Biólogos y comunidades salvan a los felinos que aún quedan en Guerrero, México

Un grupo de biólogos busca proteger a las poblaciones de jaguares, pumas, jaguarundis, ocelotes y tigrillos que aún habitan en las zonas forestales de Guerrero, al sur de México. Tres ejidos de la Costa Grande se sumaron a la misión científica.

Una pareja de jaguares en la zona forestal de la Costa Grande de Guerrero. Foto: Cortesía proyecto Guerrero Jaguar.

Por: Mongabay Latam

México, 14 de agosto de 2022. (Letra Fría) Cámaras trampa colocadas por biólogos y ejidatarios en tres comunidades del estado de Guerrero, al sur de México, confirmaron la presencia de jaguares, pumas, jaguarundis, ocelotes y tigrillos que la gente ya había detectado en sus tierras.

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Desde hace ya varias décadas, los habitantes de los ejidos Cordón Grande, Platanillo y Las Humedades decidieron apostar por el manejo forestal comunitario, es decir, tener un plan para aprovechar en forma sustentable sus bosques. Pero fue en Cordón Grande donde precisamente empezó a gestarse la idea de crear un corredor comunitario para la conservación del jaguar.

Jaguar Guerrero
Ocelote captado por una cámara trampa en la zona forestal de la sierra de Guerrero. Foto: Cortesía Ejido Cordón Grande.

Así contactaron a integrantes del proyecto Guerrero Jaguar, entre ellos al biólogo Fernando Ruíz Gutiérrez, también director de la organización no gubernamental Wild Felids Conservation México (WFCM), quien escuchó su preocupación referente a los felinos que rondaban sus casas y se comían a su ganado. Juntos crearon un corredor comunitario que abarca 32 mil hectáreas forestales; ahora su objetivo es fortalecer esta área de conservación para que los felinos continúen existiendo y las comunidades puedan tener acceso a proyectos productivos sustentables.

“Ha sido un proceso difícil y de muchos años”, reconoce Nansedalia Ramírez del ejido Cordón Grande. “Ha sido realizar mucha labor de conciencia dentro del ejido, para que se valore la importancia de conservar especies en extinción; mostrar que, al cuidarlas, ayudamos al bosque, pero también a las comunidades, porque podemos acceder a proyectos y recursos para conservar la biodiversidad”.

En tres claves, te compartimos los logros de este proyecto.

Las cámaras trampa y el trabajo en equipo

Los ejidatarios y los biólogos han hecho mancuerna. Los primeros llevan a los otros a colocar cámaras trampa y han sido sus guías por la sierra para que no se pierdan. Cuando los sitios son lejanos y accidentados, también les llevan en las cuatrimotos que son el medio de transporte más usual en estas comunidades.

Desde que el equipo de Guerrero Jaguar comenzó a realizar muestreos con las cámaras trampa, en 2013, los investigadores han logrado documentar la presencia de 14 jaguares (Panthera onca) en la zona forestal de los tres ejidos. En la actualidad, consideran que hay entre 9 y 10 ejemplares. También han registrado la presencia de pumas (Puma concolor)​ y algunas otras especies que están en peligro de extinción, como los ocelotes (Leopardus pardalis), tigrillos (Leopardus wiedii) y un pequeño felino que es muy raro observar: el jaguarundi (Herpailurus yagouaroundi).

Además, los especialistas señalan que en esta región de Guerrero se tiene registro de 42 especies de mamíferos, 30 de anfibios, 63 de reptiles y 154 de aves, entre las cuales están la pava cojolita (Penelope purpurascens) y guacamayas verdes (Ara militaris).

Con la información que están recopilando a través de las imágenes de las cámaras trampa, el equipo científico busca identificar los lugares por donde los felinos transitan y suelen pasar más tiempo. Eso les permitirá hacer, junto con los ejidatarios, mapeos de la zona y tomar decisiones sobre el manejo del territorio.

BOSQUES GUERRERO
Ejidatarios, biólogos y estudiantes que participan en los trabajos de monitoreo. Foto: Cortesía proyecto Guerrero Jaguar.

Las alternativas para la comunidad

La información que confirmó la presencia del jaguar hizo más fácil el trabajo con las comunidades. Desde 2011, con otros de sus colegas, Ruíz Gutiérrez integró el proyecto Guerrero Jaguar y en 2020 crearon la asociación civil Wild Felids Conservation México. Pero en ese lapso identificaron nuevas tareas por hacer.

“Como biólogos —explica Ruíz Gutiérrez— empezamos a trabajar en la zona solo en la conservación de los felinos, pero con el tiempo nos hemos tenido que ir metiendo a otras tareas; acompañar a las comunidades a buscar alternativas productivas que sean amigables con el ambiente; proyectos que puedan ayudar al desarrollo sustentable de la región”.

Así, los miembros de Guerrero Jaguar y de WFCM han llevado a las comunidades semillas de pasto mejorado para plantarlas y usarlas como forraje para que la gente no libere a sus animales en la zona boscosa. Además, impulsaron proyectos como granjas de gallinas y huertos familiares como alternativas sustentables para que la gente continúe apoyando los proyectos de conservación, a la vez que tienen formas de obtener ingresos.

Durante estos años de trabajo en esta región de Guerrero, Ruíz Gutiérrez señala que ha corroborado que las comunidades se comprometen con la conservación de los ecosistemas y la vida silvestre cuando comprueban que eso les trae beneficios sociales.

jaguar en Guerrero
La zona forestal del ejido forma parte de un corredor en donde se ha registrado la presencia de una población de jaguar. Foto: Cortesía Ejido Cordón Grande.

El futuro de los felinos y los bosques

En el ejido Cordón Grande, los ejidatarios votaron a favor de crear en su territorio comunitario un Área Destinada Voluntariamente a la Conservación (ADVC). Para tal efecto, las autoridades de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) les entregarán los documentos oficiales en donde se certifica que poco más de 8573 hectáreas de sus bosques están destinados a la conservación.

Esta categoría de área natural protegida que contempla la ley mexicana permite a las comunidades aprovechar en forma sustentable sus bienes naturales, además de acceder a diversos proyectos para conservar la biodiversidad.

Los planes son que en un futuro, inspirados por el trabajo en Cordón Grande y acompañados del equipo de Guerrero Jaguar, los ejidos de Platanillo y Las Humedades también puedan certificar parte de su territorio como ADVC.

“Si no se toman medidas apropiadas de protección de la especie y su hábitat, en diez años podríamos perder a la mayor parte de la población del jaguar en Guerrero”, asegura Guerrero Jaguar.

Bosques Guerrero
Ejidatarios y biólogos han unido esfuerzos para crear el corredor comunitario para la conservación del jaguar. Foto: Cortesía proyecto Guerrero Jaguar.

Lee el reportaje completo aquí.

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