Zona pop | El mensaje es claro: sé una persona fantástica

El día de hoy, Memo Solórzano nos reseña su experiencia con un par de películas del cine mexicano reciente.

Por: Guillermo Solórzano

Autlán de Navarro, Jalisco. 13 de octubre de 2020 (Letra Fría) Desde que contraté Prime Video le he dado un vistazo al catálogo y hubo dos películas que llamaron mi atención por el título. Se trataban de “Veinteañera, Divorciada y Fantástica”(2020) y “Treitona, Soltera y Fantástica” (2016). Ambos títulos los había oído hablar hace mucho pero no con la mejor opinión.

Este fin de semana pasado me decidí a ver ambas películas por dos cosas: quería consumir más producciones nacionales y porque estaba aburrido. La primera que vi fue la de la veinteañera; mis contactos de WhatsApp no podrán negar mis reacciones tan orgánicas en mis estados con respecto a esta comedia.

“Veinteañera, Divorciada y Fantástica” aborda la historia de Regina, interpretada por Paulina Goto, una chica originaria de Guadalajara que estaba casada con Juanpa, quien después de una pelea decide divorciarse e irse a la Ciudad de México. Regina impulsivamente decide ir a buscarlo hasta la CDMX en donde ella “topa con pared”, ya que no contaba con que tiene que costearse por sí sola la vida en una nueva ciudad.

Lo sé, suena muy cliché y estaba pasando pena ajena al ver la primera parte de esta película. Pero todo cambió en el desarrollo y clímax de la historia; a lo largo del filme vi a Regina descubrirse, expandir su mente y comenzar a quitarse tapujos de la típica “niña fresa” mientras estaba en la CDMX.

Hay una escena en la que tengo que hacer reconocimiento: Regina se pone su vestido de novia quemado mientras se ve frente al espejo y su reflejo le dice, no con las mismas palabras, “entonces qué Regina, ¿te aceptas?”; considero que esa parte es la destrucción de una Regina dependiente para ver surgir de las cenizas a la Regina independiente.

Mientras, en “Treitona, Soltera y Fantástica” conocemos la vida de Inés, interpretada por Bárbara Mori, una tapatía que es una columnista y que sueña con algún día terminar de escribir un libro; como yo y varios de mis amistades. Tras varios años de noviazgo su novio le pide matrimonio en una pésima situación y decide terminar con él.

Cuando Inés termina su relación quiere empezar a disfrutar de su nueva vida como soltera, solo que hay un problema: la mayoría de sus amigos tienen una relación o están casados. Algo con lo que también tiene que lidiar es con la presión social de encontrar pareja.

Regina luchaba con la idea de ser divorciada a tan temprana edad y el temor a ser juzgada por su entorno por su situación. Inés luchaba con la idea de ser una “quedada” y el peso de esa palabra al ser usada por sus seres queridos. Ambas lucharon por romper ese esquema y vivir con lo que ello desencadene.

Aunque las dos películas fueron dirigidas por distintos directores fueron escritas por la guionista Alejandra Gudiño, quien se inspiró en las vivencias de Juana Inés Dehesa y Arantxa Romo para crear estas historias.

Es cierto que hay varios errores de guion, de montaje y mal manejo de la publicidad hacia ambas películas, pero lo que las salva es el mensaje final: siempre mantenerte fiel a ti mismo y que no te importe lo que digan los demás con respecto a tu edad o situación sentimental, tú siempre mantente siendo una persona fantástica.

Deja una respuesta