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En Barra de Navidad viven entre aguas negras

(Foto: Cortesía)

Los pobladores de Barra de Navidad, uno de los destinos turísticos más importantes de la Costalegre, viven entre aguas negras. Esto provoca estragos en calles, viviendas y afecta la salud de las personas. Los brotes e inundaciones de aguas negras no solo han vulnerado a la población en su derecho humano al agua y saneamiento, sino que además representa un golpe económico para los prestadores de servicios turísticos.

Por: Darinka Rodríguez

Cihuatlán, Jalisco. 21 de septiembre del 2021.- (Letra Fría) El 28 de julio de 2010, a través de la Resolución 64/292, la Asamblea General de las Naciones Unidas reconoció explícitamente el derecho humano al agua y al saneamiento, reafirmando que un agua potable limpia y el saneamiento son esenciales para la realización de todos los derechos humanos. En Cihuatlán este derecho humano es violentado por el gobierno municipal al no garantizar el saneamiento de las aguas residuales.

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En Barra de Navidad, uno de los destinos turísticos más importantes de Cihuatlán, desde hace más de 15 días viven entre aguas negras, a consecuencia del desbordamiento de que ocurrió en el lugar en donde se unen las descargas de las aguas sucias, antes de ser enviadas -sin saneamiento- a la laguna de Barra de Navidad.

El desbordamiento se originó a causa de las abundantes lluvias que trajo el huracán «Nora» y sus remanentes, que depositaron una cantidad de agua que sobrepasó el muro que bordea el espacio en el que se almacenan las aguas negras generadas por la población de Barra de Navidad. El muro fue construido por el gobierno local para evitar que las aguas se desborden y afecten a la población, porque éstas no están tratadas.  

No obstante, la verdadera raíz de esta problemática ambiental es la inexistencia de una planta de tratamiento para sanear las aguas negras de Barra de Navidad. El regidor electo del ayuntamiento de Cihuatlán, Feliciano Aguirre, quien entrará en funciones el próximo primero de octubre, enfatizó que este problema no es exclusivo de la actual administración, y que la población tiene más de 12 años padeciendo a causa de los brotes de aguas residuales.

“Lo que nosotros tenemos para el saneamiento de nuestras aguas residuales aquí en Barra de Navidad, no es una planta de tratamiento. Se trata en realidad de una laguna de oxidación que se encuentra contenida por un bordo de aproximadamente 100 metros de alto por 200 de largo; ahí dejan las aguas negras hasta que se evaporen o se lixivien. Cada año en temporada de lluvias, en la mayoría de las calles del Barrio Nuevo, las alcantarillas se desbordan, y por la inclinación de la calles el agua va a parar en la Laguna de Barra de Navidad que es visitada por los bañistas”, expuso Feliciano Aguirre, para enfatizar el carácter crónico del problema. 

Feliciano Aguirre sostiene que la problemática podría ser solucionada de raíz, pero ninguna de las administraciones ha querido invertir, por el contrario apuestan por “soluciones” provisionales que no atacan el verdadero origen del problema. El regidor electo mencionó que posterior al último desbordamiento de aguas negras, la estrategia de las autoridades municipales consistió en elevar la altura del bordo de contención que rodea la laguna de oxidación. 

Estos brotes de aguas negras no solamente han vulnerado a la población de Barra de Navidad en su derecho al agua y su saneamiento, sino que además ha provocado una disminución del desarrollo económico en la localidad. Entre el sector más afectado se encuentran los comerciantes y restauranteros cuyos negocios se ubican en las calles inundadas por las aguas residuales. 

Mario Ruelas, dueño de una pollería ubicada en el Barrio Nuevo de Barra de Navidad, cuenta que desde el huracán «Nora» a la fecha, el flujo de aguas negras ha brotado de manera intermitente de las alcantarillas que se encuentran en la avenida frente a su negocio.

“Desde que las aguas negras inundaron las calles alrededor de mi negocio la gente ya ni se para por aquí, por el olor, las ventas bajaron mucho. Continuamente tengo que parar de hacer mis cosas en el trabajo para limpiar mi banqueta, se llena a cada rato de lodo y desperdicios que dan mala vista. Además que respirar todo esto me ha ocasionado dolor de cabeza y de estómago”, refiere el señor Mario, y además afirma que las autoridades conviven lo suficientemente cerca con el problema como para conocer de su existencia y tomar cartas en el asunto. 

El turismo también se ha visto afectado por esta situación, pues al ver la mala calidad del agua potable, la gente descarta la idea de hospedarse en Barra de Navidad. Por otra parte, el valor de las propiedades ubicadas cerca de las zonas afectadas por las inundaciones de aguas residuales disminuyó drásticamente.

El último desbordamiento tuvo tal magnitud que incluso afectó un considerable número de viviendas particulares en varias colonias. Como afectados, los ciudadanos de Barra de Navidad han denunciado públicamente este problema, lo han documentado en redes sociales y han advertido al resto de la población. Sin embargo, no han obtenido una respuesta significativa por parte del Gobierno Municipal de Cihuatlán. 

En el 2009, la Secretaría de Medio Ambiente señaló que debido al impacto ambiental que estaba generando, la laguna de oxidación de Barra de Navidad debía dejar de funcionar. Sin embargo, el gobierno municipal de Cihuatlán, pasó por alto el señalamiento y continuó arrojando en ella las aguas negras de la localidad. 

Esta laguna de oxidación, ubicada arriba del valle de Barra de Navidad, contamina sus pozos y los mantos freáticos, por ende toda el agua potable de la comunidad sufre en menor o mayor medida de algún grado de contaminación. 

Gobierno negligente

Desde el año 2010, es reconocido a nivel internacional, el derecho humano al agua potable y al saneamiento. Así lo establece la resolución 64/292 emitida por la Asamblea General de las Naciones Unidas. La Resolución exhorta a los Estados a garantizar el suministro de agua potable y saneamiento accesible y asequible para las y los ciudadanos. 

Hasta ahora las acciones de las administraciones que han gobernado el municipio de Cihuatlán durante los últimos 15 años, han sido negligentes en lo que respecta a este derecho. Pues si bien es cierto que hay una planta tratadora de aguas negras en Melaque, y este mismo año fue inaugurado un humedal artificial en la cabecera municipal, la población de Barra de Navidad está abandonada en ese sentido; no existe en la localidad una planta de tratamiento para sanear el agua de sus pobladores.

Para Feliciano Aguirre, el hecho de que en Barra de Navidad no exista una planta de tratamiento, responde a una situación de corrupción, más que a falta de recursos públicos para la construcción de dicha obra. 

“En Cihuatlán ingresan 137 millones de pesos anuales para que estos sean administrados por el ayuntamiento. La cosa es que si no hay una planeación para tratar de solucionar estos problemas crónicos con ese presupuesto, pues el dinero se va gastando en micro-proyectos como reparaciones de calles o remodelaciones de parques y jardines, obras donde no hay claridad en gastos y se prestan para la corrupción, y el desvío de recursos”.

Feliciano Aguirre, que representará dentro del cabildo a la fracción política de Fuerza por México, confirmó que como regidor de oposición la solución de esta problemática ambiental será una prioridad en su agenda, y que incluso cuenta ya con un plan de trabajo. 

“Resolver este problema es una situación de voluntad política. Estamos evaluando que, por ejemplo, se podría solucionar por medio de un sistema de drenaje con bombero incorporado, que dirija las aguas residuales a la planta de tratamiento en Melaque. Pero tenemos que revisar si esa planta de tratamiento fue proyectada a un futuro donde la población creciera más, porque no sabemos si puede recibir mayor cantidad de agua para tratar”.

Durante los próximos días, el regidor electo continuará alentando a los pobladores de Barra de Navidad a proceder legalmente y buscar que municipio se responsabilice por los daños ocasionados por los brotes de aguas negras.

DR/MA

*Queda prohibida la reproducción total o parcial. El contenido es propiedad de Letra Fría*.

Egresada de la Licenciatura en Periodismo del Centro Universitario del Sur de la Universidad de Guadalajara. Colaboró como reportera para Radio Universidad de Guadalajara Ciudad Guzmán, y en el periódico mensual El Puente. Apasionada de las letras y la defensa de los Derechos Humanos.

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