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Cuba

Jesús Medina García reflexiona sobre una generación que creció durante la década de los sesenta y que fue testigo de profundas transformaciones culturales. La cultura de masas, que había comenzado a consolidarse desde los años cincuenta, dio paso a nuevas expresiones artísticas, sociales y políticas que marcaron a toda una época.

La casa de los “mojitos criollos”, la rumba y el danzón. Foto/6a77e160-a7b0-83e8-8e70-4c6c3a40074c

De lo pasado no lo voy a negar,
el futuro algún día llegará
y del presente
que me importa la gente
si es que siempre van a hablar.

Sigue llenando este minuto
de razones para respirar
no me complazcas, no te niegues
no hables por hablar.

Yo no te pido que me bajes
una estrella azul
sólo te pido que mi espacio
llenes con tu luz.

Pablo Milanés

Para algunos que crecimos en la década de los sesenta nos enfrentamos al surgimiento de una cultura de masas que había iniciado en la década anterior, se generaban nuevas expresiones y movimientos. En el mundo se vivía la invasión norteamericana a Vietnam, la llegada a la luna, la enorme cantidad de nuevas mercancías, el comunismo chino, la píldora anticonceptiva, las minifaldas, la moda unisex, los Kennedy, Tlatelolco, Huautla, la urbanización, la televisión, el rock, la Revolución Cubana.

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El Guerrillero Héroe. La revolución terminó con la dictadura de Batista. https://mx.images.search.yahoo.com/search/images;_ylt

Podemos hablar de la cultura de la psicodelia, de las películas de culto: Taxi Driver, Atrapado sin Salida, Naranja Mecánica, El Graduado, Los Caifanes, Jesús Cristo Superstar, El Padrino, Easy Rider. Todo lo anterior ante algo novedoso para la humanidad: se tomaba en cuenta a los jóvenes, los grandes capitalistas se dieron cuenta que esas generaciones, eran consumidores, un nuevo nicho de mercado. Rebeldes, diferentes, liberales, pero con capacidad de compra.

En ese contexto debemos entender los que significó el concierto de Woodstock, miles de jóvenes hipies reunidos pidiendo amor y paz. En México a ese tipo de juventud el escritor José Agustín los bautizó como jipitecas.

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Busco mi Destino: https://mx.images.search.yahoo.com/search/images;_ylt=AwrNat4iGHhqOwIAHifD8Qt.

Aprovecho para mencionar un dato: hasta la fecha en algunos casos se discute si eran mejor grupo los Beatles o los Rolling Stones. Hay varias diferencias, una importante: los Beatles nunca hicieron grandes giras mundiales, se separaron cuando esa tecnología e industria aplicada al rock como fenómeno sociocultural y económico iniciaba.

Hubo diversos personajes que se volvieron iconos. Pero había dos figuras que destacaron: Jesucristo, su humilde divinidad y sus principios de amor y paz, y El Che Guevara y sus principios de justicia y libertad. Más que Fidel Castro, el Revolucionario Héroe…El Che.

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Taxi Driver. Robert de Niro. Vigente. ¿Me hablas a mí? foto: internet

La Habana y el Galeón de Manila

La Habana ocupó un lugar estratégico en el sistema comercial del Imperio español durante los siglos XVI al XVIII. Su importancia se relacionó con el Galeón de Manila de manera indirecta pero fundamental: las mercancías asiáticas llegaban a Acapulco después de cruzar el Pacífico y, desde allí, atravesaban la Nueva España para incorporarse a las rutas atlánticas que conducían hacia España. La Habana, como uno de los principales puertos del Caribe, era un punto esencial dentro de esa red marítima imperial.

Así, Acapulco, Ciudad de México, Veracruz, La Habana y Sevilla formaban parte de un amplio circuito que conectaba Asia, América y Europa. La plata novohispana financiaba en buena medida el comercio asiático, mientras sedas, porcelanas, especias y otros productos llegados de Filipinas circulaban posteriormente hacia Europa.

La relación entre La Habana y el Galeón de Manila permite comprender que este fenómeno no fue solamente una ruta entre Manila y Acapulco, sino una auténtica red global de intercambios económicos, culturales y humanos, en la que Cuba desempeñó un papel estratégico como enlace del Caribe con el sistema imperial español.

En ese sentido, La Habana puede entenderse como uno de los nodos caribeños que ayudaron a cerrar el circuito del primer gran sistema de globalización de la Edad Moderna.

El tío Sam

El Imperio no podía permitir que hubiere otro país con tendencias socialistas, era la época de la llamada Guerra Fría, una disputa entre la URSS y USA por el dominio en la geopolítica internacional. Así que primero intentó la invasión a Cuba y fracasó, entonces pronunció un bloqueo que hasta la fecha continua y que finalmente parece que ha logrado su propósito. El bloqueo de Estados Unidos a Cuba consiste, principalmente, en restricciones económicas, comerciales y financieras que limitan el comercio y las transacciones de empresas y ciudadanos estadounidenses con Cuba. Se intensificó después de la Revolución de 1959 y continúa, aunque ha tenido modificaciones a lo largo del tiempo. En Cuba se le denomina “bloqueo”; Estados Unidos suele referirse a él como “embargo”.

A pesar de lo anterior, si lo planteamos desde una perspectiva histórica y sin ignorar sus contradicciones, pueden señalarse al menos cinco aspectos positivos que suelen reconocerse a la Revolución cubana:

  1. Alfabetización masiva.
    La campaña de alfabetización de 1961 redujo drásticamente el analfabetismo y convirtió la educación básica en una prioridad nacional.
  2. Ampliación del acceso a la educación.
    Se expandió la educación pública y gratuita, incluyendo la educación superior, favoreciendo el acceso de sectores populares que anteriormente tenían mayores dificultades para estudiar.
  3. Desarrollo de un sistema de salud universal.
    La Revolución construyó un sistema sanitario de acceso universal y desarrolló una amplia red de atención primaria, además de impulsar la formación de médicos.
  4. Reducción de algunas desigualdades sociales.
    Las políticas revolucionarias buscaron disminuir las diferencias económicas y sociales, especialmente mediante la reforma agraria, la redistribución de recursos y el acceso universal a determinados servicios.
  5. Impulso a la cultura y al deporte.
    El Estado desarrolló instituciones culturales, bibliotecas, escuelas de arte y programas deportivos, haciendo que actividades anteriormente más restringidas llegaran a sectores amplios de la población.

Una precisión importante: reconocer estos logros no significa justificar la totalidad del proceso revolucionario. La Revolución también estuvo acompañada de restricciones a las libertades políticas, censura, persecución de opositores y un sistema político de partido único. Precisamente esa combinación de logros sociales y fuertes costos políticos hace que su valoración histórica siga siendo profundamente polémica.

Usemos la imaginación: actualmente la vida en la Isla es un sufrimiento: sólo tienen dos o tres horas de energía eléctrica al día y únicamente en la capital, no hay transporte público ni nada que requiera combustibles, los alimentos son escasos, el turismo se ausentó y el gobierno subsiste bajo las amenazas de Trump. Todas las condiciones para un estallido social pues la mayoría de la población está padeciendo los efectos de una política de sobrevivencia.

 Tres escenarios posibles para la crisis cubana:

  1. Continuidad: el sistema político se mantiene, pero con mayor deterioro económico, migración y escasez. (poco probable)
  2. Apertura gradual: reformas económicas y cierta apertura política, acompañadas de una mayor relación con Estados Unidos y otros países. (posible)
  3. Cambio político profundo: una crisis económica y social podría provocar una transición política, con consecuencias difíciles de prever. (muy posible)

Cuatro veces viajé a la Isla, no me quedé en la Habana, anduve por Pinar del Río, Santa Clara, Santiago, Camagüey. En La Habana recorrí desde la Bodeguita del Medio hasta El Floridita, de la Plaza de la Revolución al Dos Gardenias, del malecón a los talleres y bodegones donde casi no va el turismo y se reúnen los pintores, poetas, extranjeros, músicos, donde compras ron, habanos, dólares, joyas, libros todo se supone de manera clandestina.

Pude ir a esos lugares gracias a un amigo: Elio, fue una especie de guía, confiamos entre nosotros, ese mulato había sido campeón panamericano de Judo. Ahora pienso en él, en su familia, su bella esposa Arletys. Me duelen, hace años que nos desconectamos, les deseo lo mejor dentro de lo peor.  Cierta madrugada me llevó a su casa y me enseñó el rinconcito donde tenía su altar a Shangó; hicimos un Vudú.

Sabemos que ya nada ni nadie somos lo mismo, todo cambia, se mueve, se acabó la utopía queda la esperanza. Vamos viendo. “Un cualquier cualquier”, porque “chivo que rompe tambor, con su pellejo lo pague”.

cuba

Historiador y escritor. Ha publicado en diversas revistas, medios y modalidades. Es profesor investigador titular de la Universidad de Guadalajara.

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