La tercera reunión se llevó a cabo este viernes en el salón "Ernesto Medina Lima", en presidencia municipal de Autlán. (Foto: Mayra Vargas)

Reducir el uso de químicos y aplicar la agricultura orgánica, propuestas de solución ante problemática de plaguicidas

en Área Metropolitana

Este viernes los distintos sectores se reunieron para dar propuestas de solución ante la problemática derivada de la aplicación de plaguicidas, que ha afectado la salud de niñas, niños y adolescentes de El Mentidero y Ahuacapán.

Por: Mayra Vargas

Autlán de Navarro, Jalisco; 20 de agosto de 2019. (Letra Fría) Por una infancia libre de plaguicidas”; fue el lema propuesto por el Dr. Humberto González, investigador del CIESAS Occidente, para nombrar las acciones que implementarán los distintos sectores, para solucionar la problemática de los plaguicidas en niños, niñas y adolescentes en las comunidades de El Mentidero y Ahuacapán.

La reunión se llevó a cabo este viernes. Se trató de la tercera.

El académico del CIESAS Occidente inició la reunión resumiendo los puntos importantes abordados durante la junta del pasado 11 de julio, en donde se habló de los resultados de los muestreos de los infantes y adolescentes de las dos comunidades.

En Autlán ha habido problemas ambientales serios y éstos han afectado a la población. Uno de ellos presentado en la década de los 50´s, cuando en el municipio se presentó un desplome en el crecimiento poblacional, este acontecimiento se le adjudica a la migración de los trabajadores de la mina de manganeso, del que por cierto, no se han hecho estudios detallados de los impactos derivados de la exposición al manganeso en la salud humana, de acuerdo con el Dr. Humberto González.

El investigador también hizo alusión a dos situaciones agrícolas en Autlán, primero la producción de melón entre los años 1971 a 1987 y que se dejó de producir. También de la producción de jitomates entre los años 1980 a 2008 donde hubo un declive. Mencionó que las formas de producción extractivista o de alta densidad tienen efectos sobre el medio ambiente, no se puede mantener por mucho tiempo, por lo que no logran la sustentabilidad.

González dijo que el problema no es particular de un sector o población, sino del municipio. Recalcó que vale la pena hacer cambios en pro de la salud de los niños, niñas y adolescentes, por lo que propuso tres grandes campos para afrontar la situación:

El primero es en la agricultura y el ambiente, ¿Qué se puede hacer en este campo para revertir los procesos de contaminación y de daño a la salud? Estamos hablando de daño a la salud.  El segundo es concretamente acciones dirigidas a la nutrición y a la salud y la tercera tendría que ver con la educación agroecológica y en general con la educación”.

Madres de familia de dos adolescentes estuvieron presentes, ninguna fue invitada por las autoridades convocantes, pero asistieron porque se enteraron de la reunión por las redes sociales. Una de ellas intervino y exigió soluciones concretas a los presentes para tratar específicamente la parcela aledaña a la telesecundaria, debido a que se reanudará el ciclo escolar el próximo 26 de agosto.

Ante el cuestionamiento directo de la madre hacia el productor de la parcela (que estaba presente), intervino el regidor Walter Alejandro Méndez Parra, moderador de la reunión, y trató de apaciguar la reunión. Dijo que no se trataba de hacer ataques directos y pidió no “satanizar” la actividad del productor.

La mujer no cesó.

Ella insistió y exigió conocer las acciones inmediatas en esa parcela para evitar más daño en la salud de los niños. Ante la situación y para liberar la presión, el director de Desarrollo Rural, Goretis Lozano Pérez, hizo un compromiso:

“Me comprometo a hacer una identificación de predios y de productores y sobre todo ver qué cultivos están establecidos alrededor de la comunidad e identificar qué paquetes tecnológicos o qué productos están aplicando esos productores. La otra es que los cultivos que ya están establecidos y los próximos, que se les dé un paquete más ecológico, con seguimiento de diferentes áreas tanto del Centro Universitario si tiene investigadores que estén llevando parcelas ya con productos más orgánicos, que no utilicemos ya más pesticidas y que podemos poner esas parcelas directamente con aportación del productor y que usemos controles biológicos, que ya no usemos insecticidas, con el compromiso de sanidad vegetal, para que ya lleguemos acciones concretas en esas parcelas”.

Sin embargo, sobre los compromisos que hizo el director de Desarrollo Rural, no especificó cuándo comenzará con ello, por lo que no hay certezas de que se suspendan las fumigaciones o haya un cambio inmediato en la parcela aledaña cuando los adolescentes regresen a clases.

Por su parte, el Supervisor Escolar de la zona 04 de Telesecundarias, Elías Vélez Saldívar, dijo que el problema no es menor y debe ser atendido de manera urgente. El sugirió medidas a corto plazo:

 “Una triste realidad de esto es que no están regulados los tóxicos, no abona mucho, es favor flaco el que la OMS tipifique cuáles son los tóxicos que nos causan más mal y que no tengamos una regulación, yo creo que tenemos el espacio de oportunidad para poner soluciones a muy cortito, a  mediano y a largo plazo y la de corto plazo es yo creo, si no tenemos una regulación emanada del Congreso para estos tóxicos, sí tenemos una necesidad de regular lo que nosotros estamos rociando aquí, porque no hay que minimizar el problema, efectivamente sí hay una respuesta con los alumnos ahí”.

Desde su sector, el supervisor de telesecundarias se comprometió con la aplicación del proyecto de la nueva escuela mexicana, donde en forma curricular habrá un espacio para el cuidado del medio ambiente y que aplicarían en el mediano y largo plazo. Además, se comprometió con la difusión de las capacitaciones que se planeen en el corto plazo, para que la información llegue más rápido a la población a través de las mesas directivas y organismos escolares.

Una solución de cinco etapas

El Dr. Martínez Rivera explicaba su propuesta a los diferentes actores. (Foto: Mayra Vargas)

El profesor investigador del CU Costa Sur, Dr. Luis Manuel Martínez Rivera y el Mtro. Brian Rodríguez Aguilar presentaron una propuesta de cinco etapas en las que se puede trabajar:

 “Inmediatamente lo que le preocupaba a la madre es la reducción de la exposición de a gente, de la población y sobre todo el medio ambiente también, porque ya lo evaluamos que también lo tenemos dentro del agua del río.

Estamos viendo que también está en los peces y en la fauna que tenemos en la región, ese es el primer punto.

El segundo es el control y verificación de expendios de venta de pesticidas, tenemos lugares aquí que venden y hay que ver cómo están funcionando, cómo los están regulando y si están cumpliendo con lo que marca la ley.

La tercera tiene que ver con capacitar en el manejo adecuado de pesticidas en campo, existe una NOM de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social que especifica cómo deben los agricultores y los que fumigan cómo deben hacer el proceso de protección.

El cuarto es el manejo y recolección de residuos de pesticidas y el quinto pensar en un manejo integrado de plagas”.

En su exposición, Martínez Rivera también dijo que de manera inmediata se tiene que hacer una zona de amortiguamiento de entre 100 y hasta 500 metros, donde no se apliquen plaguicidas en zonas cercanas al pueblo o que sean los compuestos menos tóxicos, o de ser posible que no se apliquen.

También propuso rodear con vegetación el poblado para contener material volátil y que las parcelas también tengan una barrera de árboles. También explicó que la parcela escolar no debe tener aplicaciones de pesticidas, se debe restringir la aplicación o cambiar la alternativa de siembra y aplicación de productos orgánicos. El cambio debe ser drástico.

El director de Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable, Jorge Amador González Pelayo, se sumó desde su área a la propuesta de Martínez Rivera sobre la barrera verde, por lo que dijo que buscará apoyar con los árboles necesarios para hacer dicha barrera en el predio, una vez se defina la especie ideal para la zona. También se comprometió con la parte de educación ambiental, pláticas con alumnos, empresas y sobre buenas prácticas agrícolas.

Los Consejos Municipales de Salud, a través del Dr. Roberto Rangel Cobián, realizarán capacitación interna y externa, junto con Secretaría de Salud y con alumnos de algunas carreras afines del CU Costa Sur:

 “Capacitaciones sobre las urgencias toxicológicas, la seguridad alimentaria, siguiendo puntualmente las especificaciones que para esto propone tanto la OMS como la FAO y sobre los daños a la salud que sí existen cuando las exposiciones son intensas y prolongadas como la disfunción renal, el cáncer, el impacto sobre la fertilidad de los humanos, esto lo tendríamos que enfocar tanto para el personal de salud, como para la población en general, pero en diferentes niveles de prevención, en la prevención primaria y secundaria”.

El titular de la JIRA, Óscar Ponce habló de trabajar de forma coordinada con el área de fomento agropecuario y la Reserva de la Biosfera Sierra de Manantlán para armar un plan y trabajar la información con los productores. Además, buscará que se retome el convenio con el Comité Estatal de Sanidad Vegetal de Jalisco (CESAVEJAL), para que se trabaje el centro de acopio con todas las juntas intermunicipales de la cuenca.

También se puso sobre la mesa la posibilidad de que, la parcela aledaña a la telesecundaria en El Mentidero se convierta en una parcela demostrativa, donde se practique la agricultura orgánica, se haga un manejo integrado de plagas y se pueda producir sin usar químicos. Ante ello se propuso hablar con el comité ejidal y revisar los reglamentos municipales para que las parcelas escolares se conviertan en centros de educación y capacitación para producir de forma orgánica.

La próxima reunión está programada para el 17 de octubre, donde cada sector presentará evidencias de las acciones realizadas para solucionar esta problemática.

MA/MA

*Se autoriza su reproducción siempre y cuando se cite claramente al autor y la fuente. No se autoriza su reproducción si es con fines comerciales.

Mayra Vargas es egresada de la Licenciatura en Periodismo del Centro Universitario del Sur, de la Universidad de Guadalajara. Ganó el Premio Especial James Rowe al Periodismo de Investigación 2015, en la categoría estudiantes universitarios, otorgado por el Foro de Periodismo Argentino, en Buenos Aires. Recibió mención honorífica en el 2do. Hackatón de Periodismo Científico e Innovación, organizado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), en Guadalajara, Jalisco, también en 2015. Ha publicado trabajos en diversos medios como Aristegui Noticias, en la revista digital Votán MX y Zona Docs. Desde 2017 es miembro de la Red Mexicana de Periodistas de Ciencia (Red MPC), con sede en la Ciudad de México y es miembro activo del Capítulo Juvenil Costa Sur de la Benemérita Sociedad de Geografía y Estadística del Estado de Jalisco (BSGEEJ) desde junio de 2018. Ganó el Premio Juventud 2019 en Autlán, Jalisco. Periodista en Letra Fría desde 2013.

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