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«Nos hubiera gustado ser invitados a nuestra propia tierra»

Ejidatarios y comuneros de Chiquihuitlán y Agua Salada acompañados de su representante legal,  Juan Pablo Cota González, lamentaron no haber sido tomados en cuenta por el mandatario estatal, Enrique Alfaro Ramírez, durante su visita para supervisar la construcción de la carretera estatal Autlán-Villa Purificación. Hasta el momento el gobierno estatal solo ha pagado el 50 por ciento del derecho de vía correspondiente a las tierras intervenidas dentro de la comunidad indígena de Chiquihuitlán, aún cuando actualmente se registra un avance en el 47 por ciento de la obra.

Por: Darinka Rodríguez

Autlán de Navarro, Jalisco. 10 de octubre de 2021.- (Letra Fría) La enorme y blanca letra “H” sobre la que aterrizó el pasado viernes, el helicóptero donde viajaba el Gobernador de Jalisco, Enrique Alfaro Ramírez, permanece intacta sobre un terraplén ubicado a un costado de la obra carretera Autlán-Villa Purificación. En este sitio, ejidatarios y habitantes de la comunidad indígena de Chiquihuitlán y Agua Salada, acompañados de su representante legal,  Juan Pablo Cota González, emitieron un mensaje donde lamentaron no haber sido tomados en cuenta por el mandatario estatal durante su visita para supervisar la construcción de la carretera.  

“Siempre nos enaltece que nuestras autoridades nos visiten en nuestra tierra, es un gusto recibirlos y por supuesto señor gobernador, usted no es la excepción. Con toda sinceridad le decimos, nos hubiera gustado darle la bienvenida, nos hubiera gustado ser invitados a nuestra propia tierra. A pesar de estar dando pasos importantes con las autoridades, y de que admiramos su determinación para realizar esta obra, queremos recordarles que es importante que nos tomen no como un obstáculo, sino como aliados”, expresó Cota González, y señaló con ahínco que todos los ejidatarios están de acuerdo con la obra, ya que también anhelan el desarrollo que traerá la construcción de dicha carretera a la región. 

Comuneros y ejidatarios de la comunidad indígena de Chiquihuitlán y Agua Salada señalaron que desde el inicio de la construcción de la carretera Autlán-Villa Purificación, han tratado de trabajar de la mano con el gobierno. Los momentos de aspereza comenzaron a raíz de que las autoridades estatales incumplieron su palabra de pagar en su totalidad la indemnización por el derecho de vía a ejidatarios y comuneros, e irrumpieron en sus tierras para comenzar con la construcción del camino. Hasta el momento el gobierno estatal solo ha pagado el 50 por ciento del derecho de vía correspondiente a las tierras intervenidas, aún cuando actualmente se registra un avance en el 47 por ciento de la obra.

La actitud del gobierno del estado, y de su máxima autoridad, Enrique Alfaro Ramírez, no han hecho más que sumar tensión y aumentar la inconformidad de las y los propietarios de las tierras afectadas por las construcción de esta carretera. 

Fue el pasado viernes 8 de octubre cuando la máxima autoridad estatal llegó sin previo aviso para supervisar el avance de la obra, no sin antes montar un operativo de seguridad que impidió el paso  a los ejidatarios y comuneros. Ahí en el punto conocido como «El Puerto del Obispo«, ubicado dentro de la comunidad indígena de Chiquihuitlán, el ingeniero Enrique Alfaro inició una transmisión en vivo para mostrar a través de redes sociales el estado actual de la construcción de la carretera, enalteciendo la infraestructura de la obra, pero sin mencionar en ningún momento a la comunidad indígena y a los ejidatarios. Tampoco mostró las afectaciones al paisaje natural de la sierra ocasionadas por los trabajos de la maquinaria.

La enorme y blanca letra “H” sobre la que aterrizó el pasado viernes, el helicóptero donde viajaba el Gobernador de Jalisco, Enrique Alfaro Ramírez, permanece intacta sobre un terraplén ubicado a un costado de la obra carretera Autlán-Villa Purificación.

Pese a todo, tanto comuneros como ejidatarios se han mantenido firmes en su postura de estar abiertos al diálogo con las autoridades estatales para resolver el atraso del pago de la cantidad faltante del derecho de vía, pues están convencidos de que el mejor camino es el trabajo en equipo, y no quisieran verse en la necesidad de frenar la obra.

“Nosotros queremos dar el mensaje a todo el estado de Jalisco, de que las carreteras deben trabajarse de la mano con ejidatarios y comuneros.  Nos consta que es posible llegar a acuerdos, trabajar estrechamente, manteniendo una buena comunicación y salir adelante con los proyectos de obra pública. Señor gobernador, está invitado al diálogo. Ojalá nos pueda recibir para poner las cartas en la mesa y terminar el proyecto de una manera armónica, donde todas las partes estemos completamente de acuerdo”, concluyó el representante legal de los ejidatarios. 

De acuerdo con lo declarado por Enrique Alfaro Ramírez en su segundo informe de gobierno, la carretera estatal Autlán – Villa Purificación cuenta con una inversión de 170 millones de pesos, cantidad con la que se entiende contemplaban cubrir también la indemnización por derecho de vía a ejidatarios y comuneros de Chiquihuitlán y Agua Salada. En ese sentido es importante señalar que en ninguna de las reuniones que los afectados han sostenido con las autoridades implicadas en la construcción de esta obra, ha estado presente el responsable de la Secretaría de Administración del Gobierno de Jalisco.

DR/ DR

*Queda prohibida la reproducción total o parcial. El contenido es propiedad de Letra Fría*

Egresada de la Licenciatura en Periodismo del Centro Universitario del Sur de la Universidad de Guadalajara. Colaboró como reportera para Radio Universidad de Guadalajara Ciudad Guzmán, y en el periódico mensual El Puente. Apasionada de las letras y la defensa de los Derechos Humanos.

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