Rieleras y juanes, esta Adelita está de plácemes, como seguramente lo estará la comunidad periodística que continua su trabajo con, sin y a pesar del contexto de inseguridad e incertidumbre que viven los trabajadores de la información ética, contestataria y contestona.
-¿Y ahora qué trae la de trenzas?, dirán ustedes sorprendidos ante tal muestra de exultante alegría discordante con este contexto sombrío para el ejercicio periodístico con sus respectivas zonas silenciadas por los poderes reales y fácticos.
Lo que sucede es la designación de la ONU de Leopoldo Maldonado como relator especial sobre la promoción y protección del derecho a la libertad de opinión y de expresión. Un mexicano comprometido desde hace años con la investigación, denuncia y gestión por el respeto a la labor periodística y un convencido de que el periodismo libre es indispensable para el desarrollo democrático de un país.
La labor de Polo Maldonado desde 2020 ha sido presidir la dirección regional de Artículo 19 en su capítulo de México y Centroamérica y desde esa instancia ha expuesto los múltiples tipos de violencias contra periodistas que se han dado en esta parte del continente.
Este organismo de denuncia internacional, como lo es Artículo 19, promueve el respeto a la libertad de expresión y el libre acceso a información. Además, propicia que la información generada se haga en contextos que deben aspirar al total respeto de los derechos humanos y a la construcción colectiva de una cultura de paz, y es en su seno que Maldonado Gutiérrez ha venido trabajando, por lo que es una buena noticia que desde un organismo de influencia global como el Consejo de Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas se considere la experiencia de un mexicano para desempeñarse como el principal referente para la denuncia y seguimiento de violaciones contra periodistas.
Leopoldo Maldonado, sin menoscabo de su trayectoria y experiencia, es un ser humano cercano a las personas y no solo a las instituciones. Lo conocí en la Universidad Panamericana de la CDMX en 2022 en una conferencia que nos compartió a los miembros del CONEICC (Consejo Nacional para la Enseñanza y la Investigación de las Ciencias de la Comunicación en México), en nuestro interés común de formar periodistas que tengan mejores condiciones para el desempeño de su labor.
Recientemente platiqué con él en la pasada edición 2025 de la FIL Guadalajara cuando en el Encuentro Internacional de Periodistas nos presentó el libro “Cállense. Los nuevos rostros de la censura”, una muy interesante compilación hecha por Humberto Musacchio, -periodista referente nacional de la palabra pública y crítica- de columnas periodísticas de las autorías de Héctor de Mauleón, Ricardo Raphael, Sergio Sarmiento, Denisse Dresser, Roberta Garza, Gabriela Warketin, Leo Zuckermann, María Marván y el propio Leopoldo Maldonado entre otras y otros opinadores profesionales que han generado resquemor en la clase política de todos los colores y tendencias.
Esta Adelita se resiste a pensar que la alta incidencia de violencia contra periodistas en México le ha dado a Polo Maldonado tanto trabajo que a nivel internacional se considera que tiene mucha experiencia en este contexto desalentador… ¿o a lo mejor sí? Pero estas trenzas prefieren ser benévolas e inclinarse a que además de demostrar atender los grandes niveles de incidencia, también ha sido capaz de construir los vínculos necesarios para salir avante y sobre todo demostrado una profunda sensibilidad social.





