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¿Cómo derribar el estigma del VIH?

Álvaro Díaz dedica su columna al VIH y al estigma que hay en torno a esta enfermedad. Reflexiona sobre la importancia de informarnos como sociedad, pero además hace un llamado a la empatía con las personas que padecen este virus.

Imagen ilustrativa. Pixabay.

Por: Álvaro Díaz | Verbum Plurithema

Autlán de Navarro, Jalisco. 24 de noviembre de 2022. (Letra Fría).- Respecto a los recientes y desafortunados comentarios de un comediante sobre niños con VIH. ¿Cómo derribar el estigma del VIH?¿Cómo es el estigma del VIH?

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Las personas que ven de lejos, muy a la distancia el tema del VIH, ni siquiera entienden de qué va el «estigma» del VIH, pero desafortunadamente sin darse cuenta lo afirman y lo avivan.

En todo el mundo, pero sobre todo en Latinoamérica, la sexualidad humana, el sexo en general, son todavía un tema tabú, todos lo hacemos pero sshhhhh, silencio, no hables de ello. Todo lo referente a la sexualidad debe esconderse, a oscuras, a escondidas…. «es inmoral… es malo… es pecado…. es sucio… es indebido..» Un sinfín de ideas erradas, de moralismo falso y absurdo, desinformación, ignorancia envuelven el tema de la sexualidad.

¿Te das cuenta? Muy bien, ahora imagina una enfermedad que deviene del sexo. Exactamente, el peso que recae sobre esa enfermedad es un muro inmenso, aún mas pesado y más oscuro que el sexo por sí mismo. Ese es el estigma del VIH, una enfermedad de transmisión sexual.

Y en la raza humana ¿quiénes tienen relaciones sexuales? …. exactamente ¡todos! o casi todos. No sé cuál es el porcentaje de personas célibes pero sabemos que es ínfimo. Porque incluso sabemos que en las religiones la mayoría de los clérigos que hacen «voto de castidad» pues son castos en apariencia, en teoría, porque en secreto son sexualmente activos.

Entonces, en resumen y en una expresión popular «todos cogemos». Y según la comunidad científica cualquier persona sexualmente activa puede estar en riesgo de adquirir VIH. Mujer, hombre, heterosexual, homosexual, bisexual, en tu primera vez, en la 375, en la noche de bodas, en una fiesta de sexo, en una habitación de lujo, en un potrero, a los 16 años, a los 47, ¿coges? puedes adquirir VIH.

Sí, hay factores de riesgo y grupos vulnerables, pero cualquier persona con una vida sexual activa es candidata a adquirir el virus.

¿Por qué no se castiga moralmente a una persona con diabetes? ¿O con cáncer? ¿O con lupus? …. porque no son enfermedades de transmisión sexual.

Además, el grupo por el que el VIH ingresó y tomó fuerza fue la comunidad homosexual ¡pues peor aún! ¡peor estigma! ¡peor castigo!

Se estima que las personas homosexuales forman parte de la humanidad en un 5%. ¿Se imaginan si el VIH se hubiera introducido en las personas heterosexuales que representan el 95% de la población mundial? La humanidad se hubiera enfrentado a una pandemia sin precedentes, casi a la extinción. En realidad la comunidad gay estuvo conteniendo en ella misma un mal mayor para la humanidad.

Entonces no, las personas con VIH ni son degeneradas, ni promiscuas, ni aberrantes, ni es un castigo divino, ni una vergüenza. Simplemente son personas que por «x o y» situación adquirieron un virus.

Pero desafortunadamente, la verdad es que las personas que viven con VIH además de lidiar con el virus, tienen que cargar el pesado e injusto estigma de la enfermedad.

Desde hace años el VIH pasó de ser una enfermedad mortal, a ser una enfermedad crónica que puede ser tratada y controlada. Una persona que vive con VIH, que sigue su tratamiento y ha llegado al estado de indetectabilidad tiene una excelente calidad de vida, igual que cualquier persona que no lo tiene, y lo más importante ya no transmite el virus, rompe la cadena de transmisión ya que es científicamente imposible que un paciente con carga viral indetectable transmita el virus en caso de tener relaciones sexuales sin protección.

Actualmente, tener relaciones sexuales con una persona VIH+ indetectable es tener sexo seguro, pero a las personas sin información les parece imposible y descabellado.

Incluso se puede decir que los pacientes con VIH tienen mayores posibilidades que pacientes con otras enfermedades crónicas como cáncer o diabetes. La esperanza de vida de un paciente con VIH en tratamiento es prácticamente igual al de una persona que no lo tiene, alrededor de los 70 años de edad.

La gente no sabe distinguir que tener VIH y tener SIDA no es lo mismo. La gente no sabe esto, la gente sigue en la ignorancia. La gente cuando escucha la palabra «VIH» automáticamente su mente le remite a aquella idea del «SIDA» y de gente «degenerada» que moría como moscas en fatales condiciones como un castigo merecido por su promiscuidad.

Es tanto y tan dañino el estigma de la palabra «SIDA», que la comunidad científica está ensayando en erradicarla y ha decidido que el término correcto en adelante debe ser «VIH avanzado», pues la sola palabra «SIDA» genera rechazo, repudio, pavor y discriminación.

Hay personas sumamente valientes que revelan su estado serológico de VIH+, algunos incluso al hacerlo ayudan y orientan con su testimonio a otros de diagnóstico reciente. Pero son pocos los casos, ya que en general revelar que se es VIH+ implica un gran riesgo, riesgo a ser señalados, rechazados, al distanciamiento de familiares, de amigos, riesgo a perder el trabajo, incluso a ser agredidos.

En nuestro país, México, hace no mucho se dio el caso de una persona que reveló su diagnóstico, se corrió la voz en su pueblo, al joven lo lincharon y lo asesinaron. A ese nivel llega la ignorancia y el estigma del virus del VIH.

¿Cómo se puede acabar con ese estigma tan dañino? Lo primordial es la información. Debería ser el trabajo de las dependencias informar a la población y que la información llegue de manera eficaz a los ciudadanos. Pero lo más importante es la empatía personal y social.

MV

Autlense. Diseñador de Modas de profesión, egresado con honores de CDM México. Más de 18 años activo e inmerso en el mundo de la moda, el estilismo y la imagología. Ha vestido en nuestra región a reinas, princesas, manolas y viste a las mujeres más distinguidas. Su trabajo ya ha cruzado fronteras a pesar de seguir en el terruño. Multifacético, diseñador, artista gráfico, escritor, deportista, columnista, polémico y elegantemente extrovertido. En su trabajo es impecable, en su opinión asertivo, en su imagen es un camaleón, en su arte es pulcramente irreverente. Directo pero respetuoso. Una mente sumamente creativa, cuestionante e inquieta, libre. No obedece a dogmas, clichés ni tapujos. Auténtico y transparente. Hombre resiliente, propositivo y aportativo.
Correo: alvindays_granadeer@outlook.com

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