleno sanitario por el personal de aseo público.

MA/MA

*Se autoriza su reproducción siempre y cuando se cite claramente al autor y la fuente. Se prohíbe su reproducción si es con fines comerciales.

Periodista egresada de la Licenciatura en Periodismo en el Centro Universitario del Sur de la Universidad de Guadalajara. Tiene afinidad al periodismo narrativo. Colaboradora en Letra Fría desde 2017 y reportera a partir de mayo del 2019.

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