"¡Hola!", me dijo una voz amistosa a través de mi teléfono celular. Mientras yo estaba observando el Nevado de Colima, a más de 100 kilómetros de distancia, el profesor Mario Pelayo Corona atendía mi llamada en un despacho bibliotecario de la Escuela
Le pido que imagine a la profesora de su hijo en el primer sábado de vacaciones, es muy probable que conceptos como pijama, películas y dormir hasta tarde hayan aparecido en su mente. No dudo que algún colega lo haya hecho, y
"Queremos que nos manden una maestra", es la exigencia de las 15 madres de familia que buscan solución a un problema añejo en la comunidad de Bellavista; sus hijos no reciben educación preescolar por falta de personal docente en el jardín de



