La Grilla | Afganistán: El fin de un modelo

Ilustración: Israel Aguilar

Afganistán representa, después de más de 20 años ininterrumpidos de conflicto armado, que el modelo de libertad ha terminado en una crisis humanitaria, que influye en la percepción que sociedad civil, grupos intelectuales y gobiernos de occidente tenemos para interpretar la vida democrática como un orden político predominante en la construcción de paz global.

Por: Eloy Chávez

Guadalajara, Jalisco. 08 de septiembre de 2021. (Letra Fría) La tradición en la percepción de legitimidad por medio del uso de las fuerzas armadas, es una característica dominante en el liderazgo de potencias como Estados Unidos. En eventos como la “Guerra Fría”, los estadounidenses serían capaces de mantener una campaña global polarizada, para justificar conflictos armados en nombre de la libertad, justicia y democracia. De cierta forma este recurso de intervención fue un modelo que reforzó la noción de Democracia Liberal, el principio de una esperanza para la emancipación de los pueblos y su autodeterminación; Afganistán representa, después de más de 20 años ininterrumpidos de conflicto armado, que el modelo de libertad ha terminado en una crisis humanitaria, que influye en la percepción que sociedad civil, grupos intelectuales y gobiernos de occidente, tenemos para interpretar la vida democrática como un orden político predominante en la construcción de paz global.

Los distintivos en el agotamiento de la exportación democrática, como modelo de intervención militar, se han distinguido en el debilitamiento de Joe Biden, al cual desde que relevó a Trump hemos visto debilitarse considerablemente al interior del partido Demócrata y constantemente atacado por la fracción Republicana “Trumpista”. Al interior de su partido (incluso la fracción progresista y socialdemócrata) no confían en el recurso de “negociar con terroristas”, juzgan al presidente de olvidar esta fuerte consigna distintiva de la política Estadounidense, ya que esto permite a los republicanos construir narrativas destinadas a sectores sociales afines al partido o quienes están hartos de la permanencia del mismo grupo demócrata en el poder desde Bill Clinton. El “negociamos con terroristas”, se ha sumado al “cebo” que dejó la administración Trump en suelo Afgano, heredando una situación política y militarmente insostenible que sembró desconfianza en el ciudadano estadounidense.

Trump no solo dejó una situación política difícil en lo local, antes de terminar su mandato desgastó los lazos con sus aliados militares más importantes, pero esto no permitió que Biden pudiera garantizar una gestión de la crisis Afgana, dejando complicados escenarios en los retiros de las tropas de dichos países, obstáculos en el flujo migratorio y expuesto a una sociedad civil que culturalmente no logra empatar su visión de derechos e igualdad, con la realidad que sus países heredaron en Afganistán.


El profundo y rápido desgaste que ha sufrido el presidente estadounidense, deja ver diversos problemas que giran en torno a la construcción de la Democracia Liberal como partidos políticos, política de cooperación e ideología, han detonado incluso confesiones de militares que proclamaban a Afganistán como un centro masivo de corrupción por parte de grupos militares con una fuerte participación del mercado de las milicias privadas.

El modelo fracasó en ofrecerle a Afganistán una aproximación de libertad y justicia social. Replicó los vicios que bien conocemos de sistemas democráticos disfuncionales y fortaleció a un grupo extremista que hace más de 20 años fue identificado como un riesgo mundial, ahora se suma como una parte más en el tablero internacional como un actor legítimo. Negociar con terroristas ya no es un asunto de “interés nacional”, ahora es una práctica política común, legitima y racional, por lo tanto países como China o Corea del Norte, no tendrán necesidad de democratizarse, reformarse y desarmarse ante el fracaso de la democracia exportada.

Ma/Ma

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Licenciado en Estudios Políticos y de Gobierno y Diplomado en Estudios Latinoamericanos por la Universidad de Guadalajara.

Temas de interés y de investigación: Partidos Políticos, Sistemas Electorales, Procesos de Institucionalización y Comunicación Política.

A partir del 1 de julio de 2021 forma parte de la Red de Columnistas de Letra Fría.

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